La razón por las que este tipo de eventos no deberían de tener lugar dentro de las Iglesias

Para comprender la razón por la que este tipo de eventos, ni son propios de la Iglesia, ni muchos menos deberían tener lugar dentro de Iglesias, es que las enseñanzas de Cristo y de la Iglesia Católica son imperecederas e inmutables, es decir que no cambian con las épocas mi mucho menos, tienen que acomodarse al mundo. Somos nosotros los que hemos de transformar nuestras vidas para que sean conforme a los mandamientos y enseñanzas de nuestro Señor. ¿Que qué tiene que ver esto?

Cuantas veces los católicos hemos escuchado de conocidos, familiares o de boca de otros católicos la siguiente frase:

¡Ustedes no toleran que la iglesia avance al son de los tiempos. Ustedes son unos anticuados. La iglesia tiene que modernizarse!

Con ella, quienes las defienden, pretenden justificar las tropelías que se vienen cometiendo en contra de la Iglesia en general (y con esto quiero incluir templos, doctrina, tradiciones, etc.) , pues consideran a quienes las rechazamos «vetustos incapaces de asimilar que los tiempos han cambiado». ¿Crees que las enseñanzas de Cristo son vetustas anticuadas y obsoletas? ¿Entiende ahora el punto de vista de los llamados tradicionalistas?

Pero además, tampoco se trata de manifestar una opinión basándose en el sentido común, ignorando cualquier otro criterio e inspirándose en el «buenísimo». Hacer esto blandiendo argumentos más propios del mundo que de la Iglesia, dan una fuerte señal de alerta de que tu fe, puede haber sido comprometida por estos verdaderos «caballos de Troya» que tienen justamente por objetivo, el socavar y mundanizar tu fe.

Una iglesia Católica convertida en restaurante, del que ni siquiera las imágenes religiosas han sido retiradas.

Otra fortísima razón por la que eventos de esta índole no deberían de llevarse a cabo en lugares consagrados al Señor es esta:

Cuando se consagra un templo, ya sea una Iglesia una basílica o catedral, el dintel de la puerta recibe una bendición sumamente especial. Esta bendición simboliza el tránsito o paso desde lo profano y mundano a lo sagrado. De esta manera,  aquellos fieles que llegamos  al templo desde la calle,  estamos ingresando en un lugar santo, un perímetro sagrado.

Por lo tanto, llevar a cabo una acción que no corresponde al espíritu de este recinto sagrado, equivale automáticamente a profanarlo, ya sea con o sin intención.  ¿Cómo profanamos un templo? Se hace entrar el mundo profano como música profana, arte profana, modas profanas y se profana el templo pues todo el lugar está reservado para el Señor.

Un ritual hindú llevado a cabo en la Catedral de Estrasburgo / Francia.

Viendo la imagen de arriba más de uno podría decir «¿Que tiene de malo? Son dos religiones compartiendo un lugar santo».

El hinduismo cree en la reencarnación. Según la doctrina pagana de la reencarnación, cuando el alma no ha conseguido purificarse totalmente en esta vida, al morir, vuelve a encarnarse en otro cuerpo (animales incluidos) y así sucesivamente, de manera cíclica hasta que termina definitivamente su purificación para entrar en el no-ser o Nirvana. Esta falsa doctrina ligada al “Karma” NIEGA TOTALMENTE la Redención de Cristo y la Cruz. ¿Ahora comprendes la incompatibilidad?

Y para acabar, un video musical, en el que se muestra una Catedral, convertida en auditorio. Ya ni las Catedrales se salvan del asalto modernista.

Inocuo en apariencia, este evento bien podría haber tenido lugar en algún salón, teatro o auditorio. Cada cosa en su  lugar.

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