¿Qué sucedió y dónde está la Cruz de Jesús?


¿Qué sucedió y dónde está la Cruz de Jesús?

Después del irregular proceso «judicial» al que fuese sometido nuestro Señor ante Poncio Pilato,  fue sentenciado a muerte por crucifixión y obligado a llevar la misma cruz sobre la cual sería crucificado en el monte Calvario. Después de la Crucifixión, la Cruz Verdadera (la Vera Cruz), a fin de evitar que los seguidores de Cristo trataran de recuperar las reliquias,  fue enterrada en el mismo lugar del Calvario.

Más tarde en el año 131 dC., durante la reconstrucción de Jerusalén, llevada a cabo por el emperador Adriano, se erigió lo que vino a llamarse  la Aelia Capitolina (en latín: Colonia Aelia Capitolina), que era una ciudad construida  para ser ocupada como colonia sobre la antigua ciudad de Jerusalén.

«Lo llevaron al lugar del Gólgota. Le ofrecieron vino mezclado con mirra, pero él se negó a beber. Entonces lo crucificaron y se dividieron sus vestiduras echándolas a la suerte para que vieran lo que cada uno debía tomar. Eran las nueve de la mañana cuando lo crucificaron «.

(Marcos 15: 22-25).

En el 135 d. C., y exactamente sobre el Calvario, se construyó un templo a la diosa pagana Venus. Eusebio de Cesarea nos cuenta sobre esto en el siglo IV:

«En consecuencia, trajeron una gran cantidad de tierra desde lejos con mucho trabajo, y cubrieron todo el lugar, ocultando la cueva sagrada debajo de este enorme montículo. Luego, prepararon sobre esta base un sepulcro de almas realmente terrible, construyendo un sombrío santuario  de ídolos sin vida para el espíritu impuro al que llaman Venus. «.

La vida de Constantino XXVI.

También sabemos que habría sido dividida y cortada en pedazos más pequeños, y que estos fueron transportados a  lo largo y ancho del mundo. Pero, ¿Dónde se encuentran estos pedazos?

 

Santa Elena, la madre de Constantino luego de tener visiones que le revelaron el  lugar donde se hallaba la Cruz enterrada, viajó a Jerusalén alrededor del año 325 d. C. en busca de este lugar. Al encontrar el templo erigido en honor a Venus, ordenó su destrucción, despejó el terreno y logró desenterrar tres cruces.

Incapaz de determinar cuál de las tres era la Verdadera Cruz,  reclutó la ayuda del obispo Macario de Jerusalén, llevando cada una de las tres cruces a una mujer cercana que estaba enferma y casi muerta. Al tocar la Cruz Verdadera, la mujer fue sanada milagrosamente, mientras que las otras dos no tuvieron ningún efecto.

¿Qué sucedió y dónde está la Cruz de Jesús?

El hallazgo de la verdadera cruz por Giandomenico Tiepolo, que representa al obispo Macario bendiciendo a los enfermos con la verdadera cruz.

Después del descubrimiento de la Santa Cruz por Santa Helena, ella hizo levantar una iglesia en el sitio, la Iglesia del Santo Sepulcro. Dejó una parte de la Cruz Verdadera allí para aquellos que quisieran peregrinar para verla, y envió el resto a Constantinopla.

Teodoreto de Ciro describe:

«Ella envió parte de la cruz de nuestro Salvador al palacio. El resto fue enchapado con una cubierta de plata, y entregado al cuidado del obispo de la ciudad, a quien ella exhortó a preservarlo cuidadosamente, para que pueda ser transmitido intacto a la posteridad «.

Durante casi trescientos años, la porción de la Vera Cruz en Jerusalén se exhibía periódicamente a los fieles. Durante el asedio de Jerusalén en el año 614 d. C., la ciudad cayó en manos de los conquistadores árabes y la verdadera cruz fue tomada como un trofeo por el emperador Cosroes II. Tan solo trece años más tarde, en 628 d. C., el emperador bizantino Heraclio derrotó a los persas y recuperó la reliquia, llevándola primero a Constantinopla y luego de regreso a Jerusalén en el 630 d. C. Celebramos este evento el 14 de septiembre como la fiesta del Triunfo de la Cruz.

Alrededor del año 1009 d. C., Jerusalén estaba nuevamente bajo el dominio musulmán y el califa ordenó la destrucción de la Iglesia del Santo Sepulcro. Los cristianos en Jerusalén tuvieron que esconder la Santa Cruz en la ciudad hasta que fue retomada por los cruzados de la Primera Cruzada en 1099 A.D. La cruz se convirtió en la reliquia más sagrada del Reino de Jerusalén.

Alrededor de doscientos años después, la Verdadera Cruz fue capturada por Saladino durante la Batalla de Hattin en 1187 d.C. Los gobernantes cristianos, incluido Ricardo Corazón de León, le pidieron a Saladino que entregase la cruz, pero nunca fue devuelta y fue vista por última vez muy probablemente en Damasco, cuando fue paseada de cabeza por la ciudad y luego arrastrada, amarrada del caballo de Saladino. Después de este lamentable incidente, la Cruz simplemente despareció de la historia.

Una ilustración medieval que muestra a Saladino capturando la Vera Cruz en la Batalla de Hattin. (Chronica Maiora de Matthew Paris (c.1190-1259)

En ese momento, el único fragmento confirmado restante de la Verdadera Cruz,  permaneció en Constantinopla. Se trataba de la misma pieza llevada originalmente por Santa Helena. En el año 1204 d.C., los restos a partir de la Cuarta Cruzada, fueron divididos en pedazos y dispersados ​​por los caballeros, quienes los donaron a iglesias y monasterios de todo el mundo.

«Después de la conquista de la ciudad, se encontraron riquezas inestimables en Constantinopla, joyas incomparablemente preciosas y también una parte de la cruz del Señor, que Helena transfirió de Jerusalén y fue decorada con oro y joyas preciosas. Allí alcanzó la más alta admiración. Fue dividida por los obispos presentes y se repartió junto con otras reliquias muy valiosas entre los caballeros».

Crónica Regia Coloniensis

Dispersión de reliquias

En una inscripción que data del año 359, encontrada en Tixter, en el barrio de Sétif en Mauritania (hoy Argelia) menciona, en una enumeración de reliquias, un fragmento de la Cruz Verdadera.

Se fragmentó la cruz en piezas pequeñas, mismas se distribuyeron ampliamente; en 348, en una de sus Catequesis, San Cirilo de Jerusalén comentó que «toda la tierra está llena de las reliquias de la Cruz de Cristo» y en otra, «El santo madero de la Cruz da testimonio hasta el día de hoy, y desde este lugar, y ahora casi llenando todo el mundo, por medio de aquellos que en la fe toman porciones de él».

El relato de Egeria testifica cuán altamente apreciadas eran estas reliquias de la crucifixión. San Juan Crisóstomo relata que los fragmentos de la Cruz Verdadera se guardaron en relicarios de oro, «que los hombres llevan con reverencia sobre sus personas». Incluso existen dos inscripciones latinas de alrededor del año 350 de la actual Argelia dan testimonio del mantenimiento y la admiración de pequeñas partículas de la cruz.

Alrededor del año 455, el Patriarca Juvenal de Jerusalén, envió al Papa León I un fragmento de la «madera preciosa», según consta en las Cartas del Papa. Una parte de la cruz fue llevada a Roma en el siglo VII por el papa Sergio I, de origen bizantino.

El viejo poema inglés Dream of the Rood menciona el hallazgo de la cruz y el comienzo de la tradición de la veneración de sus reliquias. La Crónica anglosajona también habla de que el rey Alfred recibió un fragmento de la cruz y la entregó al cuidado las monjas en Shaftesbury.

La mayoría de los fragmentos de la Verdadera Cruz que se hayan dispersos por toda Europa, provenían de Constantinopla. A fines de la Edad Media, eran tantas las iglesias que afirmaban poseer una astilla de la Cruz Verdadera, que el incrédulo y hereje Calvino, comentó socarronamente, que había suficiente madera en ellas para llenar un barco.

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Fragmentos de la Vera Cruz en el Monasterio ortodoxo de Visoki Dečani en Kosovo. Wikimedia.

La verdad es que en la mayoría de las iglesias se encuentran solo pequeñas astillas de la Verdadera Cruz. Solamente en algunos lugares hay grandes fragmentos, como en la Santa Capilla en París, en Poitiers y en Roma.

Charles Rohault de Fleury, quien, en su Mémoire sur les instruments de la Passion de 1870, hizo un estudio de las reliquias en referencia a las críticas de Calvino. Redactó un catálogo de todas las reliquias conocidas de la Cruz Verdadera que muestra que, a pesar de lo que varios autores han afirmado, los fragmentos de la Cruz reunidos nuevamente no alcanzarían un tercio de la cruz que se suponía que había sido tres o cuatro metros (9.8 o 13.1 pies) de altura, con una rama transversal de dos metros (6.6 pies) de ancho, proporciones nada anormales.

También se dice que el monasterio de Santo Toribio de Liébana en España posee la mayor de estas piezas y es uno de los lugares de peregrinación católicos más visitados. En Asia, el único lugar donde se encuentra la otra parte de la Cruz Verdadera es en el Monasterio de Tarlac en San José, Tarlac, Filipinas.

De los fragmentos más importantes que existen, y considerados auténticos, la mayoría se encuentra en Roma y en Venecia. El total de todos los trozos que se encuentran en Italia, suma casi un tercio del total de todos los fragmentos conocidos. Entre los de Roma, podemos citar los tres grandes trozos custodiados en Santa Cruz en Jerusalén y la Cruz de Justino, que contiene dos, una magnífica pieza de orfebrería del siglo VI recientemente restaurada y expuesta en el tesoro de la basílica de San Pedro en Vaticano.

2 Respuestas

  1. Miredys dice:

    Cuáles son las iglesias dónde están esas reliquias por favor

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