Trabajo de esclavos


En una meditación, supo San Pedro Nolasco por labios de Nuestra Señora, del deseo de Dios de fundar una Orden que fuese en socorro de los esclavos de los moros.

En base al milagro que se relata a continuación, San Pedro Nolasco fundó la Orden de Nuestra Señora de la Merced.

Estando él en profunda meditación, tuvo la aparición de una figura femenina deslumbrante, quien le informó que Dios se vería complacido si él fundaba una institución así denominada.

Entonces él quiso saber:

– ¿Pero quién soy yo para ser honrado por Dios de esta manera, y quién eres Tú para conocer los deseos del Altísimo?

– Soy María, la madre de Jesús – respondió Ella -, El que vino a liberar al mundo, y Quien se siente disgustado por la cantidad de personas que aún padecen la esclavitud; es por ello que Él desea que esta Orden sea fundada.

Al escucharla, San Pedro se sintió transportado de alegría y se apresuró a comunicar al rey de Aragón el mensaje que le había dado la Virgen. Al llegar al palacio, se dio cuenta de que Ella se le había aparecido también al rey, y más tarde, que también San Raimundo de Peñafort había tenido la misma visión.

Sin demora, el Obispo y sus principales ministros de Barcelona, colaboraron con San Pedro Nolasco en la colocación de la piedra fundamental en el nuevo edificio monástico.

El rey autorizó a la Orden y al Obispo de Barcelona a apoyar al ejército real. San Pedro fue investido con el título de Maestro Principal de la Orden, y sus obras en pro del rescate de esclavos de los moros en España, se registran en los anales de la historia.