Una tradición para la Epifanía: El marcado de las puertas con tiza


Una misteriosa serie de letras y números, que parecen una ecuación, inscrita con tiza en la entrada de tu parroquia o en la casa de un amigo.

La epifanía (también conocida como Duodécima noche, Teofanía o Día de los Reyes Magos, marca la ocasión de una tradición cristiana conocida como «el marcado de las puertas con tiza». La fórmula del ritual, adaptada para 2019, es simple: tome tiza de cualquier color. y escriba lo siguiente sobre la entrada de su casa: 20 + C + M + B + 19.

Las letras tienen dos significados. Primero, representan las iniciales de los Magos, Caspar, Melchior y Balthazar, que fueron a visitar a Jesús en el pesebre de Belén. También se puede abreviar la frase en latín, Christus mansionem benedicat: «Que Cristo bendiga esta casa«. Los signos «+» representan la cruz, y el «20» al principio y el «19» al final, el año. En conjunto, esta inscripción se realiza como una solicitud para que Cristo bendiga esos hogares marcados y que Él permanezca con aquellos que habitan en ellos durante todo el año.

El marcado de las puertas con tiza, es una práctica de siglos de antigüedad en todo el mundo, aunque parece estar algo olvidada en la actualidad. Sin embargo, es una tradición fácil de adoptar y una práctica por la cual dedicamos el nuevo año a nuestro Señor, pidiéndole Su bendición en nuestros hogares para todos los que viven o lo visiten.

El momento en que se marcan las puertas varía un poco en la práctica. En algunos lugares, se hace en el día de Año Nuevo. Más comúnmente, se realiza en la tradicional Fiesta de la Epifanía – el duodécimo día de Navidad. Tradicionalmente, la bendición la hace un sacerdote o el padre de la familia. Esta bendición se puede realizar simplemente escribiendo la inscripción y ofreciendo una oración corta, o más detalladamente, incluyendo canciones, oraciones, procesiones, la quema de incienso y la aspersión de agua bendita.

Antiguamente, después de la Misa de Epifanía, se distribuía una pequeña bolsa que contenía un pedacito de caliza bendita, incienso y un recipiente de agua de Epifanía (agua bendita, bendecida especialmente para la Epifanía). Estas eran llevadas a casa y empleadas  para realizar el ritual. Otra práctica común es la de guardar algunos granos de incienso de la Epifanía hasta la Pascua, para ser quemados junto con el Cirio Pascual.

Esta ceremonia de la bendición del hogar y la inscripción sobre la puerta puede ser realizada por un sacerdote o el padre de la familia. Incluso se suele permitir hacerlo a los más pequeños de la casa. La fiesta de manifestación, o Epifanía, se celebra tradicionalmente el día 12 después de Navidad, el 6 de enero.

Practicar tradiciones, como esta de marcar o inscribir puertas, nos ayudan a vivir nuestra Fe más concretamente y servir como un signo externo de nuestra dedicación a Nuestro Señor. Nuestros hogares también son el lugar donde muchos de nosotros realizaremos los mayores avances en nuestro crecimiento espiritual, mediante la observancia de la oración diaria, la lectura espiritual y el trabajo ofrecido como oblación a Dios.

A continuación, ofrezco mi traducción de la oración que se recoge para ello en el Ritual Romano antiguo. La bendición está pensada para un sacerdote, de manera que si es el padre de familia el que la hace, deberá omitirse el diálogo inicial y, en lugar de hacer la señal de la cruz, el padre puede echar agua bendita sobre las tizas:

Bendición de la tiza en la Fiesta de la Epifanía

Antes de la bendición, se puede cantar un villancico y leer una lectura apropiada, como por ejemplo, Mt, 2, 1b-4. 7-8a. 9-11: Escuchad, ahora, hermanos, las palabras del Santo Evangelio según San Mateo.

En aquel tiempo unos Magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando:

– ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto su estrella y venimos a adorarlo. Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó y todo Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías.

 

Entonces Herodes llamó en secreto a los Magos y los mandó a Belén. Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto salir se puso a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María su Madre y cayendo de rodillas lo adoraron.

Palabra del Señor.

V. Nuestro Auxilio es el Nombre del Señor.

R. Que hizo el cielo y la tierra.

V. El Señor esté con vosotros.

R. Y con tu espíritu.

Bendice †, Señor, esta criatura, la tiza, para que contribuya a la salvación del género humano, y concédenos que, por la invocación de tu santísimo nombre, todos los que la utilicen o escriban con ella en las puertas de su casa los nombres de tus santos Gaspar, Melchor y Baltasar, por su intercesión y sus méritos, reciban la salud del cuerpo y la protección del alma. Por Jesucristo nuestro Señor.

R. Amén.

Finalmente, para los amantes del latín, aquí tienen la bendición original:

Benedictio Cretae In Festo Epiphaniae

V. Adjutórium nostrum in nómine Dómini.

R. Qui fecit caelum et terram.

V. Dóminus vobíscum.

R. Et cum spíritu tuo.

Béne † dic, Dómine Deus, creatúram istam cretae: ut sit salutáris humáno géneri; et praesta per invocatiónem nóminis tui sanctíssimi, ut, quicúmque ex ea súmpserint, vel in ea in domus suae portis scrípserint nómina sanctórum tuórum Gásparis, Melchióris et Baltássar, per eórum intercessiónem et mérita, córporis sanitátem, et ánimae tutélam percípiant. Per Christum Dóminum nostrum.

R. Amen.

Fuentes

http://www.infocatolica.com/blog/espadadedoblefilo.php/1101051125-una-antigua-costumbre-para-la
https://onepeterfive.com/the-chalking-of-the-doors-an-epiphany-tradition-explained/
Traducido y adaptado por Proyecto Emaús