María: Siempre pura, Virgen impecable, concebida sin la culpa del pecado original


Cuando se oye hablar de María, inmaculada, se piensa espontáneamente en su concepción excepcional, mientras que, al reconocerla santa, se suele aludir más bien a su vida resplandeciente en virtudes.

En realidad, Ella, fue inmaculada, es decir, libre de toda mancha de pecado, a lo largo de su vida entera, y fue santa desde el primer instante de su ser, con aquella santidad que es participación de la vida divina, de la cual las virtudes no son sino adornos y transparencias.

La mentalidad contemporánea se resiste a aceptar un pecado no cometido en el ejercicio de la libertad personal, sino contraído por herencia recibido por la naturaleza humana.

Dentro del catolicismo, se trata de salvar además el dogma de la concepción inmaculada de María, sin excluir la posibilidad de reformularlo de manera más adecuada a la nueva mentalidad.[1]

Dice Monseñor Fulton J. Sheen:

La Inmaculada Concepción de María es el más grande tributo de la Cristiandad a la parte confiada a las mujeres en la redención.

La Virgen es como toda mujer quisiera ser cuando se mira en el espejo de la vida. Ella es la mujer con la que todo hombre quisiera desposarse; es el ideal latente en el sentido de rebelión que toda mujer experimenta, cuando el hombre se hace demasiado agresivamente sensual; es el secreto deseo que toda mujer de que la honren y la protejan.

María es el ideal y el amor, imagen de lo que es posible, la Virgen es el ideal de amor que Dios amaba aún antes de crear el mundo; es la Virgen Inmaculada, Madre de Dios.

I. Pecado original

Dios creó al hombre compuesto de cuerpo y alma, carne y espíritu, y lo elevó al orden sobrenatural, es decir, le dio además la gracia santificante por la que un día podría gozar de él en el cielo. Con la gracia santificante, les fueron concedidos a nuestros primeros padres las virtudes infusas y los dones del Espíritu Santo.

Lo natural al hombre (cuerpo y alma con sus facultades) y lo sobrenatural (la gracia santificante con las virtudes y dones) estaba en perfecta armonía, gracias al don de la integridad. Es decir, que el cuerpo con sus sentidos, y el alma con sus potencias y pasiones, estaban totalmente sujetos a la razón en perfecta coordinación, y no existía aquella lucha que describe tan patéticamente San Pablo:

Siento en mis miembros una pugna contra el espíritu. Y veo el bien y lo alabo y no lo practico. Comprendo el mal y lo repruebo y caigo en él.

¿En qué consiste propiamente el pecado original? Responde el Doctor mariano, Beato Escoto: En la simple carencia de la gracia que debiera poseerse. El que nace de padres pobres, que jamás ha sido rico, no puede decirse que ha caído de su posición social: pobre es, y no podía ser otra cosa, por nacimiento. El que nace de padres un tiempo millonarios, pobre es, pero debiera ser millonario, a no haber malversado su hacienda sus progenitores. Este es el caso de todos los hombres respecto de la justicia original, del primer estado al que Dios lo destinaba. Como consecuencia de carecer de la gracia santificante, el hombre pierde cuanto la acompañaba y a la misma estaba vinculado por Dios.

La serpiente venció olímpicamente a Adán y Eva. El Libro Sagrado declara por boca de Eva el diálogo entre la primera mujer y la serpiente. Eva, con ingenuidad, le revela que Dios es espléndido con ellos; solamente les ha pedido que, entre los frutales atractivos del paraíso, no comieran del fruto del árbol situado en medio del jardín. La prohibición de Yavé es aterradora: No coman de él, ni siquiera lo toquen, porque si lo hacen morirán.[2]

Parecía suficiente esta advertencia trágica para que obedecieran la palabra divina. La serpiente es astuta y presenta a Eva un argumento sutil: Es que Dios sabe muy bien que el día en que coman de él, se les abrirán a ustedes los ojos y serán como dioses.

Ha tocado la ambición humana: la primera pareja tiene unas condiciones prodigiosas, pero aun anhela mayor perfección: ser como Dios. La vanidad les hace olvidar la amenaza de Yavé y desobedecen a Dios comiendo del único árbol prohibido. Dios los castiga arrojándolos del paraíso y anunciándoles una serie de sufrimientos y pesares.

Venció la serpiente. En adelante será la reina de la humanidad: todas las personas que nazcan hasta el fin de los siglos llevarán su sello infernal, como lo llevan las ovejas señaladas a fuego para que se conozca a su dueño. Podemos contemplar a la humanidad: en India, España, Filipinas, México, o cualquier otro país, y se la hace pasar por un estrecho corredor, donde los encargados llevan en el rusiente hierro la marca que distinguirá a las ovejas: todas las personas que llegan al mundo llevan la marca de Satanás, a cuyo dominio les ha entregado el pecado original.

Venció la serpiente en el primer combate, dejando a la humanidad víctima del pecado original, con tristes consecuencias. Pero mientras la serpiente se alegra de su triunfo, y los primeros padres salen humillados del paraíso, suena la promesa: Habrá enemistad entre tí y la mujer, entre tu descendencia y la suya, ésta te pisará la cabeza. Satanás se siente vencido, ahora con el aviso de Yavé; luego, con la realidad de la Mujer.

II. Inmaculada

Solo cuatro personas se vieron libres del pecado original: Adán y Eva, porque nacieron en estado de pureza, antes de que ellos mismos cometieran el pecado original; Jesucristo, que como Dios-Hombre no podía someterse al dominio del pecado, luego ni de Satanás. Y María, única excepción. Si a todos nos ha vencido Satanás, porque por el pecado original arribamos a este mundo bajo su mancha y su propiedad, la profecía de Yavé suena clara: Pondré enemistades entre ti y la mujer; si la serpiente hubiera vencido a María con el pecado original, no se hubiera cumplido la esperanzadora profecía.

En el paraíso terrenal, enlodado con el pecado, surge un ambiente de pureza: es la promesa de una mujer que realizará la mayor hazaña de la humanidad: vencer al enemigo infernal que atacó hasta al mismo Dios en el paraíso del cielo, de donde fue arrojado vilmente, y que también tentó al Dios que se hizo hombre. Ahora Satanás, la serpiente, se enfrenta inevitablemente con una mujer y con su descendencia.

En la profecía del paraíso, la mujer aparece como enemiga, lo que supone que en ningún momento tuvo amistad con la serpiente, hasta el punto de admitir las insinuaciones del diablo, como sucedió con Eva. La mujer y su descendencia aplastarán la cabeza de la serpiente, demolerán su reino, debilitarán su dominio, destruirán sus proyectos de esclavizar a toda la humanidad.

Dios quería significar que, si por culpa de una mujer, se había perdido el hombre, también se salvaría a través de la mujer.

El mal prosperaría, y bajo místicas apariencias llegaría a instaurar un reino comunista y satánico; pero la mujer tendría también su progenie: a Nuestro Señor, el Hijo de Dios, el Salvador del mundo.[3]

III. Sola María

El libro del Génesis señala a una mujer como vencedora de Satanás, sin determinarla. Y pasarán largos siglos de espera de la presencia de la mujer.

El Papa Pío IX explicó la íntima e indisoluble unión de María con Jesucristo en su triunfo redentor sobre Satán que fuera profetizado en Génesis 3,15 en la carta apostólica que infaliblemente definió la inmaculada concepción:

Por esta divina profecía (Génesis 3,15), el misericordioso Redentor de la humanidad, Jesucristo, el unigénito Hijo de Dios, fue claramente preanunciado; que Su beatísima Madre, la Virgen María, fue proféticamente indicada; y, al mismo tiempo, la misma enemistad de ambos contra el Malo fue significativamente expresada. De ahí que, tal como Cristo es Mediador entre Dios y hombre, asumió forma humana, borró lo escrito en el decreto existente contra nosotros, lo clavó triunfalmente en la cruz, para que la santísima Virgen, unida a Él en el más íntimo e indisoluble vínculo, fuera, con El y por El, eternamente enemistada con la maligna Serpiente, y más completamente triunfara sobre ella… María estuvo eternamente completa y absolutamente opuesta a Satán, ya que con y mediante su Hijo, el Redentor, la Mujer compartiría íntimamente el triunfo redentor sobre Satán.

Llegará el tiempo de su arribo. Como toda humana criatura, comenzará su vida intrauterina al abrazo de una semilla masculina en los ovarios de una madre.

Como toda criatura que comienza sellada con el distintivo de Satanás ¿correrá María la misma suerte? La profecía lo niega: de haber sido comprendida en el pecado original, hubiera tenido amistosa relación con la serpiente y no le hubiera pisado su cabeza.

Por ley universal de Adán, María debería haber sufrido el cautiverio de Satanás. Pero existen dos formas de liberación:

1) ofreciendo el precio del rescate antes de que sea llevado el reo a la prisión;

2) pagándolo cuando está en la cárcel y liberándolo. La segunda forma se empleó en la historia con todos los nacidos; la primera sólo con María, por lo que en ningún momento hubo en ella pecado o mancha moral.

El eminente teólogo Beato Escoto, confirmaba la inmaculada concepción de María, con este silogismo: Dios pudo hacerla Inmaculada; fue conveniente que lo hiciera; luego la hizo.

La profecía del paraíso es suficientemente clara al afirmar que Ella fue siempre enemiga de la serpiente; luego no se manchó con su inmunda baba, que fue el pecado original.

Con la luz de esta profecía y con otras luminosas indicaciones de la Biblia, Pio IX, en 1854, elevó esta doctrina de la Iglesia a la calidad de dogma de fe:

Declaramos, pronunciamos y definimos que la doctrina que sostiene que la Beatísima Virgen María, en el primer instante de su Concepción, por gracia y privilegio singular, en atención a los méritos de Cristo Jesús, Salvador del género humano, fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original, ha sido revelada por Dios y, por tanto, debe ser creída firme y constantemente por todos los fieles. Si no, sepan y tengan por cierto que están condenados por su propio juicio, que han naufragado en la fe y que se han separado de la unidad de la Iglesia.

Se esperaron muchos siglos, desde que sonó la profecía, pero al término de ellos, se cumplió: Pondré enemistad entre ti y la mujer… ésta te pisará tu cabeza. Así se la representa en las imágenes que destacan la Inmaculada: con la luna a sus plantas, como Reina del mundo, y con la serpiente pisoteada por sus pies.

Lo que afirma la fe es que en el momento, sea éste cual fuere, en que el alma de María fue infundida por Dios en su cuerpo y hubo, por lo mismo, concepción propiamente dicha, recibió simultáneamente la gracia santificante, no careciendo de ella jamás, ni por una fracción mínima de tiempo.

IV. Voto inmaculista

Juramento y voto de creer, confesar y defender el dogma de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María. (Este juramento se puede hacer en presencia del Director Espiritual o Confesor o el Párroco o privadamente).

En el nombre de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo +, tres personas, y un solo y verdadero Dios Todopoderoso +, y de Dios hecho Hombre, nuestro Redentor y Señor Jesucristo +, a quien adoramos real y verdaderamente presente en el Augusto Sacramento del Altar,

Proclamo:

Solemne voto y juramento de creer, confesar y defender, que la Santísima Virgen María, Madre de Dios, por un privilegio especial del Altísimo, atendiendo a los méritos previstos de su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, fue preservada de la culpa original que todos contraemos al nacer.

Declaro que, como católico, apostólico y romano, creo en todos los misterios que nuestra madre la Iglesia nos propone, muy especialmente en este de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María. Afirmo, creo y confieso, que la Santísima Virgen María fue, en virtud de los méritos de su Hijo, Nuestro Redentor, preservada desde el primer instante de su Bendita Concepción de toda mancha de Pecado Original. También confieso, afirmo y creo que la Excelsa Señora, Madre de Dios y Madre Nuestra, terminado el curso de su vida temporal, fue llevada en cuerpo y alma a los Cielos; así bendecimos su Inmaculada Concepción, proclamamos su Gloriosa Asunción, honramos su Sacrosanta Virginidad y alabamos su total Ausencia de Pecado.

Hago así, solemne voto y juramento de creer, confesar y defender hasta la muerte, los misterios de la mediación universal de la Santísima Virgen en la dispensación de todas las Gracias, y de su realeza universal como Madre de Dios y del género humano, ofreciendo, solemnemente, homenaje al Corazón Inmaculado de la Virgen Purísima en perpetua y total entrega de amorosa y filial servidumbre.

¡Oh, Benignísima Señora y Madre nuestra dulcísima!, admitid este voto y juramentos, como muestra del filial amor que os profeso y, en retorno, conseguid que, cubierto con el manto de vuestra protección a la sombra del árbol Santo de la Cruz, participe de sus frutos en la tierra, recibiendo abundantes gracias para ejercitar las virtudes, y después, por medio de ellas, suba a la gloria para unirme con Vos para siempre y juntos ver a Dios, amarle, gozarle y alabarle por toda la eternidad.

¡Oh, Santísima Virgen María Inmaculada, Reina de los Cielos!, te ruego que intercedas ante tu Divino Hijo, Cristo Jesús+, para que Este me auxilie en mi pobreza, ayudándome a guardar la Fe que he recibido de mis padres y que ahora, solemnemente proclamo, esperando morir en ella, y por la Divina Misericordia de Dios y por Vuestra intercesión, gozar algún día de las delicias inefables de la gloria. Amén + Así lo creo + así lo espero.

Dado en ………………………., el día ……..del mes…………………. del año de Nuestro Señor de dos mil dieciocho.

Así lo rubrico, dando fe de todo lo dicho.

Firma

[1] CARDA PITARCH, JOSÉ MARÍA, El misterio de María.

[2] Génesis 3, 2.

[3] SHEEN, Mons. FULTON J., La Señora.

 

Fuentes

https://adelantelafe.com/unica-inmaculada/
Autor Original: Germán Mazuelo-Leytón

4 Respuestas

  1. Nilbia Luna dice:

    «LA MUJER VESTIDA DEL SOL CON LA LUNA DEBAJO Y UNA CORONA DE DOCE ESTRELLAS»

    GÉNESIS 37:9-11
    (9) Soñó aun otro sueño, y lo contó a sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, y he aquí que el “SOL Y LA LUNA Y ONCE ESTRELLAS” se inclinaban a mí.
    (10) Y lo contó a su padre y a sus hermanos; y su padre le reprendió, y le dijo: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Acaso vendremos yo y tu madre y tus hermanos a postrarnos en tierra ante ti?
    (11) Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre MEDITABA EN ESTO.

    APOCALIPSIS 12:1-2.
    (1) Apareció en el cielo una gran señal: UNA MUJER VESTIDA DEL SOL, con LA LUNA debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de DOCE ESTRELLAS.
    (2) Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento.

    TODO HOMBRE DE DIOS SABE QUE:
    el sueño de Jose: “EL SOL, LA LUNA Y ONCE ESTRELLAS se inclinarían a ÉL”; y “LA MUJER VESTIDA DEL SOL, con LA LUNA debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de DOCE ESTRELLAS” son la misma alegoría que representa a “ISRAEL” (Jacob con sus doce hijos) (las doce tribus de israel)

    LA MUJER VESTIDA DEL SOL CON LA LUNA DEBAJO Y UNA CORONA DE DOCE ESTRELLAS NO ES MAS QUE “ISRAEL” LA NACIÓN JUDÍA.

    Aunque Dios usó a una mujer (María) para que el Verbo fuera hecho carne; las citas mencionadas arriba en ninguna manera se refieren a ella, porque el plan de Dios no se circunscribe a etiquetar una mujer, sino a salvar la humanidad mediante la redención que es en Cristo Jesús.

    LOS ARGUMENTOS CATÓLICOS SIEMPRE HAN SIDO DE PERDICIÓN Y PARA PERDICIÓN.

    *******

    SI MARÍA, QUIEN ES CONSIDERADA: «REINA DEL CIELO» Y «SIN PECADO CONCEBIDO» (o sea, que nunca pecó)

    ¿¿ POR QUÉ, NO APARECE EN EL CIELO PARA TOMAR DE LA MANO DE DIOS, EL LIBRO ESCRITO POR DENTRO Y POR FUERA, Y SELLADO CON SIETE SELLOS ?? (Apocalipsis 5:1-13)

    Apocalipsis 5:1-13.

    1. Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos.
    2. Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz: ¿QUIÉN ES DIGNO de abrir el libro y desatar sus sellos?
    3. Y NINGUNO, NI EN EL CIELO NI EN LA TIERRA NI DEBAJO DE LA TIERRA, PODÍA ABRIR EL LIBRO, NI AUN MIRARLO.

    ¿¿ DÓNDE ESTÁ MARÍA LA QUE LE DICEN: “AVE MARÍA PURÍSIMA SIN PECADO CONCEBIDO” ?? ¿¿ POR QUÉ LA REINA DEL CIELO NO SE ENCONTRÓ DIGNA DE TOMAR EL LIBRO, NI DE ABRIRLO, NI DE LEERLO, NI DE MIRARLO ??

    4. Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo.
    5. Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.
    6. Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra.
    7. Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono.
    8. Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del “CORDERO” (Jesucristo); todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos;

    ¿¿ DÓNDE ESTÁ MARÍA EN TODO ESTO ??

    9. y cantaban un nuevo cántico, diciendo: DIGNO ERES DE TOMAR EL LIBRO Y DE ABRIR SUS SELLOS; PORQUE TÚ FUISTE INMOLADO, Y CON TU SANGRE NOS HAS REDIMIDO PARA DIOS, DE TODO LINAJE Y LENGUA Y PUEBLO Y NACIÓN;
    10. y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.

    ¿¿ ¡¡ PERO QUE PASA, QUE NO APARECE MARÍA POR NINGÚN SITIO !! ??

    11. Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones,
    12. que decían a gran voz: El Cordero (JESUCRISTO) que fue inmolado ES DIGNO DE TOMAR EL PODER, LAS RIQUEZAS, LA SABIDURÍA, LA FORTALEZA, LA HONRA, LA GLORIA Y LA ALABANZA.

    ¿¿ ¡¡ PERO CÓMO ES POSIBLE !! ??
    ¿¿ ¡¡ DÓNDE ESTÁN LAS ALABANZAS A MARÍA LA REINA DEL CIELO !! ??

    13. Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: AL QUE ESTÁ SENTADO EN EL TRONO, Y AL CORDERO, (Jesucristo) SEA LA ALABANZA, LA HONRA, LA GLORIA Y EL PODER, POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS.

    ¿¿ Y CÓMO ES POSIBLE, QUE TODO LO QUE EXISTE, NO GLORIFIQUE A MARÍA, SI SE SUPONE QUE ELLA ES: «LA REINA DEL CIELO» ??

    ……………………………………………………….

    DIOS NO COMPARTE SU GLORIA CON NADIE
    Dios no comparte su gloria con nadie y mucho menos con las imágenes fundidas (Isaías 42:8)
    Isaías 42:8 Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro NO DARÉ MI GLORIA, ni mi alabanza a esculturas.

    NOSOTROS SABEMOS QUE NUESTRA HERMANA MARÍA ESTÁ EN EL TERCER CIELO GOZOZA Y VESTIDA DE BLANCO RESPLANDECIENTE, EN EL PARAÍSO DE DIOS, .

    PERO TODOS LOS QUE LA ADORAN Y VENERAN AQUÍ EN LA TIERRA, TIENEN SU PARTE EN EL LAGO DE FUEGO Y AZUFRE, POR IDÓLATRAS Y MENTIROSOS. (Apocalipsis 21:8)

    ¡¡¡ A DIOS SEA TODA LA GLORIA !!!

    *******

    • Proyecto Emaus dice:

      Con lo que respecta a la lectura del libro del Apocalipsis en sus versículos 12:1-2, los grandes exegetas de la San Iglesia Católica, consideran acomodaticia la interpretación de la Santísima Virgen María como la mujer “con corona de doce estrellas y la luna bajo sus pies” por dos razones:

      1,- Nuestra Señora, concebida sin la culpa del pecado original, es libre de todo pecado, virgen siempre pura e impecable debido a los méritos de quien iba a engendrar. Insinuar lo contrario, es decir, que nuestro Señor Jesucristo fue concebido y habitó nueve meses en un vientre manchado por el pecado, es simplemente una blasfemia o ramplona insensatez.

      2,- La Inmaculada Virgen María, libre del pecado original, dio a luz a Nuestro Señor Jesucristo sin dolor. El texto que usted menciona, habla de la mujer “que está encinta, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz.»

      Por esta razón, los grandes exegetas consideran solamente dos posibles interpretaciones: Israel o la Santa Iglesia Católica.
      La Iglesia fundada por Cristo sería la mujer coronada por los doce estrellas, misma que representarían a los doce apóstoles, encargados de llevar las enseñanzas de Cristo al mundo entero.

      Con respecto a su aseveración de que Dios “usó” a la Santísima Virgen María, usted tristemente da mucho que pensar…
      ¿Acaso su padre “usó” a su madre para engendrarla a usted? Aseverar semejante cosa es por decir lo menos un tanto rudo. Tenga más respeto, pues de quien usted habla es nada más y nada menos que la Santísima Madre de Dios, y tal aseveración (“uso”) además insulta la naturaleza de Dios padre en primerísimo lugar. ¿Cree acaso que halaga a Dios al pretender minimizar y ofender a Su Santísima Madre?

      A continuación usted se pregunta algo de manera bastante ingenua:
      POR QUÉ, NO APARECE EN EL CIELO PARA TOMAR DE LA MANO DE DIOS, EL LIBRO ESCRITO POR DENTRO Y POR FUERA, Y SELLADO CON SIETE SELLOS ?? (Apocalipsis 5:1-13)POR QUÉ, NO APARECE EN EL CIELO PARA TOMAR DE LA MANO DE DIOS, EL LIBRO ESCRITO POR DENTRO Y POR FUERA, Y SELLADO CON SIETE SELLOS ??
      ¿¿DÓNDE ESTÁ MARÍA EN TODO ESTO??

      Hágase la pregunta: ¿Quien era el Mesías prometido?, ¿Quien era el redentor predestinado desde el principio de los tiempos? ¿Jesús o María?…

      Rezaré por usted para que la Santísima siempre Virgen María le lleve a conocer la verdad.

  2. Nilbia Luna dice:

    ¿¿ AVE MARÍA PURISIMA, SIN PECADO CONCEBIDA ??……. mmmhh.

    Levítico 12:1-8.
    12:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
    12:2 Habla a los hijos de Israel y diles: LA MUJER CUANDO CONCIBA Y DÉ A LUZ VARÓN, SERÁ INMUNDA SIETE DÍAS; conforme a los días de su menstruación SERÁ INMUNDA.
    12:3 Y al octavo día se circuncidará al niño.
    12:4 MAS ELLA PERMANECERÁ TREINTA Y TRES DÍAS PURIFICÁNDOSE DE SU SANGRE, NINGUNA COSA SANTA TOCARÁ, NI VENDRÁ AL SANTUARIO, HASTA QUE SEAN CUMPLIDOS LOS DÍAS DE SU PURIFICACIÓN.
    12:5 Y si diere a luz hija, será inmunda dos semanas, conforme a su separación, y sesenta y seis días estará purificándose de su sangre.
    12:6 CUANDO LOS DÍAS DE SU PURIFICACIÓN FUEREN CUMPLIDOS, por hijo o por hija, traerá un cordero de un año para holocausto, y un palomino o una tórtola PARA EXPIACIÓN, a la puerta del tabernáculo de reunión, al sacerdote;
    12:7 y él los ofrecerá delante de Jehová, Y HARÁ EXPIACIÓN POR ELLA, Y SERÁ LIMPIA DEL FLUJO DE SU SANGRE. Esta es la ley para la que diere a luz hijo o hija.
    12:8 Y si no tiene lo suficiente para un cordero, tomará entonces dos tórtolas o dos palominos, uno para holocausto y otro para expiación; Y EL SACERDOTE HARÁ EXPIACIÓN POR ELLA, Y SERÁ LIMPIA.

    Según la Ley, solo el varón cuando abriere la matrix de su madre, sería llamado Santo al Señor; por tanto, cuando María nació no fue llamada Santa al Señor, porque eso solo corresponde al varón.
    José y María eran pobre, por lo tanto llevaron: o dos Tórtolas o dos Palominos PARA SU PURIFICACIÓN, y tenían que presentarlo en la puerta del Tabernáculo al Sacerdote, osea, que ni siquiera podían entrar en el Templo.
    Además, también, la Circuncición no se realiza dentro del templo, porque no es de la Ley de Moisés sino de los Padres (Juan 7:22-24)

    Lucas 2:21-24.
    21. Cumplidos los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre JESÚS, el cual le había sido puesto por el ángel antes que fuese concebido.
    22. Y CUANDO SE CUMPLIERON LOS DÍAS DE LA PURIFICACIÓN DE ELLOS, conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor
    23. (como está escrito en la ley del Señor: Todo varón que abriere la matriz será llamado santo al Señor),
    24. y para ofrecer conforme a lo que se dice en la ley del Señor: Un par de tórtolas, o dos palominos.

    Maria estuvo 7días, mas 1día (el día de la circuncición), mas 33días, para un total de 41días purificándose de su SANGRE.
    No podía entrar en el Templo; y no podía tocar NINGUNA COSA SANTA; y solamente cuando el Sacerdote ofreciera las tortolas o los palominos en holocausto y expiación a Dios, entonces sería limpia de su flujo de sangre.

    ¿¿ AVE MARÍA PURISIMA, SIN PECADO CONCEBIDA ?? …….. mmmhh..

    ¡¡¡ DE DIOS SOLAMENTE, ES LA GLORIA !!!

    • Proyecto Emaus dice:

      Nilbia, Nilbia. Que haré con usted…
      Todo eso que usted escribe, tiene que ver exclusivamente con en el periodo de purificación al que debían de someterse los judios, luego de que ciertos fluidos habían salido del cuerpo. Ello, no tiene nada que ver -en lo absoluto- con pecar o ser pecadora o tener mancha de pecado.

      El arcángel Gabriel saludó a María con «Llena de gracia», por eso recuerde que allí donde está la gracia (en María abunda, Ella es la «llena de gracia»), no existe el pecado y viceversa.

      Estas «teología» y «apologética» suyas, no tienen como objetivo el mejor entendimiento de la fe, solo, el atacar gratuitamente a la Madre Dios. No se que espíritu la inspire a hacerlo, pero está claro y seguro que no viene de Dios.

      Que Dios la guarde, María, Madre de Dios, llena de gracia, siempre pura, Virgen impecable, concebida sin la culpa del pecado original la guarde y el buen San José la guíe siempre.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *