Ocho pruebas de la virginidad perpetua de María


Por el P. Jorge Luis Zarazúa Campa, fmap yel  Hno. Pedro Beltrán Sánchez

La mayor parte de los grupos no católicos atacan mucho a la Virgen María principalmente negando su perpetua virginidad; esto es, aunque aceptan su virginidad antes del parto, niegan su virginidad en el parto y después del parto, señalando especialmente que nuestra Señora tuvo más hijos aparte de Jesús. Varios de los textos bíblicos que ellos utilizan para tener estas ideas son Mt 13,46-47 y Mc 3,31 donde se dice “Tus hermanos” o donde, según la interpretación no católica, hasta vienen los nombres de los hermanos carnales de Jesús: “José, Santiago, Judas y Simón” (Mt 13,56; Mc 6,3).

Ante esto, vamos a señalar nueve pruebas por las cuales los católicos decimos que María es siempre virgen. Ojalá que después de estas nueve pruebas no me digan como un pastor pentecostal: “¿Y para que me sirve la virginidad de María?” La respuesta sería: “¿Y para que te sirve hablar mal de ella?” ¡Ten cuidado! El diablo es el padre de la mentira. No sea que en vez de servir a Dios estés sirviendo al diablo con tus mentiras.

Aquí están, pues, las nueve pruebas de la virginidad de María:

Primera Prueba: Hermanos / Parientes

En la Biblia, la palabra hermano tiene distintos significados: tío, sobrino, paisano, esposo, etc. Por ejemplo, en Gn 13,8 vemos que Abraham dice a Lot que son “hermanos”, pero en Gn 11,27 y Gn 12, 5 se ve claramente que Abraham es tío de Lot; son, por tanto, tío y sobrino, sin embargo se dicen “hermanos”. Por lo tanto, no podemos tomar la palabra “hermano” en la Biblia pensando que se refiere siempre a los “hermanos carnales”. Por lo demás, hay varios modismos utilizados por el pueblo de Dios para referirse a los hermanos carnales, como puede verse en Cantar de los Cantares 1, 6, donde la Sulamita dice emotivamente: “No se fijen en que estoy morena, el sol fue el que me tostó. Los hijos de mi madre, enojados contra mí, me pusieron a cuidar las viñas”. En el Salmo 50, 20, el escritor sagrado utiliza las dos expresiones: “hermano”, cuyo significado es más amplio y “hijo de tu madre”, que es más específico: “Si te sientas, hablas mal de tu hermano, deshonras al hijo de tu madre”.

Segunda Prueba: José, Santiago, Judas y Simón

De los famosos hermanos de Jesús mencionados en Mc 6,3 que son José, Santiago, Judas y Simón; vamos a ver si su padre es José y si María es su madre. Por ejemplo, con relación a Santiago, en Mt 10,3 vemos que su padre es Alfeo=Cleofás. Entonces no es hijo de san José.
Sobre la madre de Santiago y José vemos en la Biblia que se trata de una mujer llamada María (Mt 27,56; Mc 15,40) pero la misma Biblia aclara que es distinta a la madre de Jesús: “Junto a la cruz de Jesús estaba su madre y la hermana de su madre, María esposa de Cleofás y la madre de los hijos de Zebedeo” (Jn 19,25); por lo tanto, lo más seguro es que la madre de los “hermanos de Jesús” sea pariente (prima) de la Virgen María y los así llamados “hermanos de Jesús” sean, en realidad, parientes (primos) de Jesús.

Tercera Prueba: En la Cruz

Si es verdaderamente cierto que María tenía más hijos, ¿por qué Jesús se la encarga a un extraño (Jn 19,25-27)? La verdad es que la virgen María no tenía más hijos, por eso Jesús, para que su madre no se quedara sola, la entrega al discípulo amado. Jesús, en los momentos finales de su agonía en la Cruz, la encomienda a  Juan. ¿Por que no la encomendó a uno de sus supuestos «otros hijos», siendo que en los momentos de mayor dolor todos acudimos a nuestros seres más queridos?   Desde aquel momento Nuestra Señora quedó bajo el cuidado del Apóstol San Juan y acompañó a este en su peregrinación apostólica que los llevaría hasta Efeso, en donde incluso hasta la fecha, se conserva la pequeña casa de la Virgen María en esta ciudad.

Cuarta Prueba: La Sagrada Familia

En Lc 2,41 (cuando el niño Jesús se pierde durante tres días y es luego hallado en el templo de Jerusalén hablando frente a los doctores de la ley con gran sabiduría) vemos que se habla de la familia de Nazaret: Jesús, María y José; aquí no se habla de otros hijos, por lo tanto no los hay. Este pasaje bíblico habla unicamente del extravió del pequeño Jesús. No menciona otros hijos, ni que otros hijos hayan ayudado en la búsqueda del hermano, ni explicaron quien se quedaron los supuestos hermanos cuando José y María regresaron a Jerusalén, o si José y María los llevaron con ellos. Por lo tanto, el más elemental sentido común no permite asumir algo de lo que explícitamente no se habla.

 

Quinta Prueba: Esquema Bíblico

En el esquema bíblico, cada vez que Dios anuncia mediante un ángel a una mujer que concebirá y dará a luz “un hijo”, es decir solamente uno. Por ejemplo: Dios anuncia a Abraham que su mujer, Sara, dará a luz un hijo; pues bien, Isaac es el hijo único concebido y dado a luz por Sara. También pasa lo mismo con la madre de Sansón (Jue 13,3). Otro caso es la esposa de Zacarías (santa Isabel), la cual sólo tuvo un hijo: san Juan Bautista (Lc 1,3). En el caso de María, también se le profetiza que “dará a luz un hijo”; entonces sólo dio luz un hijo, por lo que tampoco en el caso de la santísima Virgen María se rompe el esquema bíblico.

Sexto Prueba: La profecía de Isaías

En su profecía el profeta Isaías (Isaías 7,14) dice que “la Virgen concebirá”. Esto es lo suficientemente claro para evidenciar que María no tuvo hijos antes de concebir en su virginal seno a nuestro Señor.  Esta es justamente la manera en que la gente reconocerá que Jesús es el mesías. Esto es mediante su santísima madre. Una Virgen. Si la madre de Jesús tiene más hijos y por lo tanto no es virgen, la señal profética se pierde. Puesto que los apóstoles reconocieron que Jesús es el mesías y conocían a su madre, podemos concluir con plena seguridad, aquello lo que la Iglesia siempre ha creído: la perpetua virginidad de María. María fue Virgen antes, durante y después del parto.

Séptima Prueba: Los hermanos de Jesús

En las Sagradas Escrituras podemos leer que claramente se nos habla de: “los hermanos de Jesús”. Absolutamente, en ningún momento se  hace mención a  “los hijos de María” o a «los otros hijos de María».  Suponer algo que no se menciona explícitamente en las Sagradas Escrituras, tiene  a todas luces la intención de trastocar y alterar su verdadera connotación y significado. Simplemente no existe ningún texto en la Biblia que diga “hermanos de Jesús, hijos de María”.  Si entendemos lo explicado en la Prueba número 6, no es posible ni hay probabilidad de suponer lo contrario (salvo que se haga con mala intención).  Revise además la prueba número 1.

Octava Prueba: Primeros Cristianos

Durante los primeros cuatro siglos en la historia de nuestra Iglesia, nadie formuló la idea de que los “hermanos de Jesús” eran sus hermanos carnales. Es decir, para los primeros cristianos, aquellos cristianos que tuvieron la dicha de tener contacto directo con los protagonistas del Nuevo Testamento, no hubo la menor duda al respecto. María fue siempre Virgen. No fue  sino mucho después hacia el año 380 d. C. que Elvidio sostuvo que María tuvo más hijos después de Jesús, y san Jerónimo le respondió rápidamente con el texto “Adversus Helvidium”, sobre la perpetua virginidad de María.

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