Pareja demanda a clínica por «nacimiento ilícito» de su hija con síndrome de Down

Imagen ilustrativa. Crédito: Andreas-photography vía Flickr.

LifesiteNews.- El mes pasado, el Tribunal Supremo de Brisbane  (Australia) concedió una extensión a una pareja australiana para demandar al personal médico de una clínica de ultrasonido de Gold Coast. Se espera que la demanda pendiente sea enorme, con daños extensos y una demanda por lesiones personales en nombre de la madre. Una lectura inicial de los detalles preliminares hace que el caso parezca extremadamente grave y que uno se pregunte, qué podrían haber hecho mal el médico y los técnicos de ultrasonido.

Esa pregunta tiene una respuesta que le a revolver el estómago. Resulta que la hija de la pareja, ahora una niña de cuatro años, tiene síndrome de Down; cosa inesperada para la pareja,  ya que un médico y un ecografista les habían dicho durante una cita en agosto de 2014, que el riesgo de una anomalía cromosómica estaba en el «rango bajo» y que no era necesario realizar más pruebas. Pues bien, resultó que se equivocaron, y el niño tuvo que pasar varias semanas en cuidados intensivos con un tubo de alimentación después de su nacimiento.

Si bien la mayoría de los padres simplemente hubieran sentido un alivio abrumador de que su hija naciera con salud,  estos padres en particular no lo hicieron: ahora están demandando a la clínica y al médico por lo que han llamado «nacimiento incorrecto», afirmando que la incompetencia del personal médico para alertarlos sobre el estado de su hija fue un error que le permitió nacer. Si hubieran sabido que ella tenía síndrome de Down, se habrían asegurado de que ella no saliera con vida del útero procurando un aborto. Los «daños» que la pareja está buscando incluyen el costo de criar a su niña no deseada.

También están demandando por «costos de mantenimiento» y la pérdida de ganancias futuras, mismas que anticipan como resultado de ser los padres de un niño con una discapacidad. En resumen: su hija es un inconveniente y les gustaría que los profesionales médicos -que no les informaron que tenía el síndrome de Down para que la mataran- pagasen incluso la educación de su hija.

Esta no es, por supuesto, la primera demanda de «nacimiento ilícito» en Occidente. En febrero, otros padres habían demandando a la clínica de aborto pues no pudieron abortar a su hijo a tiempo, quien ahora es un niño pequeño. El concepto mismo de «nacimiento ilícito» es horrible y no tiene lugar en ninguna sociedad civilizada, ya que consagra en la ley la idea de que algunas personas no son dignas de nacer, que su nacimiento constituye un error de algún tipo, y que su existencia debería haber terminado abruptamente por el aborto. Es una eugenesia desnuda sin siquiera un intento de ponerse el disfraz de humanidad.

Es una pena que tan pocas organizaciones de defensa que representan a las personas con síndrome de Down tengan el valor de enfrentarse a la industria del aborto. Una gran mayoría de los niños con síndrome de Down que son concebidos mueren a manos de los abortistas antes de que vean la luz, y estas organizaciones son plenamente conscientes de este hecho (en algunos países se aborta al 100% de los pequeños detectados con síndrome de Down).

Es la triste realidad, ya hay padres que demandan a las clínicas por «nacimiento incorrecto» porque sus hijos tienen síndrome de Down. Y si… estos «seres humanos» logran ganar su demanda la mayor parte del tiempo.