¿Por qué se cubren crucifijos y estatuas en Cuaresma?

Hacia el final de la Cuaresma, se pueden ver telas de color morado cubriendo crucifijos, estatuas e imágenes de santos en todas las iglesias católicas alrededor del mundo. Incluso, en algunas iglesias, estos elementos pueden ser eliminados del santuario por completo.

Esta vieja costumbre de velar imágenes religiosas, tiene por intensión  el ayudarnos a enfocarnos en el aspecto penitencial de esta temporada litúrgica. Nos recuerda de una manera visual que nuestra fe en toda su gloria solo es posible a través de la obra de Cristo en su sufrimiento y muerte en la cruz. Cuando cubrimos o eliminamos estas imágenes sagradas a las que estamos tan acostumbrados, nos vemos confrontados y recordamos de manera conmovedora todo lo que Cristo ha ganado para nosotros.

La tradición se practica a menudo durante las últimas dos semanas antes de la Pascua, comenzando el Domingo de la Pasión (ahora llamado el quinto domingo de Cuaresma) y terminando el Viernes Santo. Luego, las imágenes sagradas son develadas para la Vigilia Pascual para marcar el final de la temporada penitencial. La alegría de la temporada de Pascua y la esperanza de la Resurrección son puestas en primer plano.

Velar temporalmente las cruces y las imágenes religiosas con el color penitencial de la Cuaresma es una hermosa costumbre que nos ayuda a reflexionar sobre el significado teológico más profundo de la época litúrgica.

CRUCIFIJOS E IMÁGENES VELADAS: Domingo de Pasión (5º Domingo de Cuaresma)

CRUCIFIJOS DEVELADOS: Viernes Santo (para enfatizar la muerte de Jesús en la Cruz en ese día)

IMÁGENES Y ESTATUAS REVELADAS: Vigilia de Pascua (la tarde del Sábado Santo)

Al cubrir las imágenes religiosas durante el apogeo de la Cuaresma, toda la atención se centra en la Pasión y la muerte de Cristo. Esta es la razón por la cual las únicas imágenes que NO deben cubrirse son las Estaciones de la Cruz.

Así como la Iglesia de cierta forma “simplifica” el santuario en estas últimas semanas de Cuaresma con el fin de centrarse en el aspecto penitencial de la temporada, también podemos simplificar nuestros hogares cubriendo con ropas moradas nuestros crucifijos y otras imágenes sagradas. Nos recuerda que Jesús ocultó su gloria durante su Pasión, así también escondemos nuestros objetos religiosos para prepararnos a centrarnos en su Pasión y honrarla.

Fuente

Artículo publicado originalmente en: https://www.catholiccompany.com/getfed/a-lenten-tradition-veiling-the-cross/
Traducido y adaptado por Proyecto Emaús.

 

 

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