Una devoción para cada día de la semana

La Santa Iglesia Católica, dedica todos y cada uno de los días de la semana, a una devoción en particular. Además del ciclo litúrgico que da forma y significado a todo el año de un Católico, recordando y celebrando la historia de salvación, también la Iglesia da un significado especial a cada día de la semana como memoria de una parte específica de nuestra fe.

Lunes: Los Santos Ángeles y Arcángeles

Los ángeles existen. No los vemos con los ojos del cuerpo pero sí con los de la fe. Las páginas de la Sagrada Escritura están llenas de referencias a estos seres espirituales que a menudo, sin tener cuerpo, se manifiestan de forma corpórea y especialmente humana. Sobre este aspecto Santo Tomás afirma que, según el testimonio de las Escrituras, los ángeles pueden tomar un cuerpo para manifestarse a los hombres. En este caso, no están unidos a este cuerpo como formas, sino como motores.

 

Martes: Los Santos Apóstoles

Jesús llamó a sus doce discípulos y les dio poder sobre los malos espíritus para expulsarlos y para curar toda clase de enfermedades y dolencias. Estos son los nombres de los doce apóstoles: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el recaudador de impuestos; Santiago, el hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el cananeo y Judas Iscariote, el que lo traicionaría.

A estos Doce Jesús los envió a misionar, con las instrucciones siguientes: «No vayan a tierras de paganos, ni entren en pueblos de samaritanos. Diríjanse más bien a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. A lo largo del camino proclamen: ¡El Reino de los Cielos está ahora cerca! Sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos y echen los demonios.

Miércoles: Dedicado a San José

Afirma Santo Tomás de Aquino que “hay tres cosas que Dios no podría haber hecho más sublimes de lo que son: la Humanidad de Nuestro Señor Jesucristo, la gloria de los elegidos y la incomparable Madre de Dios, de quien se dice que Dios no pudo hacer ninguna madre superior. Podéis acrecentar una cuarta cosa, en loor de San José. Dios no pudo hacer un padre más sublime que el Padre adoptivo del «Hombre-Dios”.

A San José Dios le encomendó la inmensa responsabilidad y privilegio de ser esposo de la Virgen María y custodio de la Sagrada Familia. Es por eso el santo que más cerca esta de Jesús y de la Stma. Virgen María.

Jueves: La Sagrada Eucaristía

Es el más grande, hermoso, increíble e inexplicable misterio… Más aún que el misterio de la Encarnación. Un sacerdote exorcista de Canadá dio una charla en la cual explicó, la importancia de hacer adoración al Santísimo por lo menos una hora por semana. Y para las personas que sufren enfermedades fuertes o tienen problemas con alguno de los miembros de sus familias, él dijo que irse a hacer adoración media hora o una hora por día, no sólo cura, sino que transforma todo. Es lo máximo.

 

Viernes: El Santo Vía Crucis

viacrucis via crucis

El Vía Crucis o Camino de la Cruz, es una de las formas más expresivas, más sólidas y extendidas de la devoción del pueblo cristiano a la Pasión de Cristo.

Desde los primeros siglos los peregrinos de Jerusalén veneraban los lugares santos, especialmente el Gólgota y el Sepulcro.
Según las revelaciones de Dios a Santa Brígida, luego de la muerte de Cristo, el mayor consuelo de su Madre era recorrer los lugares de aquel sagrado camino regados con la sangre de su Hijo.

La imposibilidad de ir a Jerusalén o el deseo de recordar con frecuencia en su propia tierra los momentos de la Pasión, hizo nacer en la cristiandad diversas formas de representar aquellos lugares para ser recorridos en una especie de peregrinación espiritual.

Sábado:  La Santísima Virgen María

Hay toda una serie de razones teológicas, por las cuales el sábado está dedicado a Nuestra Señora. Sin lugar a dudas, la más significativa de todas, es que durante el Sábado Santo, cuando todo el mundo abandonó a Cristo en la tumba, ella fue fiel a Él, esperando confiadamente su resurrección el primer día de la semana.

Así, desde la hora que Nuestro Señor murió en la Cruz aquel Viernes Santo, hasta el Domingo de la Resurrección, sólo Nuestra Señora creyó en Su Divinidad y, por lo tanto, sólo ella tuvo fe perfecta. Como dice San Pablo: “Sin la resurrección nuestra fe sería vana”. En ese sábado, por lo tanto, en toda la tierra, fue María quien personificó a la Iglesia Católica. Por esta razón el hombre medieval la honró especialmente en este día.

Domingo: La Santísima Trinidad

Este es el misterio central del Cristianismo, sólo hay un Dios conformado en tres personas, aunque distintas con relación a su origen y distintos en sus relaciones entre sí, tal y como lo declaró el Cuarto Concilio de Letrán: El Padre. Es increado e inengendrado, el Hijo. No es creado sino engendrado eternamente por el Padre y el Espíritu Santo. No es creado, ni engendrado, sino que procede eternamente del Padre y del Hijo.