La hipersexualización de los niños


Las conductas eróticas a una temprana edad son un fenómeno que se está volviendo más común.

La adquisición (y muchas veces el fomento) de conductas o comportamientos sexuales a una edad temprana en niños se llama hipersexualidad, y es un fenómeno que se está volviendo común en la sociedad actual.

“En algunos casos trae como consecuencia manifestaciones sexuales correspondientes a la adultez, por ejemplo, quieren verse atractivos, hacen gestos no propios de su edad o están demasiado interesados en el sexo opuesto a una edad muy temprana”, explica la psicóloga María de Jesús Paz Rodríguez.

De hecho, el problema se ha agravado tanto que el tema en cuestión se ha venido discutiendo ya en diversos foros a nivel internacional. ¿Y tú sabes qué es la hipersexualización infantil?, en el que se enfatizó que esta conducta se convierte en factor de riesgo con una amplia relación en embarazos en adolescentes, abuso sexual, adquisición errónea de la sexualidad, entre otras consecuencias.

Al respecto, Paz Rodríguez, colaboradora de Cenyeliztli (una asociación que trabaja de manera proactiva para coadyuvar en la reconstrucción del tejido social) comenta que uno de los más graves problemas es que los niños hipersexuales quieren replicar estas conductas con otros niños y esto muchas veces se convierte en abuso.

“Estas conductas se disfrazan de juegos infantiles, pero llevan de la mano un tipo de contacto sexual, en muchas ocasiones obligan a sus compañeros a realizar conductas impropias para su edad”, explica la especialista.

¿Qué es la hipersexualización?

La hipersexualización consiste en definir el canon de belleza en función del deseo sexual que despierta, es una tendencia que aparece como consecuencia lógica a esta realidad. Esta tendencia que está calando hondo y extendiéndose como una plaga, supone reconocer el valor social en función del deseo sexual. Es decir, cuanto más deseo sexual despierte, más valor social tiene la persona.

¿Qué es la hipersexualización en los niños?

Es posible ver muy a menudo a niños, y sobre todo niñas que, ante una sorprendente mirada pasiva de los adultos y de la sociedad, asumen unos patrones y valores que debido a su corta edad, no les corresponden, que recalcan un valor sexual, anteponiéndolo por encima de cualquier otro valor o cualidad.

La hipersexualización se extiende a gran velocidad, y condena a nuestros niños, y sobre todo a nuestras niñas, a la búsqueda del aspecto físico perfecto, despreciando a valores y principios que se quedan en lo superficial, sin llegar al fondo, que dejan de lado otras cualidades de las personas y, en definitiva que hacen de ellos objetos en lugar de sujetos.

En el 2001, el informe Bailey define por primera vez el concepto de hipersexualización infantil como “la sexualización de las expresiones, posturas o códigos de la vestimenta considerados como demasiado precoces”. En este informe se condena el uso y la sexualización de los niños, y en especial de las niñas como medio para vender determinados productos que van desde juegos, comidas, muñecas, ropa, hasta casas, coches, joyas, viajes, etcétera. Esta sexualización resulta, además de excesivamente precoz, innatural e insana para su desarrollo.

Tanto los productos, como los medios destinados al público infantil emplean de un modo inapropiado el erotismo y el valor sexual como factores definitorios. Al hacerlo se transmite un peligroso mensaje a los niños, se les muestra que dicho erotismo puede proporcionar grandes beneficios sociales. Lo trágico es que el mensaje poco a poco cala hondo en la mente de los niños y se transforma en una fuerte creencia. Los niños creen que para tener éxito social tienen que ser sexualmente atractivos. 

¿Qué origina esta conducta?

La hipersexualidad puede ser originada por varias razones, comenta Paz Rodríguez. La primera puede ser que estén expuestos a conductas sexuales en casa, cabe recordar que el niño aprende de lo que ve a su alrededor. “O bien, que los padres sean poco cuidadosos en cuanto a la información que manejan sus hijos, ya sea en redes sociales, internet o la televisión”.

Los niños pueden percibir – en primer lugar- en los medios de comunicación, una imagen de la mujer exageradamente sexualizada. En la publicidad, series, programas, e incluso las muñecas exhiben modelos de mujer maquilladas, con ropa cada vez más breve, más sensual y que dibuja mucho más las formas femeninas, con el propósito de ser populares entre los hombres o de llamar su atención.

Pero los medios aún dan un paso más y nos muestran a las niñas actuando, vistiendo, hablando… como mujeres adultas en miniatura. Así, la sensualidad substituye la gran mayoría  de las veces a la belleza estética.

En segundo lugar, tenemos la influencia familiar. Muchas mujeres han asumido pasivamente, sin darse cuenta, sin quejas, su condición de objeto, han aprendido que han de ser sexualmente atractivas. Estas mujeres son madres, hermanas, tías, abuelas, etcétera, que se convierten en modelos a imitar por las niñas. Y es así como desde la familia se transmite el patrón de hipersexualización.

Peor aún, muchas veces son las mismas madres que promueven este tipo de conducta, consintiendo el maquillaje a temprana edad y la compra de prendas de vestir, ya sea demasiado «cortas», ya sea demasiado apretadas, que esconden muy poco a la imaginación y que enseñan mucho más de lo que deberían.

Cuando el único estereotipo, el modelo de mujer popular, de mujer valiosa, admirada es el de una mujer que tiene atributos que la convierten en atractiva para el sexo opuesto, sin importar otras cualidades, estamos condenando a las niñas, a toda una generación a seguir dicho patrón, a perseguirlo sin ni siquiera plantearse el cuestionarlo.

La hipersexualización infantil se transmite como una silenciosa epidemia que nos creemos y que hacemos fuerte en la mente social y colectiva.

Medidas de precaución

  • Desarrolle su sentido crítico. Podemos dosificar los medios, pero no podemos eliminarlos por completo, tampoco es bueno. Los niños han de conocer el mundo, la sociedad en la que se mueven, pero es nuestra labor dotarles de las herramientas necesarias para moverse en ella.
  • Transmitir valores cristianos como la colaboración, el amor, el respeto…, el valor de la persona como algo más que los adornos y el atractivo físico.
  • Evita exponerlos a contenidos para adultos en la televisión o el cine.
  • Manténgase al tanto de los sitios que visitan en internet.
  • Platique con ellos sobre sexualidad y muéstrese- abierto a resolver sus dudas.

Fuentes

https://desdelafe.mx/familia/escuela-para-padres/que-es-la-hipersexualizacion-de-los-ninos/
https://www.webconsultas.com/bebes-y-ninos/desarrollo-infantil/que-es-la-hipersexualizacion-infantil
Adaptado por Proyecto Emaús [/box]