Trisagio de la Santísima Virgen María


Trisagio de la Santísima Virgen María

Trisagio de la Santísima Virgen María

Trisagio de La Santísima Virgen María sacado del libro “Ramillete de Divinas Flores”, de Bernardo de la Sierra, publicado en el año 1815.

✠ Por la Señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios Nueestro.✠
En el Nombre del Padre ✠, del Hijo ✠, y del Espíritu Santo ✠. Amén.

Acto de Contrición

Amorosísima María, Madre del Verbo Humanado: Amo a Dios y Te amo a Ti, Señora, con todo mi corazón, alma, sentidos y potencias. Y por este amor me pesa, Amada Hija de Dios Padre; me pesa, Amorosa Madre de Dios Hijo; y me pesa, Predilecta Esposa de Dios Espíritu Santo, haber ofendido a las Tres Divinas Personas de la Santísima Trinidad, y haberte agraviado a Ti. Propongo nunca más pecar, ayudado de Tu Auxilio y Favor, y espero de Tu Caridad me alcances del Señor, el perdón de mis pecados y la Gracia para amar a Dios, y amarte a Ti todos los días de mi vida con profunda devoción. Amén.

Himno

Ya el Sol del Verbo Divino
baja del Seno del Padre,
para en el Seno Materno
de María, tomar Carne.

Quedando Virgen Intacta,
y con más Gracia que antes,
en grado más eminente
por el ‘Fiat’ de las paces.

Ya los Ángeles se pasman
al ver una Unión tan grande,
y admirados Le dan gracias
al Hacedor, que tal hace.

Ya se renuevan los Cielos
y la Tierra a los mortales,
apareciéndose en ella,
la que es por Gracia, Impecable.

Ya los astros y planetas
con otra faz y señales
demuestran la feliz dicha
perdida por nuestros padres.

Y ya María se alegra
con Unión tan Inefable
al verse Madre de Dios,
Hija del Eterno Padre,
y de Su Espíritu, Esposa.

¡Oh, dichosa y feliz Madre!
Ruega, Virgen, por nosotros
en este tan triste valle,
para que seamos dignos
de ver a Dios y gozarle.

V: María, Hija, Madre y Esposa de Dios.
R: Ruega, Señora, por nosotros. Amén.

Avemaría.

Se repite NUEVE VECES:

 

V: ¡Santa, Santa, Santa María, Madre de Dios! ¡Toda Bella, toda Pura, toda Santa!
R: ¡Gloria a María, Hija del Padre! ¡Gloria a María, Madre del Hijo! ¡Gloria a María, Esposa de Dios Espíritu Santo! (En la última invocación se añade): Por infinitos siglos de los siglos. Amén.

Se repite TRES VECES:

 

Antífona 1

A Ti, Hija de Dios Padre; a Ti, Madre de Dios Hijo; a Ti, Esposa de Dios Espíritu Santo, Te pedimos ruegues, Señora, por nosotros a la Santísima Trinidad. Amén.

V: Bendigamos a María, Madre de Dios.
R: Alabémosla, ensalcémosla y glorifiquémosla eternamente. Amén.

Oración:

María, Madre de Dios, intercede continuamente por nosotros, pues Te lo pedimos por la Dignidad que gozas de ser Madre de Dios para que, encendidos en caridad perfecta, amemos a Dios, a Ti, y a nuestro prójimo. Amén.

 

GOZOS DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

María, pues Dios Te escoge para su Madre entre tantas.
R: Ángeles y hombres digan que eres Santa, Santa, Santa.

María, cuando Te vio en el Cielo, Lucifer dijo: ‘¿Cómo a una Mujer me tengo que rendir yo?’ Y, pues, soberbio pagó con pena que nos espanta,
R: Ángeles y hombres digan que eres Santa, Santa, Santa.

A primer grado, María, Te elevó el Eterno Padre a ser de Su Verbo, Madre, con Gracia cual convenía: Por esta Genealogía que a toda la Tierra encanta,
R: Ángeles y hombres digan que eres Santa, Santa, Santa.

De Tu Virginal Pureza nos vino el Bien y la Gracia, no dando en Ti la desgracia de nuestra naturaleza. Y por tan alta fineza con que el Señor Te adelanta,
R: Ángeles y hombres digan que eres Santa, Santa, Santa.

Que en Ti el Verbo tomaría Carne, un Ángel Te anunció, y Tu duda, Te advirtió, por Obra de Dios sería. Humilde diste Tú el ‘Fiat’,Y, pues, nos da dicha tanta,
R: Ángeles y hombres digan que eres Santa, Santa, Santa.

De Tu Tálamo Materno, que fue de Dios escogido, Nació de Carne vestido el Verbo de Dios Eterno: Por esto, con amor tierno, como la Iglesia lo canta,
R: Ángeles y hombres digan que eres Santa, Santa, Santa.

Eres Arca, Sagrario y Nave  donde encerró Su Tesoro Dios, con el mayor decoro, dando Tú la eterna llave del ‘Fiat’, que sólo cabe en Ti, ¡oh, Divina Infanta!
R: Ángeles y hombres digan que eres Santa, Santa, Santa.

Eres Virgen sin igual, en millares escogida, para dar eterna vida a la prole racional. Y por tan especial Gracia tomó el Señor en Ti Planta,
R: Ángeles y hombres digan que eres Santa, Santa, Santa.

Tú quitaste los cerrojos de las puertas eternales, porque en Ti, de los mortales, puso el Eterno Sus Ojos: por ser Lirio entre abrojos, y ningún mal Te quebranta,
R: Ángeles y hombres digan que eres Santa, Santa, Santa.

De Lucifer, el poder quedó por Ti ya vencido, porque de Ti ha Nacido, de la Gracia todo el Ser; y como ya a Lucifer pisas, Virgen, la garganta,
R: Ángeles y hombres digan que eres Santa, Santa, Santa.

María, pues Dios Te escoge para su Madre entre tantas.
R: Ángeles y hombres digan que eres Santa, Santa, Santa.

Antífona 2:

Bendita y alabada sea la Santísima Trinidad, Padre Hijo, y Espíritu Santo, que tanta Gracia le dio a Su Hija, Madre y Esposa, María Santísima, Señora nuestra, a Quien alabamos con el Padre, y el Hijo, y el Espíritu Santo, por todos los siglos. Amén.

V: Bendigamos a María, Madre de Dios.
R: Alabémosla, ensalcémosla y glorifiquémosla eternamente. Amén.

Oración:

Alabada seas, Santísima María, Madre de Dios, Reina del Cielo, Puerta del Paraíso y Señora de todo el mundo. Tú eres la Virgen Singular; Tu sola has sido Concebida Sin Pecado Original; Tú eres aquella Virgen Pura que concibió a Jesucristo sin mancha, por Obra del Espíritu Santo. Tú sola eres la Virgen y Madre elegida que parió al Creador y Salvador. Por esto, a Ti Te suplico, que ruegues por nosotros a Jesucristo, Tu querido Hijo y Señor, y nos libres de todos los males. Amén.

ALABANZAS DE REPARACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

Bendita sea la Excelsa Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea Su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea Su Gloriosa Asunción.
Bendito sea el Nombre de María, Virgen y Madre.
Bendito sea San José, Su Castísimo Esposo.
Bendito sea Su Inmaculado Corazón.
Bendita sea Su Divina Maternidad.
Bendita sea Su Perpetua Virginidad.
Bendita sea Su Poderosa Intercesión.
Bendita sea Su Universal Mediación.
Bendita sea Su Predestinada Corredención.
Benditos sean Sus Dolores y Sus Lágrimas.
Bendita sea Su Inigualable Coronación.

¡Madre del Verbo Increado!
¡Ruega por nosotros!
(TRES VECES)