Esta es la historia de «la Virgen de Ferruzzi» (Virgen de las calles), la imagen más difundida de María


Contenido

– La imagen es conocida más comúnmente como La Virgen de Ferruzzi
– ¿Quién fue Roberto Ferruzzi?
– Sobre la modelo que posó como La Virgen de Ferruzzi
– Un poco de historia
– Oración
– Breve análisis de la Virgen de Ferruzzi por la Universidad de Dayton

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La imagen de la Virgen de Ferruzzi. Se desconoce su paradero en la actualidad. Crédito: Dominio Público.

La imagen es conocida más comúnmente como La Virgen de Ferruzzi

¿Quién de entre los devotos marianos, no ha pasado alguna vez entre sus dedos, una estampita religiosa con esta tierna representación de la Virgen María, que lleva en brazos al pequeño niño Jesús?

Esta imagen, aunque no corresponde a la de ninguna advocación Mariana, es posiblemente la representación más popular y conocida de la Santísima Virgen María.  La obra tiene por nombre «La Virgen con el Niño», pero se le conoce más comúnmente bajo el nombre de «La Virgen de las Calles», «La Madonnina» (en italiano) o «La Virgen de Ferruzzi»,  en honor al pintor italiano Roberto Ferruzzi, quien es su autor.

Seguramente el lector se sorprenderá al leer que originalmente, Roberto Ferruzzi no tenía la intención de representar a la Virgen María. En realidad, «tal interpretación» fue resultado de un hecho, al que muchos podrían llamar «fortuito». El señor Ferruzzi, no tenía la intención de pintar una imagen de la Theotokos con el niño en brazos, sino, tan solamente, una imagen en la que se plasmase la ternura materna. De hecho, la obra se tituló originalmente Maternidad.

Pero dejemos las introducciones de lado y entremos de lleno en la la historia de la Virgen de Ferruzzi, misma que le presentamos a continuación.

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Es extraño: la Virgen con niño más popular y difundida en el mundo en el siglo XX, fue pintada por un italiano. No uno de los grandes de nuestra pintura, como Botticelli, Rafael, Leonardo, Caravaggio o Bellini, sino por un pintor nacido en 1853 y que muy pocos conocen: Roberto Ferruzzi.

Se dice que es la imagen sagrada más reproducida en el mundo (incluso en un sello de Dubai), pero no se sabe dónde está el cuadro original. Precisamente, para encontrarlo, hace unos días se hizo un insólito llamamiento en el programa de Rai3, Chi l’ha visto? (¿Quién lo ha visto?”).

En espera de que se resuelva el misterio, detrás hay una historia que hay que contar y que, desde Venecia, llega hasta las dos Américas. Una conmovedora maraña de vidas.

 

¿Quién fue Roberto Ferruzzi?

El pintor Roberto Ferruzzi nació en Sebenico, en Dalmacia, un territorio que formaba antiguamente parte de la república de Venecia y que, en el siglo XIX, estaba bajo dominio del imperio de los Hagsburgo. Su padre, era un acaudalado abogado,  quien fuese además administrador público de aquella ciudad. Roberto estudió humanidades y después Derecho en la correspondiente facultad, en Padua.

Sin embargo, las leyes no llenaban su vida, pues su verdadera pasión era la pintura. Así, persiguiendo su sueño, decidió mudarse en 1879, a vivir en las Colinas Euganeas, en Luvigliano, donde finalmente  se dedicó de lleno a su pasión, reuniendo a su alrededor un cenáculo de amigos y artistas.

El año 1897, participa en la segunda Bienal de Venecia (considerada antiguamente como una de las instituciones artísticas más prestigiosas del mundo), ganando el primer lugar con su obra Maternidad (conocida hoy por nosotros como la Virgen de Ferruzzi).

El señor Ferruzzi falleció en 1934 y su cuerpo fue enterrado cerca al de su esposa, Ester Sorgato, y al de su hija Mariska, en el pequeño cementerio Luvigliano (Padua).

 

Sobre la modelo que posó como La Virgen de Ferruzzi

Sintiéndose inspirado, Roberto Ferruzzi, pidió a una muchacha local, que posase para él, mientras cargaba en brazos a su pequeño hermanito de algunos meses de nacido. El Véneto de aquellos días (siglo XIX) se caracterizaba por ser una tierra bastante pobre, poblada mayormente por campesinos. En estas numerosas familias, las hijas mayores solían hacer de madres de sus hermanos más pequeños. Esta muchacha era la segunda de un total de quince hijos y su nombre era Angelina Cian.

El cuadro, que ponía en contraste la ternura de una madre en medio de la sufrida maternidad de aquellos días,  ganó en 1897 la segunda Bienal de Venecia y llegó a hacerse bastante famoso, razón por la que fue vendido en varias ocasiones, a un precio muy alto, hasta que fue adquirido por los hermanos Alinari, los célebres fotógrafos de Florencia, que a su vez lo vendieron, pero no se sabe a quién (no hay constancia del nombre en los archivos).

Al parecer, la «Maternidad»  terminó en manos de un embajador norteamericano que la envío a Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, en una nave que fue hundida por los alemanes, por lo que el cuadro se perdió. Sin embargo, hay quien afirma que el cuadro en realidad llegó a destino y que forma parte, aún hoy, de una colección privada en Pensilvania.

Hay que decir que los Alinari, como buenos hombres de negocio, detectaron el potencial de la obra, por lo que al venderlo, se reservaron todos los derechos de reproducción.

Sin embargo, las reproducciones fotográficas de  la obra comenzaron a difundirse de manera verdaderamente extraordinaria,  y, siendo que la Italia de aquellos días era católica, vieron los fieles en la imagen de aquella pobre muchacha, la imagen de la Santísima Virgen María. La imagen no tardó mucho en convertirse en un icono sagrado, lo que aumentó aún más su popularidad entre los devotos marianos, quienes no tardaron en «bautizarla» como « La Virgen De Ferruzzi«.

A estas alturas de la historia, Angelina Cian había contraído nupcias, con Antonio Bovo, un veneciano con el que emigró a los Estados Unidos.  En 1906, se había establecido al norte del estado de California, precisamente en la ciudad de San Francisco. Allí el matrimonio tendría diez hijos, pero, la repentina e inesperada muerte de su esposo, Antonio Bovo, la dejó sumida en una situación verdaderamente desesperada.

Aquí la historia se vuelve un tanto confusa, pues no se sabe con certeza que ocurrió con Angelina Cian. El hecho es que fue trasladada a un hospital psiquiátrico, donde falleció en 1972. Muchos, quieren suponer que se habría tratado de un derrumbe psicológico, ocasionado por tener que hacer frente a la durísima situación en la que se hallaba, lejos de su Italia natal. Debido a esta situación, Los hijos del matrimonio fueron recogidos por el estado y crecieron en un orfanato. La segunda hija, que llevaba el nombre de la Virgen, María, al crecer eligió la vocación religiosa y se hizo monja con el nombre de Ángela María Bovo (quiso el nombre de Ángela en honor a su madre).

Un poco de historia

Fue en 1984, durante un viaje que hizo a Italia, a Venecia, para conocer a los familiares de sus padres, cuando la religiosa descubrió, gracias a sus ancianas tías, que su madre había sido la modelo de la imagen de la Virgen más famosa del mundo: La Virgen de ferruzzi.

Hay otro lado de la historia. El pintor Roberto Ferruzzi murió en 1934 en Luvigliano, donde aún lo consideran una gloria local y donde cultivan la esperanza de encontrar el cuadro original de la Virgen (ha sido esta ciudad la que ha lanzado el llamamiento en ¿Quién lo ha visto?).

En Venecia vive y trabaja un bisnieto del pintor, que lleva su mismo nombre. Roberto Ferruzzi jr., galerista y experto en arte, me cuenta la historia de su familia:

“Mi abuelo Ferruccio, hijo del pintor de la Virgen de ferruzzi, era anticuario. Al ser un irredentista (del término italiano irredentismo, de ‘irredento’, “no liberado”; hace referencia, en sentido estricto, al irredentismo italiano, un movimiento político italiano posterior a 1870 que reivindicaba para el Reino de Italia las tierras “no rescatadas” del Imperio austrohúngaro -Dalmacia, Istria, Trentino- y más tarde, por extensión, de todos los territorios que se consideraban italianos), vendió todas las propiedades que tenía en Sebenico y combatió contra Austria, como voluntario, en la Primera Guerra Mundial”.

Al hijo de Ferruccio, nacido en Venecia en 1927, se le impondrá el nombre de Roberto, como su abuelo, y como él pondrá, después, a su hijo (el galerista veneciano).

También el segundo Roberto Ferruzzi (Bobo para los amigos) fue pintor. Hizo distintos viajes a diferentes países y continentes y se especializó en grandes mosaicos murales. En 1957 fue a América Latina, trabajando sobre todo en Chile donde representó en sus cuadros la vida cotidiana de la gente pobre que, en esos años, veía en todas las esquinas de las calles. Los últimos, los abandonados.

Fue debido a esto por lo que conoció y entabló amistad con el más grande de los poetas chilenos, Pablo Neruda, que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1971.

Roberti Ferruzzi jr, que nació precisamente en Santiago de Chile, recuerda:

“Sí, Neruda era amigo de mi padre. Recuerdo que, cuando era embajador en París, venía a casa a vernos. Ambos compartían una especial sensibilidad hacia los más pobres”.

En 1966 Neruda, con ocasión de una exposición en Santiago de su amigo Bobo Ferruzzi, escribió:

“Bobo Ferruzzi, veneciano, descubrió esta América dolorosa, la sintió, la vivió y la expresó con energía y ternura. Porque hay amor en la visión de este veneciano amargado. Ha pintado con colores clásicos, los mismos que lucían en las túnicas los ángeles, la tristeza de los recovecos remotos, de los hombres maltratados y olvidados. Que el intenso mensaje de Bobo Ferruzzi narre y cante en el mundo, porque la verdad de su pintura nos descubre la trágica belleza que los dioses transitorios desearían esconder. Y no para que los pueblos no sufran, sino para que no se sepa. La pintura de Bobo Ferruzzi ha roto los candados y ha iluminado los rincones con una luz azul”.

En el fondo, también el abuelo -pintando a Angelina y su hermanito- había inmortalizado la pobre gente del Veneto del siglo XIX con la luz del cielo.

Es el icono de una pobre muchacha judía que en Nazaret, hace dos mil años, se convirtió en la Madre de Dios: era a ella a la que rezaban, y a la que amaban, los pobres del Véneto del siglo XIX y los del Chile del siglo XX.

La Madre de los pobres y de los olvidados había cantado:

Oración

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Breve análisis de la Virgen de Ferruzzi por la Universidad de Dayton

El punto focal es la cara de la niña con su rostro suplicante y expresivo. Está envuelto en un tocado de color dorado, el único color cálido de toda la pintura.

Los azules, grises y los blancos sucios de la vestimenta de la madre y el niño y de todo el fondo sugieren dificultades, trabajo y pobreza. Hay un contraste entre la madre y el niño: mientras el niño está bien abrazado y dormido en los brazos de su madre, la Virgen parece estar parada en el umbral de alguien pidiendo refugio y comida.

Muchas personas ven en esta imagen un desafío directo y personal, expresado en la mirada de María, para abrir nuestros corazones a su Hijo.

Esta pintura original parece haberse perdido en la actualidad. El último propietario parece haber sido un Sr. John G. A. Leishman que murió en Francia en 1924. A lo largo de los años, muchos corresponsales preguntaron sobre el paradero de esta popular pintura. Entre ellos se encontraban aquellos que pensaban que poseían el original, por desgracia, sin tener pruebas serias.

Hasta el momento, la pintura original de la Virgen de ferruzzi no ha podido ser localizada.

Fuentes

https://carifilii.es/el-misterio-entorno-a-la-virgen-mas-difundida-del-mundo-su-particular-origen-y-su-incierto-destino-en-america