Cuaresma: ¿Qué es la mortificación? – Parte 1

Contenido

– ¿Qué es la mortificación?
– Reglas Generales
– Método
– Breve Oración de Cuaresma

¿Qué es la mortificación?

qué es la mortificación

En búsqueda de una «mejor calidad de vida» el hombre moderno se ve completamente distraído en las banalidades modernas y se pregunta ¿qué es la mortificación?

1. La mortificación o el acto de mortificarse, consiste en matar o amortiguar en nosotros lo que se opone a la gracia; ya inclinándonos al mal ya dificultando y aun estorbando la perfección.

2. Su materia es tan amplia y varia que no es tan hacedero reducirla a catálogo breve: porque es la lucha contra pecados y faltas para destruirlas; contra los defectos para corregirlos y aun arrancarlos ; contra las inclinaciones y tendencias desorde­nadas para regirlas, atemperarlas y enderezarlas; contra nuestros sentidos interiores y exteriores, para quitar o amenguar en lo po­sible, lo que entrando por ellos, fomenta las pasiones o dificulta el fervor.

3. Sus Razones. Los pecados y faltas ofenden y desagradan a Dios; sobre la enmienda, claman la restauración del orden y de la gloria de Dios con el castigo voluntario y la renuncia a lo lícito: – los defectos, naturales o adquiridos, sombrean la perfec­ción, hieren la caridad, deslucen el buen ejemplo, nos hacen menos aptos para el cielo. Hay, pues, que corregirlos y en lo posi­ble destruirlos.

Las inclinaciones y tendencias desordenadas son rémora para el bien, incentivo para el mal, lastre de tibieza, nieblas del entendimiento, seducción de la voluntad; hay, pues, que apagar sus fuegos, frenar sus ímpetus y encauzarlos de sus des­caminos; – los sentidos son los ventanales por donde se derrama el alma al exterior y por donde escalan las potencias los atrac­tivos mundanos y carnales; es menester custodiarlos para no hallarnos con el enemigo entrado a traición.

4. Así, pues, la mortificación evita la ocasión, defiende y más fácilmente de pecados y faltas, satisface a la justicia divina, pre­serva de tentaciones y amengua su violencia, ahuyenta al demonio, desarrolla y afianza las virtudes, alimenta y sostiene el fervor, acrecienta el mérito, da pábulo a la caridad, es condición para seguir a Cristo («si quis vult post me venire…»), nos asemeja a Cristo «Semper mortificationem Jesu in corpore nostro circumferentes».

 

Reglas Generales

1. Cumplir las obligaciones de todo cristiano (ayunos, abstinencias…) ; y aceptar cristianamente las que trae la Providencia (enfermedades, privaciones…), las que envuelven las obligacio­nes del propio estado (trabajo, estudio, educación de los hijos…).

2. Añadir las voluntarias que piden nuestras necesidades es­pirituales.

3. No ponerse a lo que daña a la salud, impide hacer bien lo que hay que hacer, exige esfuerzo o concentración que no se puede prolongar sin daño de la salud, sin perjuicio de las ocupaciones debidas, sin pérdida de la paz interior y de esa cierta hol­gura necesaria para perseverar.

4. De la norma anterior, que impone la prudencia y expe­riencia, no se debe salir sin vocación y gracia especial de Dios, bien examinada y espontáneamente aprobada por director pru­dente y experimentado.

 

Método

1. Hacer penetrarse de la importancia y necesi­dad de la mortificación.

2. Hacerla atractiva Con el ejemplo de Jesucristo y de los Santos.

3. Unir a Cada mortificación, una intención particular: verbi­gracia, para expiar tal falta, para acompañar a Jesús en tal paso, para impetrar tal gracia, etc.

4. Dar a meditar sentencias escogidas de la Sagrada Escritu­ra y Padres y Santos.

 

Breve Oración de Cuaresma

Dame, Señor, la firme voluntad, compañera y sostén de la virtud; la que sabe en el golfo hallar quietud y, en medio de las sombras, claridad; la que trueca en tesón la veleidad, y el ocio en perennal solicitud, y las ásperas fiebres en salud, y los torpes engaños en verdad. Y así conseguirá mi corazón que los favores que a tu amor debí le ofrezcan algún fruto en galardón… Y aún tú, Señor, conseguirás así que no llegue a romper mi confusión la imagen tuya que pusiste en mí.

Extraído de Liturgia Católica.