Regla Mariana a la Theotokos: Rezo Completo


Regla Mariana a la Theotokos

Señor, ten piedad de mi, un pecador. Gloria a Ti, nuestro Dios, gloria a Ti. Rey celestial, Consolador, el Espíritu de la Verdad, que estás presente en todas partes y llenas todas las cosas, oh Tesoro de todo bien y Dador de vida: oh Señor Bueno ven y habita en nosotros, y límpianos de toda mancha y salva nuestras almas.

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros (3 veces).

Gloria eterna al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

Oh, Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Oh Señor, borra nuestros pecados. Oh Maestro, perdona nuestras iniquidades. Oh Dios Santo, visitamos y cura nuestras debilidades, por amor de tu nombre.

Señor ten piedad (3 veces).

Gloria eterna al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

Venid, adoremos ♱ y postrémonos frente a nuestro Rey y Dios.
Venid, adoremos ♱ y postrémonos frente a nuestro Cristo, nuestro Rey y Dios.
Venid, adoremos ♱ y postrémonos frente a al Mismo Cristo, nuestro Rey y Dios.

Salmo 50 | Opcional

Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa; lava del todo mi delito, limpia mi pecado. Pues yo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado: contra ti, contra ti solo pequé, cometí la maldad que aborreces. En la sentencia tendrás razón, en el juicio resultarás inocente. Mira, en la culpa nací, pecador me concibió mi madre.

Te gusta un corazón sincero, y en mi interior me inculcas sabiduría. Rocíame con el hisopo: quedaré limpio; lávame: quedaré más blanco que la nieve. Hazme oír el gozo y la alegría, que se alegren los huesos quebrantados. Aparta de mi pecado tu vista, borra en mí toda culpa. Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme; no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu.

Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso: enseñaré a los malvados tus caminos, los pecadores volverán a ti. Líbrame de la sangre, oh Dios, Dios, Salvador mío, y cantará mi lengua tu justicia. Señor, me abrirás los labios, y mi boca proclamará tu alabanza. Los sacrificios no te satisfacen: si te ofreciera un holocausto, no lo querrías. Mi sacrificio es un espíritu quebrantado; un corazón quebrantado y humillado, tú no lo desprecias.

Durante la Semana Santa se reza en lugar del Salmo 50

Dejad que Dios se levante y dejad que sus enemigos se dispersen y dejad que quienes Le odian, huyan de su presencia. Cristo ha resucitado de la muerte, pisoteando a la muerte con muerte y dándole vida a aquellos que estaban en la tumba. Como el humo se desvanece, dejad así que sé que desvanezcan; como la cera se derrite frente al fuego. Cristo ha resucitado de la muerte, pisoteando a la muerte con muerte y dándole vida a aquellos que estaban en la tumba.

Así dejad que los pecadores mueran frente a la presencia del Señor, y que los rectos se regocijen en su presencia.  Cristo ha resucitado de la muerte, pisoteando a la muerte con muerte y dándole vida a aquellos que estaban en la tumba. Este es el día que el Señor ha hecho; vamos a regocijarnos y ser felices en este.  Cristo ha resucitado de la muerte, pisoteando a la muerte con muerte y dándole vida a aquellos que estaban en la tumba.

Gloria al Padre ♱, al Hijo y al Espíritu Santo; ahora y siempre, y por siglos de los siglos. Amén.

Cristo ha resucitado de la muerte, pisoteando a la muerte con muerte y dándole vida a aquellos que estaban en la tumba.

Credo de Nicea

Creo en un solo Dios,
Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios,
Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros lo hombres,
y por nuestra salvación
bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo,
y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia,
que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.

Señor abre mis labios y mi boca proclamará tu alabanza.

Primera Decena: La natividad de la Santísima Madre de Dios.

Madre de Dios, Virgen alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, porque has dado a luz al Salvador de nuestras almas.

10 veces          

Recordamos la Natividad de la Santísima Madre de Dios.

Regla Mariana a la Theotokos

Tú nacimiento, oh Madre de Dios, ha anunciado la alegría a todo el universo, porque de ti ha surgido el Sol de justicia, Cristo nuestro Dios, que quitando la maldición nos ha dado la bendición, nos ha dado la vida eterna.

Ábrenos la puerta de tu misericordia,oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh Santísima Soberana Theotokos, salva y protege a todos los cristianos, aumenta nuestra fe y arrepentimiento, y da reposo a los muertos (nombres) en la gloria eterna de nuestro Señor.


Segunda Decena: La presentación de la Santísima Madre de Dios.

Madre de Dios, Virgen alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, porque has dado a luz al Salvador de nuestras almas.

10 veces          

Recordamos la presentación de la Santísima Madre de Dios.

Regla Mariana a la TheotokosHoy es el prólogo de la benevolencia de Dios, y la proclamación anticipada de la salvación de los hombres. La Virgen se muestra abiertamente en el Templo de Dios, y a todos Ella anuncia la venida de Cristo. También nosotros gritamos en alta voz: Salve oh cumplimiento del plan del Creador.

Ábrenos la puerta de tu misericordia,oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh Santísima Soberana Theotokos, guarda y reúne a los siervos de tu Santa Iglesia, sobre todo aquellos que están perdidos y descarriados (nombres).


Tercera Decena: La anunciación a la Santísima Madre de Dios.

Madre de Dios, Virgen alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, porque has dado a luz al Salvador de nuestras almas.

10 veces          

Recordamos la anunciación a la Santísima Madre de Dios.

Regla Mariana a la TheotokosHoy es el inicio de nuestra salvación, y la manifestación del misterio eterno. El Hijo de Dios se vuelve Hijo de la Virgen, y Gabriel anuncia la gracia. Por esto también nosotros gritemos con él: “¡Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo!”

Ábrenos la puerta de tu misericordia,oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh Santísima Soberana Theotokos, Madre de Dios, alivia nuestras penas y consuélanos en las aflicciones y en las enfermedades de tus siervos (nombres).


Cuarta Decena: El encuentro de la Santísima Madre de Dios con Santa Isabel.

Madre de Dios, Virgen alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, porque has dado a luz al Salvador de nuestras almas.

10 veces          

Recordamos el encuentro de la Santísima Madre de Dios con Santa Isabel.

Regla Mariana a la TheotokosEres verdaderamente digna de alabanza, oh Santa Madre de Dios, siempre bienaventurada, toda Inmaculada y Madre de nuestro Dios. Más insigne que los querubines y sin comparación más gloriosa que los Serafines, de modo incorruptible has dado a luz al Verbo de Dios; eres realmente Madre de Dios, por eso te magnificamos Theotokos.

Ábrenos la puerta de tu misericordia,oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh Santísima y Soberana Theotokos, alivia nuestras penas y concede la alegría a tus sufrientes y dolidos siervos (nombres).


Quinta Decena: El nacimiento de Cristo.

Madre de Dios, Virgen alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, porque has dado a luz al Salvador de nuestras almas.

10 veces          

Recordamos el nacimiento de Cristo.

Regla Mariana a la TheotokosTu nacimiento, oh Cristo, Dios nuestro, ha hecho brillar en el mundo la luz del conocimiento. Por ella los adoradores de los astros aprendieron de una estrella a adorarte, oh Sol de justicia, y a reconocerte a Ti, como el Oriente venido de lo alto, ¡Señor, gloria a ti!

Ábrenos la puerta de tu misericordia,oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh Santísima Soberana Theotokos, sálvame de todos los ataques del maligno.


Sexta Decena: La Presentación en el Templo de nuestro Señor y el encuentro con el justo Simeón.

Madre de Dios, Virgen alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, porque has dado a luz al Salvador de nuestras almas.

10 veces          

Recordamos la Presentación en el Templo de nuestro Señor y el encuentro con el justo Simeón.

Regla Mariana a la TheotokosAlégrate, oh llena de gracia, Virgen, Madre de Dios, porque de ti ha surgido el Sol de justicia, Cristo nuestro Dios, que ilumina a los que están en las tinieblas. Alégrate también tú, justo Anciano, que has recibido en tus brazos a Aquel que libera nuestras almas, y que nos da la resurrección.

Ábrenos la puerta de tu misericordia, oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh Santísima Señora, Madre de Dios, Concédeme hasta el último respiro proclamar los Santos Misterios de Cristo y con ellos que mi alma supere las terribles pruebas.


Séptima Decena: La huida a Egipto de la Sagrada Familia.

Madre de Dios, Virgen alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, porque has dado a luz al Salvador de nuestras almas.

10 veces          

Recordamos la huida a Egipto de la Sagrada Familia.

Regla Mariana a la TheotokosA ti, María, te cantamos como victoriosa; tu pueblo ofrece alabanzas de agradecimiento, pues en los apuros Theotokos, nos has salvado. Tu que tienes invencible y excelsa fuerza, de los múltiples peligros libéranos, para que exclamemos a ti: ¡Alégrate oh Novia y Virgen!

Ábrenos la puerta de tu misericordia, oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh Santísima Soberana Theotokos, protégeme de todo mal y cúbreme con Tu Santo manto de protección.


Octava Decena: La pérdida a los doce años del niño Jesús en Jerusalén y el dolor de la Santísima Madre por este hecho.

Madre de Dios, Virgen alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, porque has dado a luz al Salvador de nuestras almas.

10 veces          

Recordamos la pérdida a los doce años del niño Jesús en Jerusalén y el dolor de la Santísima Madre por este hecho.

Regla Mariana a la TheotokosCon tu espíritu ven, oh Señor, porque eres misericordioso, y ten piedad de mí como del publicano, por la intercesión de tu Madre.

Ábrenos la puerta de tu misericordia, oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh, Santísima Soberana Theotokos, haz resucitar a mi alma y concédeme constante oración a Ti.


Novena Decena: El milagro de Caná en Galilea.

Madre de Dios, Virgen alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, porque has dado a luz al Salvador de nuestras almas.

10 veces          

Recordamos el milagro de Caná en Galilea.

Regla Mariana a la TheotokosRefugio saludable eres Tú, oh Madre de Dios, en el abismo de las pasiones cotidianas. Protégenos de toda desventura con tu bendición.

Ábrenos la puerta de tu misericordia, oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh Santísima Soberana Theotokos , ayúdame a obtener la misericordia de tu Hijo y nuestro Señor Jesucristo y dame la gracia de ferviente y continua oración.


Décima Decena: La Santísima Madre de Dios a los pies de la cruz.

Madre de Dios, Virgen alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, porque has dado a luz al Salvador de nuestras almas.

10 veces          

Recordamos a la Santísima Madre de Dios a los pies de la cruz.

Regla Mariana a la TheotokosNo te lamentes por mi,  al contemplarme dormido en el sepulcro Madre mía,: soy tu hijo que concebiste sin simiente en tu seno. Resucitaré y seré glorificado, y como Dios, ensalzaré en gloria a los que con fe y amor te engrandezcan.

Ábrenos la puerta de tu misericordia, oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh Santísima Soberana Theotokos, pide a nuestro Señor Jesucristo, que tenga misericordia de mí, pecador, que perdone todos mis pecados y salve mi alma pecadora.


Undécima Decena: La Resurrección de Cristo.

Madre de Dios, Virgen alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, porque has dado a luz al Salvador de nuestras almas.

10 veces          

Recordamos la Resurrección de Cristo.

Regla Mariana a la TheotokosCristo resucito de entre los muertos, con su muerte ha vencido a la muerte, y otorgando la vida a los que yacían en los sepulcros.

Ábrenos la puerta de tu misericordia, oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh Santísima Soberana Theotokos, imprégname con Tu amor, fortaléceme con Tu fe, y da luz a mis ojos enceguecidos por el pecado.


Duodécima Decena: La Ascensión del Señor.

Madre de Dios, Virgen alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, porque has dado a luz al Salvador de nuestras almas.

10 veces          

Regla Mariana a la TheotokosAscendiste con gloria, oh Cristo Dios nuestro y alegraste a tus discípulos con la promesa del Espíritu Santo, confirmándoles con tu bendición que eres el Hijo de Dios, el Salvador del mundo.

Ábrenos la puerta de tu misericordia, oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh Santísima Soberana Theotokos, líbrame de los malos pensamientos; y dame el deseo por la salvación de mi alma.


Decimotercera Decena: La venida del Espíritu Santo.

Madre de Dios, Virgen alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, porque has dado a luz al Salvador de nuestras almas.

10 veces          

Regla Mariana a la TheotokosBendito eres tú, Cristo, nuestro Dios, has hecho sabios a simples pecadores, enviando a ellos el Espíritu Santo, y por ellos has conquistado todo el universo: oh Amante de la humanidad, gloria a Ti!

Ábrenos la puerta de tu misericordia, oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh Santísima Señora, Madre de Dios, refuerza la gracia del Espíritu Santo en mi corazón. Envíame la paz del alma y la salud del cuerpo.


Decimocuarta Decena: La Dormición de la Madre de Dios.

Madre de Dios, Virgen alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, porque has dado a luz al Salvador de nuestras almas.

10 veces          

Recordamos la Dormición de la Madre de Dios.

Regla Mariana a la TheotokosEn el parto conservaste la virginidad y en tu Dormición no descuidaste al mundo, oh Madre de Dios; porque te trasladaste de la Vida por ser la Madre de la Vida. ¡Por tus intercesiones, salva de la muerte nuestras almas!

Ábrenos la puerta de tu misericordia, oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh Santísima Soberana Theotokos, dadme una muerte serena y sin trabajo y conduce a mi alma en su camino.


Decimoquinta Decena: La santa protección de la Madre de Dios sobre los cristianos.

Madre de Dios, Virgen alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, porque has dado a luz al Salvador de nuestras almas.

10 veces          

Celebremos la santa protección de la Madre de Dios sobre los cristianos.

Regla Mariana a la TheotokosHoy nosotros, fieles, hacemos fiesta por tu venida, oh Madre de Dios, con los ojos fijos en tu admirable icono, te suplicamos con ternura: cúbrenos con tu manto venerable, líbranos de todo mal y ruega a Cristo, tu Hijo, que salve nuestras almas.

Ábrenos la puerta de tu misericordia, oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh Santísima Soberana Theotokos, sé para mi, oh Santa Madre de Dios, una Pared Inamovible y poderosa intercesión. No rechaces a este miserable pecador que corre hacia Tu invencible protección, pues eres la esperanza de los Cristianos y el refugio de los pecadores. Amén.


Oraciones Finales

Es realmente justo glorificarte, oh Santa Madre de Dios, siempre bendita, Virgen impecable, y Madre de nuestro Señor. Más honorable que los querubines e incomparablemente más gloriosa que los serafines; que siendo virgen, diste a luz al Verbo de Dios. Verdaderamente eres la Theotokos, la Madre de Dios y por eso te magnificamos. Oh Theotokos, valiente defensora, tus sirvientes ofrecemos himnos de victoria en acción de gracias, porque nos has salvado. Ya que tienes poder invencible, líbranos de todo peligro, para que felices podamos exclamar: Alégrate, Virgen Santa.

Bajo tu amparo nos acogemos Santa Madre Dios, no desprecies las súplicas que en nuestras necesidades te dirigimos antes bien, líbranos de todo peligro, oh Virgen Gloriosa y Bendita.

Señor ten piedad (3 veces).

Gloria eterna al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

Por las oraciones de nuestros Santos Padres, oh, Señor Jesucristo, Dios Nuestro, ten piedad de nosotros y sálvanos. Amén.

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