La oración del paracaidista

Esta oración fue encontrada en la bolsa de un paracaidista del ejército francés, muerto en acción durante la Segunda Guerra Mundial. Pasó a convertirse en la oración oficial de la Brigada Aeroterrestre Brasileira y de los cuerpos de paracaidistas de muchas fuerzas armadas alrededor del mundo.

Es en verdad una hermosa oración, propicia para aquellos momentos en los que son necesarios más que nunca, verdaderos actos de valor y fe.

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Dame, Señor, Dios mío, lo que Te queda;
Aquello que nadie Te pide.

No Te pido ni el reposo ni la tranquilidad,
Ni del alma ni del cuerpo.

No Te pido la riqueza ni el éxito ni la salud.
Tantos Te piden esto, Dios mío,
Que ya no Te debe sobrar para dar.

Dame, Señor, lo que Te queda,
Dame lo que todos rechazan.

Quiero la inseguridad y la inquietud.
Quiero la lucha y la tormenta.

Dame eso, Dios mío, definitivamente;
Dame la certeza de que esa
será mi parte para siempre,
Porque no siempre tendré el valor de pedírtelo.

Dame, Señor, lo que Te queda,
Dame lo que los demás no quieren.
Pero dame, también, el valor
Y la fuerza y la fe.