¿Tiene la celebración de Navidad origen pagano?

La fiesta romana de los Saturnales, fue vinculada, no erróneamente, sino más bien deliberadamente, como el origen de la celebración de la Navidad.

En esta época del año, somos bombardeados con propaganda anti-católica, que se da bajo la forma de spots publicitarios y comerciales de televisión, que nos muestran imágenes que hacen del materialismo “el espíritu” de la navidad y que reemplazan las otrora tradicionales canciones propias de estas fechas, con verdaderos adefesios “musicales”.

Peor aún, incluso hay quienes sostienen que el 25 de diciembre, fecha en la que conmemoramos y festejamos el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, fue originalmente la fecha de celebración de una fiesta pagana.

De acuerdo a estos falsos argumentos, la iglesia primitiva eligió la fiesta romana del “sol invicto”, para facilitar su labor de cristianización. Según esta teoría, la actual fecha en la que celebramos la Navidad, fue establecida en el siglo IV, cuando según “gracias” a ciertas “evidencias”, se ha podido determinar que la primera Natividad se celebró en Roma en el año 336. La conclusión: los orígenes de la Navidad son paganos, y realmente no sabemos la fecha el la que el Salvador de la humanidad nació.

No nos dejemos impresionar con estas mentiras que tienen como objetivos, tanto el socavar el homenaje que le rendimos a Nuestro Señor Jesucristo y el denigrar a la Iglesia Católica. De hecho, sucede todo lo contrario. Esta tesis que sostiene los orígenes paganos de la Navidad, es en realidad un mito sin asidero histórico.

No existen tales fiestas romanas el 25 de diciembre

La noción de que la Navidad tiene orígenes paganos, comenzó a extenderse en el siglo XVII con los puritanos ingleses y los presbiterianos escoceses, que odiaban todas las cosas católicas. Los puritanos odiaban tanto el catolicismo, que se rebelaron contra la llamada iglesia anglicana, porque, incluso con sus herejías, la consideraban demasiado similar a la Iglesia católica.

Puritanos contra la Navidad

Un aviso público puritano mediante el cual se comunica la prohibición de la Navidad: La observación de la Navidad ha sido declarada un sacrilegio. El intercambio de regalos, saludos, el vestir elegantemente y similares prácticas satánicas están prohibidas. El infractor será multado con 5 Shillings.

Ellos aborrecían las fiestas y, en particular, detestaban la fiesta de Navidad con sus alegres ceremonias, celebraciones y costumbres. Como la Biblia no dio una fecha específica del nacimiento de Cristo, los puritanos argumentaron que era una invención pecaminosa de la Iglesia Católica Romana, la que debería ser abolida.

Más tarde, predicadores protestantes como el alemán Paul Ernst Jablonski, intentaron demostrar en obras pseudo académicas, que el 25 de diciembre era en realidad una fiesta romana pagana, y que la Navidad era otro ejemplo de cómo la Iglesia católica medieval “paganizó” y corrompió al Cristianismo.

Por la misma época, el jesuita Jean Hardouin, con su excéntrica teoría de la falsificación universal, que ponía en duda todas las fuentes históricas conocidas, respaldaba a los puritanos en su teoría de que la Navidad tenía orígenes paganos. Pero su investigación fue en gran parte desacreditada, dadas sus absurdas afirmaciones. Por ejemplo, sostuvo que todos los Concilios de la Iglesia que tuvieron lugar antes de Trento, eran ficticios y que casi todos los textos clásicos de la antigua Grecia y Roma, eran falsos, hechos por monjes en el siglo XIII. Tales afirmaciones son descaradamente absurdas, dados los innumerables documentos originales que demuestran lo contrario.

Las dos principales afirmaciones de que la Navidad tiene orígenes paganos, pretenden que la Iglesia primitiva eligió el 25 de diciembre para desviar a los católicos de los días festivos paganos romanos. La primera afirmación pretende que reemplazó a la antigua fiesta romana de Saturnales, un tiempo de festejo y escandalosa celebración celebrada en diciembre en honor del dios pagano Saturno.

Ahora, el festival Saturnalia siempre termina el 23 de diciembre a más tardar. ¿Por qué la Iglesia Católica, para desviar la atención de sus fieles de una celebración pagana, elegiría tal fecha (cuando las festividades ya habían terminado)? No ningún tiene sentido. Ningún erudito serio cree en esta afirmación.

La Navidad fue establecida antes del festival pagano del sol invicto

La segunda afirmación es que la Iglesia Católica estableció la Navidad el 25 de diciembre para reemplazar una fiesta solar inventada por el emperador Aureliano en el año 274 DC, el “Dies Natalis Solis Invicti” (Nacimiento del Sol Invicto).

El hecho de que la Navidad entrara en el calendario mundial (el calendario romano aceptado) en 354, que fue después del establecimiento de la fiesta pagana, no necesariamente significa que la Iglesia eligió ese día para reemplazar la fiesta pagana. Dos razones principales coinciden con esta conclusión:

Festival Romano pagano del dios sol

Una antigua imagen romana que representa al “sol invicto” que no tiene nada que ver ni con Jesús ni con la navidad.

Primero, uno no debe simplemente asumir que los primeros cristianos comenzaron a celebrar la Navidad en el siglo IV. Hasta que se publicó el edicto de Milán en el 313, los católicos fueron perseguidos y se refugiaban en las catacumbas. Por lo tanto, no habían festividades públicas. Pero celebraron la Navidad entre ellos antes de ese Edicto, como lo confirman los himnos y las oraciones de los primeros cristianos.

En segundo lugar, este reclamo se basa en suposiciones poco sólidas. Como señala el erudito Thomas Talley en su libro “Los orígenes del año litúrgico”, el emperador Aureliano inauguró el festival del nacimiento del sol invicto, tratando de dar nueva vida, un renacimiento, a un moribundo imperio romano. Es mucho más probable, sostiene, que la acción del Emperador fuese una respuesta a la creciente popularidad y fuerza de la religión católica, que estaba celebrando el nacimiento de Cristo el 25 de diciembre, y no al revés.

No hay evidencia de que la celebración de Aureliano, precediera a la fiesta de Navidad, y más aún, el establecimiento de este día como festival, nunca gozó del apoyo popular por lo que pronto desapareció.

Los cristianos celebramos hechos, no fechas

Para los que unen sus fuerzas con el enemigo aclaremos algunos puntos:

Los cristianos no celebramos fechas, celebramos hechos. Nosotros nos alegramos y celebramos el hecho de Aquel que no cabe en el universo quiso nacer de una virgen en este pequeño planeta del inmenso universo para reconciliar al hombre con su Creador.
Como todo hecho neotestamentario, la Navidad tiene precedencia bíblica. Inclusive, el día 25 de Diciembre ya era celebrado en el antiguo Pacto, para los “fundamentalistas” les voy a dar el dato: se encuentra en el primer libro de los Macabeos 4-52. Aunque este libro está considerado por muchos cristianos como deuterocanónico (apócrifo) ningún estudioso serio dudaría de su valor histórico.

Además, lo que a continuación se detalla, está atestiguado por un escritor tan serio como Max L. Margolis en su libro: “A History of the Jewish People” – página 140. Según el libro de los Macabeos, el templo y el altar fueron profanados. Judas Macabeo y sus hermanos, ordenaron a los sacerdotes que purificaran el santuario y echaran fuera el altar profanado. En su lugar se edificó un nuevo altar y en la madrugada del 25 de kisleu, correspondiente a nuestro mes de diciembre, fue consagrado. La fachada del templo fue adornada, se encendieron luces y fue grande la alegría en el pueblo. Este es el origen de la fiesta de “Hanukah”, donde también se le dan regalos a los niños.

También en la madrugada del 25 de kisleu, los cristianos celebramos el nacimiento de Jesús. Así como el altar profanado fue echado fuera y se construyó un altar nuevo, así también el sacrificio antiguo y una ley profanada por preceptos humanos fueron anulados con el nacimiento del Mesías y un nuevo altar con un sacrificio perfecto fue instaurado para regocijo y salvación de toda la humanidad.

 

Según la biblia…

En el Libro de Ageo 2,10 leemos algo que confirma y profetiza lo que celebramos y de Nuevo apunta al dia 25 de Dciembre como fecha del nacimiento de Jesús, dice “El día veinticuatro del noveno mes, el año segundo de Darío, dirigió Yahvé la palabra al profeta Ageo en estos términos: …” y en el 2, 18-19 “Prestad, pues, atención a partir de este día (desde el día veinticuatro del noveno mes, día en que se echaron los cimientos del Templo de Yahvé, prestad atención): ¿hay grano ahora en el granero? Pues si ni la vid ni la higuera ni el granado ni el olivo producían fruto, desde este día yo los bendeciré”. Si nos atenemos a que el mes de Nisán, llamado en la Biblia “el mes primero”, Éxodo 12,2, que corresponde al Abril de nosotros, entonces el mes noveno sería el Kislev que para nosotros sería el mes de diciembre, luego si Jesús es la Piedra angular según Hechos 4,11 y por tanto el cimiento principal del Nuevo Templo, entonces el profeta Ageo pareciera haber profetizado la fecha exacta de su nacimiento y el comienzo de las bendiciones.

Este es el verdadero sentido de la Navidad, cuyo centro es Jesús y no un centro comercial o una fiesta pagana. Rescatemos la Navidad para Cristo y cantemos con los ángeles de Belén: “Gloria a Dios en las alturas y Paz en la tierra a los hombres que confían en El.”

 

Fuentes:

Basado en un artículo publicado originalmente en Apologeticasiloe y cuyo autor es el reconocido apologista Frank Morera.

TraditioninAction: Traducido y adaptado por Proyecto Emaús.

 

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