Son arrojados al rio Tíber los ídolos amazónicos empleados en ceremonias indígenas en Roma


Las aguas del Tíber. Ese ha sido el destino de cinco ídolos con forma de mujer amazónica desnuda y embarazada. Dos hombres no identificados sustrajeron las tallas de madera de la Iglesia Santa María en Traspontina y las arrojaron al río que transcurre por Roma.

(InfoCatólica) En un video publicado en YouTube se ve a un hombre de camisa blanca que de madrugada sustrajo las imágenes de la iglesia en la Iglesia Santa María en Traspontina para luego lanzarlas al río Tíber, cerca al Castillo Sant’Angelo en Roma.

El Vaticano califica el acto de «bravuconada»

En una declaración de Paolo Ruffini a preguntas de los periodistas, el portavoz del Vaticano ha calificado de «bravuconada» la acción de unos fieles católicos que han arrojado al Tíber la estatua idolátrica que ha sido llevada en procesión por el Sínodo.

Paolo Ruffini, Prefecto del dicasterio de Comunicación del Vaticano dijo en rueda de prensa que «robar algo de un lugar y tirarlo luego es un gesto que defino como una bravuconada. En esta sede hemos repetido que la imagen representaba la vida, la fertilidad y la madre tierra» (sic). Y añadió: «Es un gesto que contradice el espíritu de diálogo. No sé qué otra cosa más decir además de que esto ha sido un robo».

Mientras tanto, ellos han hecho un comunicado a través de Taylor Marshall:

1) De los hombres católicos que arrojaron los ídolos de Pachamama al río Tíber. Aquí está su DECLARACIÓN OFICIAL:

2) «Esto se hizo por una sola razón: Nuestro Señor y Salvador Jesucristo, su Santísima Madre, y todos los que siguen a Cristo, están siendo atacados por miembros de nuestra propia Iglesia. ¡No aceptamos esto! Ya no nos quedamos en silencio ¡Comenzamos a actuar AHORA!

3) «Debido a que amamos a la humanidad, no podemos aceptar que las personas de cierta región no se bauticen y, por lo tanto, se les niegue la entrada al cielo.

4) «Es nuestro deber seguir las palabras de Dios como lo hizo nuestra santa Madre. No hay una segunda forma de salvación. Christus vincit, Christus regnat, Christus imperat!» [Fin de la declaración]