Josef Seifert: «Francisco tiene que revocar sus afirmaciones heréticas»

El reconocido filosofo austriaco Josef Seifert, explica en un documento publicado recientemente, las razones por las que adhiere al documento que acusa al papa Francisco de herejía

Mis razones para firmar la petición a obispos y cardenales para investigar las acusaciones de herejías cometidas y promovidas por el Papa Francisco.

Firmo esta petición porque estoy de acuerdo con la mayor parte de la carta firmada por 20 distinguidos católicos y porque creo,  que es un deber sagrado de todos los cardenales y obispos de la Iglesia católica, como sucesores de los apóstoles, el examinar cuidadosamente cualquier acusación seria de herejía cometida por el Papa.

Si encuentran que estas acusaciones son correctas, tienen, como hermanos en la oficina apostólica, el deber de asistir al Papa y dejarle saber sin temor ni cobardía, con toda franqueza y llenos del mismo Espíritu Santo con el que San Pablo criticó públicamente y reprendió al primer Papa, San Pedro, a quien Cristo mismo había escogido, quien se había alejado de la verdad y la voluntad de Dios.

Los obispos y cardenales que están llamados a asistir al Papa en Su Magisterio, deben dejarle claro al Papa Francisco que tiene un deber sagrado, siguiendo el ejemplo de su antecesor, el Papa Juan XXII, quien revocó solemnemente las herejías que había cometido, para revocar cualquier afirmación herética suya, no solo las siete enumeradas en la carta.

Deberían dejar perfectamente claro que su deber también exige que revoque cualquier nombramiento de cardenales y obispos, que cometieron o protegieron a los perpetradores de abusos sexuales y que dañan la fe y la misión de la Santa Iglesia Católica.

También deben advertir al Papa Francisco, por el bien de la Iglesia y su propia alma inmortal, que, como se demuestra en esta carta, cualquiera de los nombramientos de clérigos a altos cargos que ocupan indignamente en detrimento de la Santa Iglesia, que Cristo ha fundado en el amor infinito y mediante el sacrificio de su propia vida, debe ser revocado.

Deben dejar claro al Papa Francisco, con toda humildad y amor de Dios, que tales nominaciones ponen en riesgo a su propia alma y a muchas otras, de modo que, por amor a Cristo y a estas almas, el papa Francisco debería destituir a tales personas de sus cargos y sin demora,  pues desde ellos, dañan a la Iglesia y traicionan a Cristo como lo hizo Judas.

Los obispos y los cardenales deben entender que estos no son actos de desobediencia y rebelión contra el Papa, a los cuales la carta los invita, sino actos de amor y verdadera obediencia al papa Francisco y a Jesucristo, su único maestro, nuestro único maestro. Adveniat regnum tuum (¡Venga tu reino) – pronto!

Josef Seifert, Dr. phil.habil., Dr. h.c., Rector fundador de la Academia Internacional de Filosofía en el Principado de Liechtenstein