La llave de la casa en el vientre del pez

El blog del sitio Godreports ha reportado la curiosa  historia de una mujer musulmana  del África Occidental que comenzó a seguir a Jesús. Debido a ello,  su marido musulmán  la golpeaba a menudo. La mujer se mantuvo fiel a Cristo y servía a su marido,  pidiendo por su conversión y salvación.

Un día, teniendo deseos de asistir a una reunión de la iglesia que la mantendría  fuera de casa por una semana, decidió, de manera muy dócil,  pedir permiso a su marido. Como era de esperar, este exploto en cólera: ¿Una semana entera? ¿Quién cocinaría su comida? Limpiar la casa?

Luego de golpearla una vez más, el encolerizado esposo le recordó que debería de enfocarse en el Islam y dejar de lado la iglesia cristiana.  A pesar de la respuesta violenta de su esposo, la mujer decidió asistir a la reunión. El hombre estaba tan molesto después que ella lo desobedeció, que cerro la casa y declaró a los vecinos que su esposa nunca más entraría en ella. Para agregar énfasis y drama al asunto, arrojó la llave de la casa al río mientras se dirigía a la casa de su nueva novia.

La mujer se detuvo en el mercado local de camino a casa después de la conferencia. Ella planeó tener una buena comida lista para su esposo al regresar a casa después de las oraciones del viernes. No tenía idea de que su esposo ya la había expulsado de su hogar para siempre.

Al llegar a casa, pensó que era extraño que la puerta estuviera cerrada con llave. Queriendo comenzar a preparar la comida para su esposo,  pidió prestada una olla a su vecina y comenzó a limpiar el pescado que acababa de comprar.

Cuando ella abrió el pescado, halló una llave entre sus vísceras. Perpleja, la examinó y le comentó a su vecina que la llave se parecía a la llave de su propia casa. Su vecina la instó a probarla en la cerradura, ¡y funcionó! Abrió la casa, la limpió y preparó la cena de su esposo para esperarlo.

Cuando su esposo caminó hacia su casa desde la mezquita, se sorprendió cuando reconoció que habían abierto su casa y que había un fuego encendido en la cocina al aire libre. Ahora estaba realmente enojado, pensando que tal vez un vecino había ayudado a su esposa a abrir la puerta o a romper la cerradura. Pero cuando examinó la puerta y la cerradura, nada parecía ir mal.

Cuando él exigió saber cómo regresó a su casa, ella le contó la extraña historia de la llave en el vientre del pez. Es esposo aturdido, no dijo una palabra más. Esa misma noche le dijo a su esposa que quería ir a la iglesia con ella a la mañana siguiente.

Después del servicio de la iglesia el domingo por la mañana, el hombre preguntó si podía hablar con el sacerdote en privado. Le contó la increíble historia sobre la llave de la casa y dijo: “Quiero servir al Dios de los cristianos. Él es el que sabe y tiene poder para hacer lo que nadie más puede”.

¡El hombre entregó su vida a Jesucristo como su Señor y Salvador y nació de nuevo! Dios respondió fielmente las oraciones de la mujer para que su esposo se apartara de sus pecados y siguiera a Cristo.

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