Salus Populi Romani: El ícono mariano pintado por San Lucas Evangelista


Salus Populi Romani, que traducido del Latín quiere decir Salud del Pueblo Romano o Salvadora del Pueblo Romano, es un icono Bizantino que representa a la Santísima Virgen María, llevando en brazos al niño Jesús, quien a su vez,  lleva los Evangelios en su mano izquierda. El icono Salus Populi Romani, se encuentra actualmente en la Basílica de Santa María la Mayor.

Salus Populi Romani

La imagen adornada con sus coronas canónicas y joyas, que en la actualidad ya no les son colocadas al icono. Las coronas de la Virgen y el Niño se almacenan en el departamento de tesorería de la Basílica de San Pedro. Crédito de la imagen: Dominio Público.

La imagen habría llegado a Roma en el año 590 durante el papado de Gregorio I. Muchos siglos más tarde, en el año 1838, el papa Gregorio XVI, concedió a esta representación mariana, una Coronación Canónica por medio de la bula papal  Cælestis Regina (Reina del Cielo). La imagen también fue coronada  por el papa Pio XII, y reverenciada públicamente en la procesión de este icono, que tuvo lugar en el Año Mariano de 1954.

El icono Salus Populi Romani, fue limpiado y restaurado por el Museo Vaticano en el año 2018 (vídeo al final del artículo).

Historia del icono Salus Populi Romani

Se cree que la imagen habría llegado desde la Isla de Creta aproximadamente en el año 590 dC, durante el pontificado de San Gregorio Magno, quien recibió la imagen personalmente en una barca, hermosamente decorada para la ocasión con arreglos florales. Durante siglos la imagen Salus Populi Romani  permaneció colocada encima de la puerta de la capilla de la basílica de Santa María la Mayor (considerada como la tercera de las basílicas patriarcales de Roma). Precisamente es en este lugar, donde desde el año 1240, se le comienza a llamar en documentos oficiales con el nombre de Regina Caeli (Reina del Cielo).

Más tarde la imagen fue trasladada a la nave principal, y desde el siglo 13 se conserva en un  tabernáculo de mármol. Posteriormente y desde 1613,  se la ha situado en el altar de la Capilla Paulina que fue construido específicamente para albergar la imagen. La iglesia y su lugar mariano están bajo el patrocinio especial del Papa. Desde al menos el siglo XV, la imagen  es honrada como una imagen milagrosa, que más tarde fue utilizada por la Compañía de Jesús, en particular, para promover la devoción a la Madre de Dios.

Pintada por San Lucas

Salus Populi Romani, es una  imagen que de acuerdo con la tradición, habría sido pintada por el Evangelista San Lucas. Según la historia, después de la crucifixión de Nuestro Señor, cuando la Virgen María  se trasladó a la casa de Juan el Apóstol, se llevó con ella unas pocas pertenencias personales, entre las cuales había una mesa de madera que había sido hecha por el Redentor en el Taller de San José.

Un grupo de piadosas vírgenes de Jerusalén, convenció a San Lucas (sus cualidades de pintor eran bien conocidas) de que pintase un retrato de la Madre de Nuestro Señor,  para que de esta manera la pudiesen recordar mejor.  Así,  mientras San Lucas escuchaba  atentamente los relatos de María sobre los detalles de la vida de Jesús, que quedarían plasmados posteriormente en el libro que conocemos como el Evangelio de San Lucas, hacía uso de pinturas y pinceles sobre la superficie de aquella mesa.

Esta misma tradición, refiere también que la pintura se quedó en Jerusalén y alrededores, hasta que fue descubierta por Santa Elena en el siglo cuarto. Junto con otras reliquias sagradas, la pintura fue trasladada a Constantinopla, donde su hijo, el emperador Constantino, erigió una iglesia para su entronización.

Salus Populi Romani y los Papas

El icono Salus Populi Romani ha sido, sin lugar a dudas, una de las devociones predilectas de varios papas. Es considerado milagroso, se ha orado frente a él y se le ha llevado en procesión por las calles de Roma muchas veces.

Quizás, uno de los eventos en los que el icono ha ganado buena parte de su reputación milagrosa,  tuvo lugar en el año 593, cuando el papa San Gregorio Magno, llevó el santo icono por las calles de Roma implorando al Cielo el fin de la peste conocida como la Plaga de Justiniano.

Según la tradición, cuando estaban llegando al Mausoleo de Adriano (hoy Castillo Sant’Angelo) al otro lado del río Tíber, se escuchó un coro celestial cantando el Regina Caeli. Al rogarle el papa a la Virgen por el fin de la peste, vio sobre la cima del mausoleo al arcángel San Miguel envainando su espada, en señal de que la plaga había terminado. En este otro artículo se detallan los hechos: San Gregorio Magno y el coronavirus de su tiempo.

Casi un milenio más tarde, en 1571 el papa Pío V rezó el Santo Rosario frente a este icono para implorar la victoria en la batalla de Lepanto. En 1837 el papa Gregorio XVI oró ante él para pedir el final de una epidemia de cólera y la coronó solemnemente el 15 de agosto de 1838. Pío XII le rindió homenaje cuando proclamó el dogma de la Asunción de María en 1950.

En 1953, el icono procesionó por las calles de Roma para iniciar el primer año mariano en la historia de la Iglesia. En 1954, el icono fue nuevamente coronado, en este caso por Pío XII como «Reina del Mundo» en la Basílica de San Pedro de la Ciudad del Vaticano.

Salus Populi Romani

El papa Pio XII lleva a cabo la Coronación Canónica del icono Salus Populi Romani el 11 de Octubre de 1954.  Crédito de la imagen: Ambrosius007.

El 7 de septiembre de 2013, el icono original fue llevado de manera excepcional a la plaza de San Pedro con motivo de la vigilia de oración por la paz en Siria. Posteriormente, el 8 de octubre de 2016 durante el Jubileo Mariano del Año de la Misericordia, el icono original de la Salus Populi Romani regresó a la plaza de San Pedro para presidir dicho acto.​

Recientemente, el 27 de Marzo del año 2020, el icono fue nuevamente llevado a la plaza de San Pedro, esta vez,  para presidir la bendición Urbi et orbi  (Ciudad y Mundo) con motivo de la pandemia  de Coronavirus.  En esta ocasión el icono estuvo acompañado además por el milagroso crucifijo que se venera en la Iglesia de San Marcello al Corso, al que se le atribuye el haber librado a Roma de una epidemia de peste en 1522.

Descripción del Icono

Este icono mide 117 x 79 cm, y está pintado en un panel de cedro. Representa a María con un manto azul oscuro ribeteado de oro sobre una túnica morada, el vestido típico de las figuras de poder en la Roma del siglo V.

Las letras en griego en la parte superior identifican a María como «Madre de Dios» (Μήτηρ Θεοῦ en minúsculas y ΜHΤHΡ ΘΕΟΥ en mayúsculas), como es habitual en el arte bizantino. En lugar de ofrecer al Niño, María mantiene su cuerpo cerca del suyo.

La Virgen sostiene en su mano derecha una mappula, una especie de pañuelo bordado, originalmente un símbolo consular, luego imperial, que significa que esta imagen es probablemente del tipo que muestra a María como Regina coeli. Además, la Virgen también usa un anillo dorado en el dedo medio de su mano derecha, en el que se ve engarzada una piedra preciosa.

La Virgen sostiene a Jesús Niño, que aparece con un libro en su mano izquierda, el Evangelio. A diferencia de representaciones similares de esta escena en el siglo III, vemos que es María, en vez de Jesús, quien mira directamente al espectador.

La imagen en la actualidad ya no usa sus coronas canónicas y sus joyas adornadas, que ahora se han transferido al tesoro de la sacristía de la Basílica de San Pedro.

Los historiadores del arte han debatido largo tiempo sobre la fecha precisa de este icono y el consenso está en que fue repintado durante el siglo XIII. Actualmente se conserva en la Capilla Paulina de la basílica de Santa María la Mayor en Roma.

 

La restauración del icono en el 2018

Fuentes
https://es.wikipedia.org/wiki/Salus_Populi_Romani

https://en.wikipedia.org/wiki/Salus_Populi_Romani
Traducido y adaptado por Proyecto Emaús