Refutando la teoría del rapto

Cómo comienza la creencia en el rapto: Esta Doctrina jamás fue predicada por ningún Apóstol, no fue mencionada por ningún Padre de la Iglesia, nunca fue mencionada por ningún Concilio, jamas fue discutida en ninguna Universidad en el periodo escolástico, no ha sido mencionada por ningún santo, no fue tampoco mencionada por ningún Padre de la Reforma, ni Lutero, ni Calvino, ni Zuinglio ni ningún otro hablo de ella… Incluso el concepto de “rapto” o “arrebatamiento” es tan reciente que no aparece en los diccionarios clásicos de espiritualidad.

¿Entonces, de dónde sale el tal Rapto? Según la investigación de Paul Thigpen, autor de “The Rapture Trap“, la doctrina del rapto nace en el siglo XVIII. Un ministro Puritano conocido como “Increase Mather” escribió sobre cristianos arrebatados por los aires antes de que el mundo fuera consumido por el fuego del juicio divino. Mas tarde otros publicaron ideas similares. Un Jesuita chileno llamado Manuel Lacunza, en su libro La Venida del Mesías en Gloria y Majestad, publicado en 1812, especula que los fieles que hayan recibido la comunión con frecuencia serán, hacia el fin del mundo, recogidos por Jesucristo para tenerlos seguros por 45 días mientras el mundo es castigado. Este libro fue traducido al inglés y sus ideas sobre el rapto tuvieron gran influencia entre algunos grupos de cristianos sectarios. Esta teoría tomó cuerpo definitivo después del gran fiasco de 1859, cuando se fijo la fecha del retorno de Cristo y este nunca acudió a la cita protestante, John Nelson Darvy (ministro Protestante Ingles) fue quien lo lanzó a la palestra protestante.

¿En que consiste esta “teoría”?

“El Rapto” es la venida “secreta” e inminente de Jesucristo para llevarse del mundo a los verdaderos creyentes. Estos serán física y súbitamente arrebatados de este mundo y elevados por los aires para encontrarse con Jesús. Cuando y como ocurrirá el rapto es objeto de grandes controversias entre sus adherentes. Hay tres campos de opinión sobre cuando ocurrirá el rapto. Unos dicen que antes de la Gran Tribulación, (pre-tribulación), otros que durante y otros que después (post-tribulación).

Las Escrituras dan testimonio de una única Segunda Venida, y de una única resurrección corporal para la bendición de los justos y castigo de los injustos. La resurrección corporal se describe en Apocalipsis 20:11-15:

“Y vi a los muertos grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos … el mar entregó sus muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en cada uno; y fueron juzgados cada uno según sus obras”.

Acerca del único juicio que tendrá lugar en la Parusía, y sus consecuencias, nuestro amado Señor dijo:

“E irán estos [los malvados] al castigo eterno, y los justos a la vida eterna”.

Juan 5:28-29 es bastante claro al respecto:

“No os maravilléis; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz [la de Cristo]; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación”

Por otra parte, los que creen que el Rapto le evitara a los Cristianos la Tribulación, se equivocan. Las tribulaciones que padecmos los cristianos son los sufrimientos y persecuciones que debemos soportar para dar testimonio de Cristo, son nuestra corona y nuestra gloria. La mayoría de las 45 veces que el término griego “thlipsis” (traducido generalmente “tribulación”) aparece en el Nuevo Testamento, se refiere a los creyentes.Algunos ejemplos a continuación:

“En el mundo tendréis aflicción [thlipsis]…”

(Juan 16:33)

“Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios”

(Hechos 14:22)

“nos gloriamos en las tribulaciones”

(Romanos 5:3; ver 8:35-39; 12:12)

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo … el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos consolar también nosotros a los que están en cualquier tribulación”

(2 Corintios 1:4)

“Nos gloriamos … por vuestra paciencia y fe en todas vuestras persecuciones y tribulaciones que soportáis”.

(2 Tesalonicenses 1:4)

“Estos son los que han salido de la gran tribulación…”

(Apocalipsis 7:14)

Juan se identifica con los cristianos perseguidos a quienes dirige su libro, y se declara su “copartícipe … en la tribulación” (Apocalipsis 1:9).

También dicen las Escrituras que todos verán a Jesús en la Parusía:

“Entonces … lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria … y [sus ángeles] juntarán a sus escogidos…”

(Mateo 24:30-31)

La Iglesia debe permanecer hasta el fin del mundo para dar testimonio de Cristo a todas las naciones. Nuestro Señor no oró para que la Iglesia fuese arrebatada antes del fin, sino para que el Padre la guardase del Maligno. Creyentes e incrédulos permanecerán juntos hasta el Día del Señor, cuando ocurrirá la gran separación:

“Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla, pero recoged el trigo en mi granero”.

(Mateo 13:30)

Objeciones contra “El Rapto”

1- El rapto se fundamenta en una errada interpretación de la Biblia.

“Os decimos eso como Palabra des Señor: Nosotros, los que vivamos, los que quedemos hasta la Venida del Señor no nos adelantaremos a los que murieron. El Señor mismo, a la orden dada por la voz de un arcángel y por la trompeta de Dios, bajará del cielo, y los que murieron en Cristo resucitarán en primer lugar. Después nosotros, los que vivamos, los que quedemos, seremos arrebatados en nubes, junto con ellos, al encuentro del Señor en los aires. Y así estaremos siempre con el Señor”

1 Tes. 4,15-17

Este pasaje se refiere al fin del mundo y no a una venida secreta anterior. San Pablo demuestra que es el fin del tiempo cuando dice: “Y así estaremos siempre con el Señor”.

2-La creencia en “el rapto” no es bíblica.

La auténtica interpretación Bíblica no acepta novedades y el concepto del rapto no era conocido en la cristiandad hasta el siglo XVIII.

3- ¿Tres venidas de Jesucristo en vez de dos?

Según el esquema del rapto, faltan aun dos venidas de Cristo: Una para llevarse a los suyos en el rapto y otra venida al final del tiempo. Serían la Segunda y la Tercera Venida (la Primera fue en la Encarnación). La verdad es que Cristo vino en su Primera venida y solo falta la Segunda Venida.

4- El rapto para evitar la tribulación: Falsa evasión del sufrimiento

Los que creen que el rapto será antes de la Gran Tribulación del Anticristo piensan que solo los malos van a sufrir ese tiempo de persecución. ¡Si esto fuese cierto, entonces el Anticristo no tendría a quien perseguir porque ya todos los fieles estarían con Cristo fuera de este mundo!

Olvidan que el sufrimiento tiene un profundo significado bíblico. El hecho es que Cristo sufrió y su Cuerpo Místico que es la Iglesia lleva una continua trayectoria de sufrimiento y persecución. Pero habrá una persecución final que será extraordinaria, antes del final. Los cristianos no pueden estar esperando un rapto prematuro sino que deben estar fortaleciéndose para vencer en la prueba.

Otras objeciones

Pablo relata ampliamente sus propios sufrimientos en la persecución de su tiempo y nos exhorta a no tener miedo a morir por Cristo ni a temer las pruebas que ciertamente vendrán sobre la Iglesia y sobre  cada creyente en particular. Por eso enseña que los creyentes que sobrevivan a la persecución del Anticristo y estén vivos cuando Cristo venga, no tendrán ventaja sobre los que hayan muerto en la fe. Ambos grupos se reunirán con Cristo para siempre. (Cf 1 Tes 4,15-17; CIC 1001)

Refutando la teoría del rapto

Habiendo leído hasta este punto, quizás usted esté convencido de la falsedad de la teoría del rapto. Considere además lo siguiente.

Primeramente está la cuestión de los “muertos en Cristo”. Según los partidarios del rapto, los santos muertos están en el cielo y al momento en que el creyente expira su último aliento y muere, su alma va inmediatamente a estar con Cristo – frente a frente con el Señor. Pero según el apóstol Pablo, tanto los muertos en Cristo como los vivientes “seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire”. Ahora bien, ¿cómo es que los muertos en Cristo “reciben al Señor en el aire” si ya han estado con El frente a frente desde su muerte? ¿Y por qué habría Pablo de decir a los tesalonicenses que los vivos “no precederemos a los que durmieron [los muertos]”? ¿Por qué mencionar esta cuestión si tanto él como los tesalonicenses sabían que los muertos en Cristo ya estaban con el Señor? Esta pregunta resulta más lógica si uno sabe que los muertos no están con el Señor.

¿La tercera venida de Cristo?

El tratar de leer la doctrina del rapto secreto en las profecías bíblicas sobre los postreros tiempos es ridículo e imposible. La mayoría de los partidarios de esta teoría le dirán que el rapto tiene lugar antes de la gran tribulación y que Cristo arrebatará a sus santos y regresará con ellos al Cielo. Tres y medio o siete años después – según la teoría que se elija – El vuelve, esta vez para establecer visiblemente su Reino sobre la Tierra.

Los que favorecen la teoría del raptom realmente están hablando no de una segunda, sino de una tercera venida de Cristo. El segundo advenimiento toma lugar cuando Cristo viene por Su Iglesia; el tercero para ser visto por el resto del mundo. Sin embargo, la mayoría de los proponentes del rapto afirman que la Biblia está hablando de dos acontecimientos distintos. Pero, ¿es esto así?

Según esta teoría, se supone que el rapto ocurre durante la última trompeta. ¿Y cuál es la última trompeta? Los proponentes del rapto dicen que es la séptima; y, en efecto, la Biblia dice lo mismo.

Pero observe lo que tiene lugar cuando suena la séptima y última trompeta:

“El séptimo ángel tocó la trompeta y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos”

(Apocalipsis 11:15)

Ahora bien, difícilmente podría llamarse a esto un advenimiento secreto de Jesús para raptar a sus santos. Sin embargo, este acontecimiento tiene lugar al sonar la última trompeta. No hay más trompetas que sigan a la séptima. Es la última trompeta final a la que se refería Pablo cuando escribió:

“En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta. Porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles. . . “

(1 Corintios 15:52)

 Es evidente que se refiere al mismo acontecimiento que se describe en el capítulo 11 del libro de Apocalipsis. Y observe otra cosa que ocurre a la séptima y última trompeta:

“Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes”.

(Apocalipsis 11:18)

Pero, ¿cómo puede ser esto? Los partidarios del rapto dicen que los profetas y los santos fueron todos arrebatados al cielo tres y medio o siete años antes del retorno visible de Cristo al poder. Sin embargo, aquí hay más evidencia de que los muertos reciben su recompensa a la séptima trompeta que coincide con el retorno público y visible de Jesucristo.

Cuando Jesucristo vuelva a esta Tierra, no lo hará en forma secreta, como si entrase por la puerta trasera. El mundo entero se percatará de este arrollador acontecimiento (véase Apocalipsis 1:7; 6:15-17). Cristo viene a realizar la tarea doble de establecer su Reino y resucitar a los santos. Que así sea.

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