Las Iglesias caen todos los días en Francia…¡y no hacen ruido!


Quizás, el incendio de la catedral de Notre Dame haya sido más mediático y por ello, haya logrado acaparar la atención del mundo entero. Sin embargo, hay una tragedia aún mucho más grande que la de aquel funesto incendio, que provocado o no, logró unir en oración, por lo menos durante algunas horas, a los católicos del mundo entero.

Se trata del cierre y derribo de las iglesias en Francia y en Europa toda. Caen en silencio. Sin cámaras, ni «selfies», ni cantos,  ni llantos. Después de todo, ya nadie las visitaba. Sus bancas estaban vaciás hace largo ya, y el Cristo Sacramentado, se encontraba siempre abandonado y solo, sin nadie que descargue sobre Él sus penas y pesares, y mucho menos aún, que pida por la conversión de los pecadores.

Y sin embargo, visto esto desde otra perspectiva, sea este quizás un destino más digno para los templos en los que Dios alguna vez tuviese su morada. Donde Domingo tras Domingo recibía a familias enteras que llegaban a adorarle y a recibirle en la Sagrada Comunión. Si estas iglesias no caen, de todas formas serán vendidas, ya sea para ser convertidas en mezquitas o para convertirlas en algún «novedoso» negocio con «temática religiosa» incluida, donde serán profanadas a diario. Puede ver ejemplos aquí y aquí.

¿Será este acaso un destino mejor?