Index Librorum Prohibitorum: El índice de libros prohibidos


índice de libros prohibidos Index Librorum Prohibitorum

Contenido

– ¿Qué era el Índice de libros prohibidos?
– Un poco de historia
– Diferentes versiones del Índice
– Desaparición del Índice
– ¿Cómo funcionaba el índice de libros prohibidos?
– Libros y Lecturas que los católicos deben evitar
– San Pio X y los libros del Índice
– ¿Dónde puedo leer el último índice publicado?

¿Qué era el Índice de libros prohibidos?

Se conocía como Índice de libros prohibidos a una relación de libros y textos cuya lectura, conservación y difusión estaba prohibida para los fieles católicos. Aunque Muchas veces los enemigos de la Iglesia han querido presentar esta lista como parte de una «censura» por parte de la Iglesia Católica, la verdad es que el Índice de libros prohibidos, contenía textos, que por su contenido contra las enseñanzas perennes de la Iglesia, la Sana Doctrina, o que por provenir de autores abiertamente herejes, eran considerados de lectura contraproducente o perniciosa para el fiel católico.

Hace solo 71 años, la Iglesia publicó la última edición del Index Librorum Prohibitorum, literalmente una lista de libros prohibidos que los católicos no podían leer o retener, salvo por una dispensación especial.

 

Un poco de historia

Con la invención de la imprenta en el año 1440 por Johannes Gutenberg, textos que contenían errores contra la fe (en el mejor de los casos) o herejías manifiestas, pudieron difundirse con gran rapidez. La autoridades católicas, razonaron que en una época de guerras relacionadas con la religión, el control de la prensa a través de una lista de libros prohibidos era la única forma de controlar la propagación de la herejía. Es así como surge el Index Librorum Prohibitorum: El Índice de libros prohibidos.

Las primeras versiones del Index Librorum Prohibitorum aparecieron en los Países Bajos (1521), Venecia (1543) y en París (1551), antes de que se publicara una versión romana oficial.

En 1559, bajo el papado de Pablo IV, se publicó el primer Índice romano: prohibió corpus completo a 550 autores, junto con títulos individuales de otros. Su propósito declarado era salvaguardar la fe y la moral de los católicos evitando que leyeran libros que fueran perniciosos.

Este Índice de libros prohibidos sería revisado posteriormente por el Concilio de Trento, después de que la primera edición de esta lista, se considerase «demasiado severa». Como consecuencia, se promulgó el Índice Tridentino en 1564 bajo por el papa Pío IV. Sería la base de todas las ediciones futuras hasta 1897 cuando el Papa León XIII publicó el Index Leonianus.

7 años después de la publicación del Índice Tridentino, se formó la Sagrada Congregación del Índice con la tarea de mantener la lista e investigar las obras acusadas de no ser nihil obstat. La congregación se reunía durante todo el año para revisar diversos textos y determinar si debían ser revisados ​​o condenados por completo.

Los autores católicos tenían la oportunidad de defender sus escritos y también se les concedía la oportunidad de hacer correcciones o eliminaciones y evitar así el ser incluidos en la lista. Luego, el Papa recibía las recomendaciones de la Congregación y finalmente decidía qué obras ingresaban en el Índice o no.

 

Diferentes versiones del Índice

 índice de libros prohibidos Librorum Prohibitorum

El índice de libros prohibidos de 1664. Dominio Público.

El Índice se hizo cumplir en los Estados Pontificios, y fue adoptado civilmente por los estados italianos. Francia hizo que los funcionarios gubernamentales produjeran su propia versión, mientras que España basó la suya en la versión romana. Dentro del Sacro Imperio Romano, cada príncipe alemán generalmente establecía su propio sistema.

En 1897, el Papa León XIII publicó su Índice actualizado y más sofisticado con la constitución apostólica Officiorum ac Munerum, que abolió el castigo por excomunión por leer obras prohibidas listadas en el Índice de libros prohibidos. La nueva versión calificó a los autores en un escala de toxicidad y criticó pasajes específicos para su revisión en lugar de condenar el texto completo.

La última versión fue publicada en 1948 por el Santo Oficio (después de haber absorbido la Sagrada Congregación del Índice). La vigésima y última edición contenía casi 4.000 títulos.

 

Desaparición del Índice

En diciembre de 1965, el Papa Pablo VI emitió el motu proprio Integrae servandae, reorganizando el Santo Oficio en la Congregación para la Doctrina de la Fe. Entre las competencias de la CDF, el Índice de libros prohibidos no figuraba en la lista, lo que la abolió efectivamente.

Después del Concilio Vaticano II, la publicación de dicho índice se descontinuó. El 14 de Junio de 1966, la Congregación para la Doctrina de la Fe (la sucesora del Santo Oficio) dispuso que tanto el índice como las penas de excomunión que estaban indicadas en el mismo ya no eran vigentes. Sin embargo La Santa Sede publicó nuevas regulaciones, dando normas específicas acerca de la lectura de libros que son peligrosos a la fe católica o a la moral cristiana. Estas normas se codificaron en el Código de Derecho Canónico actual, en los #831 y 832.

831 1- Sin causa justa y razonable, no escriban nada los fieles en periódicos, folletos o revistas que de modo manifiesto suelen atacar a la religión católica o la las buenas costumbres; los clérigos y los miembros de institutos religiosos sólo pueden hacerlo con licencia del Ordinario del lugar

2- Compete a la Conferencia Episcopal dar normas acerca de los requisitos necesarios para que clérigos o miembros de institutos religiosos o miembros de institutos religiosos puedan tomar parte en emisiones de radio o de televisión en las que se trate de cuestiones referentes a la doctrina católica o a las costumbres.

832 Los miembros de institutos religiosos necesitan también licencia de su Superior mayor, conforme a la norma de las constituciones, para publicar escritos que se refieran a cuestiones de religión o de costumbres.

Hoy en día, el Código de Derecho Canónico requiere un Nihil Obstat o Imprimatur antes de que se publique cualquier trabajo «relacionado con la Sagrada Escritura, la teología, el derecho canónico, la historia de la iglesia o temas religiosos o morales».

 

¿Cómo funcionaba el índice de libros prohibidos?

Un libro o texto era incluido en el Índice de libros prohibidos por decreto de la Sagrada Congregación de la Inquisición Romana, del Santo Oficio, o del Índice, decreto que aunque aprobado por el papa, permanecía siempre como un decreto de la Congregación.

Es innecesario decir que sólo el papa, sin recurso de ninguna congregación, ya publicando una Bula o un Breve o de cualquier otra forma, podía poner un libro en el Índice. Antes la norma era que un libro se sometía a examen por una de las Congregaciones Romanas sólo tras una queja a Roma. Con respecto a la Congregación del Índice, sin embargo, Pío X, al reorganizar la Curia Romana con la Constitución «Sapienti consilio» (29 Junio, 1908), decretó lo siguiente:

“En adelante será tarea de la Sagrada Congregación no sólo examinar cuidadosamente los libros que se denuncian ante ella, prohibirlo si es necesario, y conceder permiso para leer libros prohibidos, sino también supervisar ex officio libros que se están publicando, y dictar sentencia sobre los que merezcan ser prohibidos.

 

Otra tarea es recordar a los obispos de su sagrado deber de combatir las publicaciones de escritos perniciosos y dar información sobre ellos a la Sede Apostólica, de acuerdo con la Constitución Officiorum ad munerum de 25 de enero de 189.

(Acta S. Sedis, XLI, 432).

 

Libros y Lecturas que los católicos deben evitar

  • Libros que atacan la doctrina católica o defienden cualquier herejía o cisma o tienden a minimizar la religión.
  • Libros que contienen ataques en contra de la religión, la moral, el culto divino y la pureza. Por ejemplo, los que tratan o narran cosas y actos obscenos o que inciten a las pasiones.
  • Libros de religión hechos y publicados por no-católicos a menos que sean aprobados por la autoridad eclesiástica.
  • Biblias y libros que presentan comentarios sobre las Sagradas Escrituras y no son católicos. (Algunos de estos pueden ser buenos pero hay que saber discernir).
  • Libros que enseñan o apoyan la adivinación, brujería, magia y prácticas similares a éstas.
  • Libros que defiendan actos prohibidos como el suicidio, duelo, divorcio, homosexualidad.
  • Ediciones no aprobadas de libros litúrgicos.
  • Libros que propagan falsas indulgencias.
  • Estampas del Señor, la Virgen Santísima, lo ángeles, santos o algún siervo de Dios, no dignas de aquel a quien representan.

San Pio X y los libros del Índice

Leamos lo que nos advierte el Papa San Pío X acerca de los libros prohibidos en “Doctore Angelico” del 29 de junio de 1914:

“Los obispos, recuerda en el Motu proprio, tienen el deber de impedir que sean leídos o publicados los escritos de los modernistas o que huelen a modernismo: “En efecto estos no son menos dañinos que los libros pornográficos; más aún son todavía peores, porque vician las raíces mismas de la vida cristiana”.

Muy a menudo el vicio moral tiene como fuente una desviación doctrinal: se vive como se piensa. El Aquinate (II Sent., dist. 39, q. 3, a. 2, ad 5) enseña que la raíz del error es la mala voluntad, la cual empuja al intelecto a adherirse a lo que resulta cómodo y no a lo que es verdadero.

Hay además hombres sin mala intención que, carentes de estudios teológicos y embebidos de filosofía moderna, intentan ponerla de acuerdo con la fe. “El buen nombre y la buena fama de los autores hace que sus publicaciones sean leídas sin ningún temor; por tanto son más peligrosos porque poco a poco llevan al modernismo”.

¿Dónde puedo leer el último índice publicado?

La última publicación del Índice de libros prohibidos se puede leer visitando este enlace externo: www.cvm.qc.ca/gconti/905/BABEL/Index Librorum Prohibitorum-1948.htm

Fuentes | Índice de libros prohibidos
https://ec.aciprensa.com/wiki/%C3%8Dndice_de_Libros_Prohibidos

https://www.corazones.org/apologetica/indice_libros_prohibidos.htm

https://ucatholic.com/blog/the-index-librorum-prohibitorum-when-the-church-had-a-list-of-banned-books/