¿Qué hacer con los objetos bendecidos que se han dañado?

El rosario bendecido que mi amigo Beto me había traído de un santuario mariano se ha roto, y parece ya no tener arreglo ¿qué puedo hacer con él si ya no sirve? ¿Lo debo guardar o lo puedo desechar? Estas preguntas me inquietaban mucho, por lo que decidí investigar qué era lo que debía de hacer.

Al bendecir el agua bendita, los rosarios, los crucifijos, las imágenes y las palmas que se usan el Domingo de Ramos y demás objetos religiosos, según el Catecismo de la Iglesia Católica nos dice que reciben una bendición con alcance permanente y en adelante serán dedicados al servicio de Dios; por lo tanto,deben ser tratados con reverencia y cuidado.

El Código de Derecho Canónico en el canon 1171, en relación al uso de estos objetos, dice lo siguiente:

“Se han de tratar con reverencia las cosas sagradas destinadas al culto mediante dedicación o bendición, y no deben emplearse para un uso profano o impropio, aunque pertenezcan a particulares”.

Por lo tanto, si un objeto bendecido se ha roto o ha sufrido un desgaste irreparable, debemos deshacernos de ellos de una forma adecuada, esto es quemándose o enterrándose, según sea el caso. No deben ser arrojados a la basura ni a ningún espacio de desechos. Si se opta por quemarlos, las cenizas deben ser enterradas. Pues al ser un objeto bendecido por Dios debe regresar a Dios de la misma manera en que una persona es sepultada.

 

Agua bendita, Santos Óleos

Del mismo modo, el agua bendita o los santos óleos deben ser vertidos en la tierra, cerca de un árbol o en alguna planta que no pueda ser maltratada por persona alguna. De hecho, la mayoría de las Iglesias Católicas, dentro de sus sacristías cuenta con un lavabo especial, el cual su drenaje tiene salida directamente a la tierra por el cual pueden verter el agua con la cual lava o se purifican los vasos y recipientes que han almacenado el Cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo.

El trato correcto que debemos darle a los objetos bendecidos (imágenes, crucifijos, rosarios, etc.) que han sufrido algún daño o deterioro será enterrarlos o quemarlos. Lo importante es procurar que sean tratados con cuidado y respeto, pues están dedicados a Dios mismo. Es mediante ellos que Dios también puede actuar y nos concede gracias.

Hay que dejar claro que los objetos bendecidos no tienen un poder sobrenatural, sino que es Dios quien actúa, muchas veces a través de ellos, para enseñarnos el camino, para recordarnos que su amor y protección están siempre con nosotros.

 

Vehículos, inmuebles y objetos de gran tamaño

Ahora bien, hay que diferenciar que existe otro tipo de bendición por la cual pedimos la protección y ayuda de Dios sobre algún objeto, actividad o persona específica y esto, sin convertirlo en algo sagrado; por ejemplo, al solicitar la bendición sobre algún coche, una casa, negocio o los mismos alimentos.

Si bien no es pecado desechar estos bienes, debemos cuidar la forma en que nos deshacemos de ellos. Si pueden arreglarse no lo dudes y hazlo, pues están hechos para el servicio a Dios.

Pidamos a Dios que nos regale la fe y la sabiduría para disponer con cuidado de los objetos benditos de la manera que sea grata para Él, mismos que alguna vez sirvieron para dar testimonio de su amor y compañía a todos.

¿Que pasa con las Biblias, misales, y otros?

Textos de oraciones, estampas religiosas, sagradas biblias o manuales de oración que se encuentran maltrechos por el uso, o se deshicieron en pedazos, están, por eso mismo, en un estado tal que, en muchos casos, son indignos de su condición sagrada. Así, el propio respeto a su contenido o a su significado consiste en pedir que sean destruidos. Incluso tratándose de objetos benditos, por haber perdido substancialmente su forma primitiva es probable que ya hayan perdido también la bendición. Nada impide, pues, que sean quemados.

¿Y si no tengo donde enterrarlos?

Hoy en día esto no siempre puede ser hecho fácilmente, sobre todo por quien vive en una gran ciudad, será tal vez recomendable romperlos en pedazos. Hay incluso algunos sitios “católicos” que sugieren, envolverlos en una bolsa plástica y colocarlos en un cesto de basura. Esta no es una practica católica y además, expone estos objetos a ser encontrados y profanados (como en misas negras o rituales paganos) por los enemigos de la fe.  Si no tienes donde enterrarlos, opta por conservar estos artículos como reliquias familiares para recordarles a las generaciones futuras cuán comprometidos con la Palabra de Dios y las prácticas de la Iglesia fueron sus antepasados.

Además,  dado que el entierro es una práctica aceptable, uno podría considerar ser enterrado con el artículo bendito o enterrar un artículo bendito con un ser querido.

Recomendación análoga puede ser hecha con relación a imágenes partidas que no tienen más compostura. Lo ideal sería enterrarlas, pero si eso no fuera posible, lo mejor es terminar de fragmentarlas y envolverlas también en un plástico o papel de envolver por haber sido portadoras de bendiciones.

Al proceder de esta manera, la persona imbuida de espíritu religioso no está siendo movida por el desprecio hacia las cosas de la Fe, sino por el contrario, por el sumo respeto que esos objetos, ya deteriorados, aún merecen.

Los objetos que han sido restaurados

Sucede que muchas veces, que es posible restaurar estos artículos. Pongamos como ejemplo, un rosario cuyos eslabones estaban oxidados y corroídos, fue llevado a un artesano que los reemplazó, restaurando su belleza original. Este objeto al ver reemplazadas o substituidas varias de sus partes o componentes, ha de ser bendecido nuevamente. Las partes reemplazadas, han de ser descartadas como se ha recomendado. En resumen, llas sagradas imágenes o cosas religiosas que han sido sometidas a una restauración, o a la venta… deben ser nuevamente bendecidas.

Los objetos religiosos que no han sido bendecidos

Cuando se trata de objetos que nunca recibieron bendición alguna, estos pueden pueden ser desechados como cualquier otro objeto. A pesar de todo, es siempre es recomendable proceder como si se tratase de objetos bendecidos (más no es necesario). Nuevamente, tenga en cuenta que se trata de evitar que estos objetos puedan ser profanados.

Oración para deshacerse de objetos bendecidos

Dios Todopoderoso, este universo entero es la manifestación externa de Tu amor por nosotros. Señor, tú dijiste: si no te alabamos, incluso las piedras comenzarán a alabarte. Las estrellas brillaron intensamente en tu nacimiento y la tierra tembló a tu muerte. Todo esto muestra que no solo los humanos, sino también todas las criaturas vivientes de este mundo, participan activamente en el acto salvador de Jesús. En ese momento, probaste que no solo eres el Señor de la humanidad, sino también del cielo y la tierra y de todas las cosas que hay en ella. Por lo tanto, oramos para que nos des la fe y la sabiduría para disponer de estos objetos benditos de la manera que sea grata para ti. De la misma forma devota que sirvieron para proclamar Tu palabra hasta los confines de la tierra y glorificar Tu nombre.

Fuentes

Tomado de Gloria.tv, Publicado originalmente en conmasgracia.com

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