Las tres condiciones para que la oración sea efectiva

Los detractores de la oración podrían plantear como objeción de que al rezar, no se pueden apreciar resultados inmediatos. Incluso, podrían argumentar como prueba, todo aquel sinfín de oraciones que nunca fueron respondidas. Esto es es porque la mayoría de las personas ignora que hay 3 condiciones asociadas a ellas. El apóstol Santiago nos lo deja bien en claro: “Pedís y no recibís, porque pedís mal” (Santiago 4: 3).

 

La humildad

La primera condición para que la oración sea escuchada es que esta, ha se ser humilde. “Un corazón contrito y humillado el Señor no lo desprecia.” (Sal. I: 19). No importa si uno es un santo o un pecador, Dios escucha a los que son humildes. Aquellos que por el contrario se acercan con una actitud de resentimiento, como reclamando un derecho y de manera orgullosa, sólo se centran en sí mismos. En su orgullo, se atribuyen cualidades a sí mismos que pertenecen a Dios. Es por eso que las Escrituras dicen: “Dios resiste a los soberbios y da gracias a los humildes” (Santiago 4: 6).

 

Confianza

Una segunda condición para la oración eficaz es la confianza, que es la esperanza incondicional de obtener todo lo que sea útil para la salvación. Al enseñar la oración de Padre Nuestro , Cristo exhortó a sus discípulos a acercarse a Dios con la confianza de un niño hacia su padre. Los que tienen confianza creen que Dios cumplirá sus promesas. Cristo dijo: “Si le piden al Padre algo en mi nombre, él se los dará” (Juan 16:23). Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

De hecho, dice San Agustín, “al prometerlo, se ha hecho deudor“.

Perseverancia

Sin embargo, otra condición para que la oración sea eficaz, es la perseverancia. Dios desea unirse a aquellos que “oran sin cesar” (I Tesalonicenses 5:17). Cristo les dice a sus discípulos que no es suficiente simplemente pedir, sino que hay que insistir “busca y encontrarás, llama y se te abrirá” (Lucas 11: 9). La oración perseverante obtendrá resultados más allá de toda expectativas. Como dice San Bernardo, “cuando oramos, el Señor nos dará la gracia que pedimos, o la que sea más útil para nosotros“.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Proyecto Emaús necesita de su ayuda. Done Hoy
+