¿Qué es la Parusía?


la Parusía

La Parusía es la segunda venida de Cristo en gloria y majestad.

Descripción breve


Contenido

– Etimología de la palabra Parusía
– Significado
– ¿Dónde se le menciona?
– ¿Cuándo va a suceder la Parusía?
– ¿Cómo sabremos que está cerca?
– La Apostasía y la Parusía
– Otras señales


Etimología de la palabra Parusía

La palabra «parusía» deriva del término griego παρουσία (parousía), quiere decir «Estar presente» o «Asistir». Se empleaba antiguamente para expresar la llegada oficial del rey o gobernador para visitar sus dominios.

También puede significar «bienes», aunque en los textos griegos del Nuevo Testamento, se la utiliza con el significado escatológico del segundo advenimiento de Cristo.

 

Significado

Según los evangelios, «la Parusía del Señor» hace referencia a la segunda venida de Cristo, en toda su gloria y majestad. La Parusía o segunda venida de Jesucristo, será el mayor de los acontecimientos jamás antes presenciados por el hombre.

 

¿Dónde se le menciona?

En la Biblia, este hecho se menciona en diversas ocasiones, incluidos los cuatro evangelios. En el Evangelio de San Mateo, XXIV, 15-35 se menciona a la Parusía de esta manera:

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Cuando veáis, pues, la abominación de la desolación (la idolatría), predicha por el profeta Daniel, instalada en el lugar santo —el que lee, entiéndalo—, entonces los que estén en Judea, huyan a las montañas; quien se encuentre en la terraza, no baje a recoger las cosas de la casa; quien se encuentre en el campo, no vuelva atrás para tomar su manto.

 

¡Ay de las que estén encintas y de las que críen en aquel tiempo! Rogad, pues, para que vuestra huida no acontezca en invierno ni en día de sábado. Porque habrá entonces grande tribulación, cual no la hubo desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá más. Y si aquellos días no fueran acortados, nadie se salvaría; mas por razón de los elegidos serán acortados esos días.

 

Si entonces os dicen: “Ved, el Cristo está aquí o allá”, no lo creáis. Porque surgirán falsos cristos y falsos profetas, y harán cosas estupendas y prodigios, hasta el punto de desviar, si fuera posible, aun a los elegidos. ¡Mirad que os lo he predicho! Por tanto, si os dicen.: “Está en el desierto”, no salgáis; “está en las bodegas”, no lo creáis. Porque, así como el relámpago sale del Oriente y brilla hasta el Poniente, así será la Parusía del Hijo del Hombre. Allí donde esté el cuerpo, allí se juntarán las águilas.

 

Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días el sol se oscurecerá, y la luna no dará más su fulgor, los astros caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas.

 

Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del Hombre, y entonces se lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo con poder y gloria grande. Y enviará sus ángeles con trompeta de sonido grande, y juntarán a los elegidos de Él de los cuatro vientos, de una extremidad del cielo hasta la otra.

 

De la higuera aprended esta semejanza: cuando ya sus ramas se ponen tiernas, y sus hojas brotan, conocéis que está cerca el verano. Así también vosotros cuando veáis todo esto, sabed que está cerca, a las puertas. En verdad, os digo, que no pasará la generación ésta hasta que todo esto suceda. El cielo y la tierra pasaran, pero las palabras mías no pasarán ciertamente.

 

¿Cuándo va a suceder la Parusía?

Nadie lo sabe. Nadie puede decirlo. De hecho Cristo revela a sus discípulos que sólo el Padre conoce el día y la hora:

Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.

Mateo 24:36

 

¿Cómo sabremos que está cerca?

El Evangelio del Primer Domingo de Adviento nos presenta la última parte del discurso escatológico, es decir lo referente a la Parusía, la Segunda Venida de Nuestro Señor. En un primer momento, San Lucas detalla las señales de la naturaleza, que se verán tanto en el cielo como en la tierra:

Y habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y se abatirán las gentes en la tierra, por la confusión del rugido del mar y de las olas; quedando los hombres yertos por el temor y expectación de lo que sobrevendrá a todo el universo; porque las virtudes de los cielos se conmoverán […]

 

Y entonces verán al Hijo del hombre que vendrá sobre una nube con gran poder y majestad. Cuando comenzaren, pues, a cumplirse estas cosas, mirad y levantad vuestras cabezas, porque cerca está vuestra redención… Cuando viereis hacerse estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios…

 

La Apostasía y la Parusía

En la Segunda carta a los Tesalonicenses, el Apóstol San Pablo le da un dato crucial a esta comunidad, antes del fin habrá una gran Apostasía. Siempre ha habido Apostatas pero en ninguna otra época anterior ha habido medios de comunicación capaces de extender esta apostasía a nivel mundial y al alcance de todos. Anteriormente las apostasías habían sido locales y de poco alcance. Hoy es a nivel mundial.

“Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. 3 Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición”

 

Otras señales

En aquellos días debe de haber una decadencia y corrupción total de los valores y costumbres, la pestilencia del pecado y la impiedad debe campear en todas partes, se promulgaran leyes inicuas que vayan en abierto desafío a las leyes de Dios, el nombre de Dios será quitado de todo lugar, y su lugar lo ocupará el hombre. En fin, para un verdadero cristiano, vivir en la sociedad de aquellos días ha de ser insoportable, vivir en aquellos días ha de significar cargar una grand y pesada cruz, a tal punto que hasta los elegidos se perderían si los días de esta gran tribulación no se acortasen:

Y si aquellos días no fueran acortados, nadie se salvaría; mas por razón de los elegidos serán acortados esos días.

San Mateo XXIV, 16

 

La Parusía | Fuentes

http://www.buzoncatolico.es/vidadefe/sillevastiempoenlafe/parusia-jesus-vuelve.html
http://www.parroquiasanmartin.com/parusia.html
https://www.ewtn.com/legacy/v/experts/showresult_sp.asp?