Octubre: El mes del Santo Rosario

El mes de Octubre ha llegado y los Católicos del mundo entero celebramos el «mes del Santo Rosario». Pero, sabías verdaderamente la razón detrás de esta gran fiesta Católica y su importancia?

Pio V recibe el anuncio de Victoria de la Santísima Virgen
Pio V recibe el anuncio de Victoria de la Santísima Virgen

El 7 de octubre de 1561, tuvo lugar una de las batallas más decisivas en la historia de la humanidad: La batalla de Lepanto. En ella, la flota cristiana se enfrentó a la poderosa flota musulmana, que estaba decidida a conquistar todo occidente hasta Gibraltar.
En todas las naves de la Liga Santa, se dio la orden de rezar el Santo Rosario. En Europa previamente y días antes del combate, el Papa Pio V había ordenado en todos los países cristianos, el ayuno y el Rezo del Rosario, suplicándole a la Santísima Virgen su auxilio ante aquel peligro.

Mientras la batalla tenia lugar, el Papa Pio V se encontraba rezando el Rosario en su capilla. De pronto, el Papa salió de la misma y, por aparente inspiración, anunció a todos los presentes y con gran calma que la Santísima Virgen le había concedido la victoria a los cristianos.
Semanas más tarde llegaría el mensaje de victoria por parte de Juan de Austria (quien atribuyó la victoria a la mediación de la Santísima Virgen). Agradecido, el Papa Pio V decide entonces instituir el dia de «Nuestra Señora de las Victorias» y se agrega “Auxilio de los Cristianos” a las letanías de la Virgen María. Más adelante, el nombre de esta festividad sería cambiado a «El día de la Virgen del Rosario» por el Papa Gregorio III.

 

vdrSiglos más tarde, el Papa León XIII, -el más grande promotor del rezo del Santo Rosario- no sólo escribió varias encíclicas sobre el mismo, sino que insistió en la importancia del rezo del Rosario en familia, consagró el mes de Octubre al Rosario y agregó el titulo de «Reina del Rosario» en las Letanías de la Virgen María.

Aquí puedes leer más sobre la Historia del Santo Rosario.



Su importancia

Hay que recordar que tanto como en las apariciones de Lourdes como en Fátima (en esta ultima se presentó como “Nuestra Señora del Rosario”) la Virgen María nos ha recordado con maternal insistencia lo necesario de su rezo. En Lourdes, María Santísima acompañaba en oración a Bernardita, mientras pasaba las cuentas del rosario entre sus dedos. En Fátima, María le recordó a los pastorcitos (Lucia, Francisco y Jacinta) la necesidad de rezar el rosario para que termine la guerra. Años más tarde, la misma hermana Lucia revelaría que:

“La Santísima Virgen María, ha dado en estos últimos tiempos en los que estamos viviendo, una nueva eficacia al rezo del Rosario, de tal manera que ahora no hay problema por más difícil que sea, sea temporal o sobre todo espiritual, sea que se refiera a la vida personal de cada uno de nosotros o a la vida de nuestras familias, del mundo o comunidades religiosas o a la vida de los pueblos o naciones, no hay problema, repito, por más difícil que sea, que no podamos resolver con el rezo del Santo Rosario”.

Además, no hay que olvidar las 15 promesas que hiciera la Santísima Virgen María a los devotos del Santo Rosario y las bendiciones que dicha devoción vierte sobre quienes la practiquen.

Oración del Papa León XIII a San José después del Santo Rosario para el mes de octubre

A ti, bienaventurado san José, acudimos en nuestra tribulación, y después de implorar el auxilio de tu santísima esposa, solicitamos también confiadamente tu patrocinio.

Con aquella caridad que te tuvo unido con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, y por el paterno amor con que abrazaste al Niño Jesús, humildemente te suplicamos que vuelvas benigno los ojos a la herencia que con su Sangre adquirió Jesucristo, y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades.

Protege, oh providentísimo Custodio de la divina Familia, la escogida descendencia de Jesucristo; aleja de nosotros, oh padre amantísimo, este flagelo de errores y vicios. Asístenos propicio desde el cielo, en esta lucha contra el poder de las tinieblas; y como en otro tiempo libraste de la muerte la vida amenazada del Niño Jesús, así ahora defiende a la santa Iglesia de Dios de las hostiles insidias y de toda adversidad.
Y a cada uno de nosotros protégenos con tu constante patrocinio, para que, a ejemplo tuyo, y sostenidos por tu auxilio, podamos vivir y morir santamente y alcanzar en los cielos la eterna bienaventuranza. Amén.

Letanías a San José

Señor, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos.
Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.
Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial.
Ten piedad de nosotros.

Dios Hijo, Redentor del mundo.
Ten piedad de nosotros.

Dios Espíritu Santo.
Ten piedad de nosotros.

Santa Trinidad, un solo Dios .
Ten piedad de nosotros.

Santa María,
Ruega por nosotros (decir esta respuesta de ahora en adelante).

-San José
-Ilustre descendiente de David
-Luz de los patriarcas
-Esposo de la Madre de Dios
-Custodio purísimo de la Virgen,
-Nutricio del Hijo de Dios
-Diligente defensor de Cristo
-Jefe de la Sagrada Familia
-José justo
-José casto
-José prudente
-José fuerte
-José obediente
-José fiel
-Espejo de paciencia
-Amante de la pobreza
-Modelo de obreros
-Gloria de la vida doméstica
-Custodio de vírgenes
-Sostén de las familias
-Consuelo de los desdichados
-Esperanza de los enfermos
-Patrono de los moribundos
-Terror de los demonios
-Protector de la santa Iglesia

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
Perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
Escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
Ten piedad de nosotros.

V. Lo nombró administrador de su casa.
R. Y señor de todas sus posesiones.

Oración
¡Oh Dios, que con inefable providencia te dignaste elegir a San José para esposo de tu Santísima Madre!; te rogamos nos concedas tenerlo como intercesor en el cielo, ya que lo veneramos como protector en la tierra. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Fuentes

Fuente: http://voiceofthefamily.com/st-joseph-terror-of-demons-pray-for-us/
Traducido y adaptado por Proyecto Emaús.

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