25 de Noviembre: Santa Catalina de Alejandría, Virgen y mártir


Santa Catalina de Alejandría

Santa Catalina de Alejandría, también conocida como Santa Catalina de la Rueda y la Gran Mártir Santa Catalina es una santa y virgen, que fue martirizada a principios del siglo IV a manos del emperador Majencio. Según su hagiografía, era una princesa y una destacada erudita que se convirtió al cristianismo alrededor de los 14 años, convirtió a cientos de personas al cristianismo y fue martirizada alrededor de los 18 años. Más de 1.100 años después del martirio de Catalina, Juana de Arco. la identificó como uno de los santos que se le apareció y le aconsejó.


Día celebración: 25 de Noviembre.
Lugar de origen: Alejandría. Egipto.
Fecha de nacimiento: 285 o fines del siglo III,
Fecha de su muerte: 25 de noviembre de 303
Santa Patrona de: Filósofos, estudiantes, sombrereros, barberos, oficios relacionados con las ruedas; la ciudad de Jaén; el pueblo de Espelúy; la villa de Berlanga de Duero en Soria; la villa de Portonovo en Pontevedra; Majadahonda en Madrid; Tacoronte en Tenerife; Usulután (El Salvador); Pedasí (Panamá).


Contenido

– Breve Biografía
– Oración a Santa Catalina de Alejandría


Breve Biografía

Desde el siglo X o aun antes, se venera mucho en el oriente a Santa Catalina de Alejandría. Sin embargo, desde la época de las Cruzadas hasta el siglo XVIII, la santa fue todavía más popular en occidente.

En efecto, se le dedicaron numerosas iglesias y se celebraba su fiesta con gran solemnidad; se la incluyó en el número de los Catorce Santos Protectores y se la veneró como patrona de las estudiantes, de los filósofos, de los predicadores, de los apologistas, de los molineros, etc. Adán de San Víctor escribió un poema en su honor. Su voz fue una de las que oyó Santa Juana de Arco.

Bossuet le dedicó uno de sus más célebres panegíricos. A pesar de todo, no sabemos con certeza absolutamente nada sobre la vida de la santa. Según sus «actas», que carecen de valor, pertenecía a una noble familia de Alejandría. En el curso de sus profundos estudios, Catalina conoció el cristianismo y se convirtió a él gracias a una aparición de la Virgen y el Niño Jesús.

Cuando estalló la persecución de Majencio, Catalina, que sólo tenía dieciocho años y era extraordinariamente bella, se presentó ante él y le echó en cara su tiranía. Majencio, no pudo contestar a sus argumentos contra los dioses y reunió a cincuenta filósofos para que los rebatiesen. Los filósofos se convirtieron a la fe, vencidos por la sabiduría de Catalina y fueron condenados por el emperador a perecer en la hoguera. En seguida, Majencio trató de convencer a la santa con halagos y le ofreció casarla con un príncipe. Catalina se rehusó indignada, por lo cual fue golpeada y encarcelada.

Majencio partió a inspeccionar un campo militar. A su regreso, se enteró de que su esposa y un cortesano habían ido, por curiosidad, a visitar a Catalina y se habían convertido, junto con 200 soldados de la guardia. El emperador los mandó matar, y condenó a Catalina a morir en una rueda erizada de puntas afiladas, (de ahí procede el nombre de la «rueda de Santa Catalina»). Pero, no bien pusieron los guardias a Catalina sobre la rueda, se desataron milagrosamente sus ataduras, la rueda se rompió, y las puntas de hierro volaron por el aire y mataron a muchos de los presentes.

Entonces la santa fue decapitada : de su cuello brotó un líquido blanco como la leche. Existen ciertas variantes de la leyenda, tales como la conversión de Catalina en Armenia y los detalles que inventaron los chipriotas en la Edad Media par a probar que la santa había vivido en Chipre.

Todos los textos de las «actas » afirman que los ángeles trasladaron su cuerpo al Sinaí, donde más tarde se construyó un a iglesia y un monasterio; pero el caso es que los primeros peregrinos que fueron al Sinaí no sabían nada sobre esa leyenda.

El año 527, el emperador Justiniano construyó un monasterio fortificado par a los ermitaños del Sinaí. Según se dice, allá fueron trasladada s las presunta s reliquias de Santa Catalina en el siglo VIII o en el IX.

Actualmente , el gran monasterio del Sinaí, tan famoso en una época, no es más que un a sombra de lo que fue, pero todavía conserva las supuestas reliquias de Sant a Catalina, bajo el cuidado de los monjes de la Iglesia ortodoxa de oriente. Alban Butler cita las siguientes palabra s del arzobispo Falconio de Santa Severina :

«El significado de la expresión de que los ángeles trasladaron el cuerpo de la Santa al Sinaí, es que los monjes lo llevaron a su monasterio para enriquecerlo devotamente con tan preciosa reliquia. Como es bien sabido, en cierta época, el hábito religioso se designaba con el nombre de ‘hábito angélico’ y se llamaba a los monjes ‘ángeles’ por su pureza celestial y sus funciones,»

Las expresiones «Vid a angelical » y «Hábito angélico» se usan todavía con frecuencia en la vida religiosa del oriente. Alban Butler comenta en otra parte : «El sexo femenino no es menos apto
que el masculino par a las ciencias sublimes, ni se distingue menos por la vivacidad de su genio. » Todavía en la actualidad se considera a Santa Catalina como patrona de los filósofos cristianos, por razón de su erudición.

Oración a Santa Catalina de Alejandría

Gloriosa Santa Catalina de Alejandría, portento de sabiduría y elocuencia. Quisiéramos parecernos a ti en ese conocimiento admirable de las ciencias y de la fe para ser testigos de Jesús en el mundo. Alcánzanos esa fe y esa ciencia para que seamos siempre capaces de dar razones de nuestra creencia y también de nuestra esperanza. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Santa Catalina de Alejandría | Fuentes
La vida de los Santos por Butler.