Marzo: Mes de San José, patrono de la Iglesia Universal

El pedido de Santa Teresa de Ávila

Querría yo persuadir a todos fuesen muy devotos de este glorioso Santo, por la experiencia que tengo sobre de los bienes que nos alcanza de Dios. Nunca he conocido a alguien verdaderamente devoto a él, que le honrase por servicios particulares que no avanzaban mucho en la virtud: porque ayuda de manera muy especial a las almas que se le encomiendan.

Hace ya muchos años que empecé a pedirle algo en su fiesta, y siempre lo he recibido. Si la petición era de alguna manera incorrecta, la rectificó para mi mayor bien.

Sólo pido por amor de Dios, que lo pruebe quien no me creyere y verá por experiencia el gran bien que es encomendarse a este glorioso Patriarca y tenerle devoción.

Consagración diaria a San José

Oh Glorioso Patriarca San José, heme aquí,
postrado de rodillas ante vuestra presencia,
para pediros vuestra protección.

Desde ya os elijo como a mi padre, protector y guía.
Bajo vuestro amparo pongo mi cuerpo y mi alma,
propiedad, vida y salud.

Aceptadme como hijo vuestro.
Preservadme de todos los peligros,
asechanzas y lazos del enemigo.

Asistidme en todo momento y ante todo
en la hora de mi muerte.
Amén.

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