Investigación revela que el 90% de los seminaristas en Brasil sería homosexual


Aunque la investigación no es de fecha reciente, (fue publicada solamente en idioma portugués el año 2017 en la “Revista Eclesiástica Brasileira”) , el sitio “Il Regno – Documenti” recientemente la ha publicado traducida por completo al Italiano (y de ahí ha sido traducida a diversos idiomas) haciéndola conocida para un público mucho más vasto. La investigación trata sobre las cuestión de la homosexualidad en los seminarios, un tema de candente actualidad.

Desde hace algunos meses la homosexualidad se ha convertido en un tema tabú en la cúpula de la Iglesia. Se prohibió hablar de ella también en la cumbre sobre los abusos sexuales llevada a cabo entre el 21 y 24 de febrero de este año. Pero su difundida presencia en el clero y en los seminarios es una realidad conocida desde hace mucho tiempo, al punto que en el 2005 la Congregación para la Educación Católica difundió una guía, precisamente sobre cómo afrontarla.

Esa guía confirmó no sólo que los actos homosexuales son “pecado grave”, sino también que las “tendencias homosexuales profundamente arraigadas” son “objetivamente desordenadas”. Por eso el que practica esos actos, manifiesta esas tendencias o de alguna manera apoya la “cultura gay” de ninguna manera debería ser admitido al Orden Sagrado.
Éstas son las directivas pastorales de entonces. ¿Pero en realidad cuándo han sido aplicadas? La investigación antes mencionada tuvo como objetivo verificar lo que sucede hoy en dos seminarios en Brasil, tomados como muestra.

Ante todo, dicen los entrevistados, la homosexualidad en sus seminarios “es una cosa común, una realidad cada vez más presente”. Tan normal que “llega incluso a ser banalizada”. Es una convicción difundida entre ellos “que en realidad el 90% de los seminaristas hoy es homosexual”.

Algunos homosexuales – dicen – “buscan el seminario como medio de fuga para no asumir delante de la familia y de la sociedad las responsabilidades vinculadas a su comportamiento”. Otros “se descubren homosexuales cuando ya están en el seminario”, encontrando allí un ambiente favorable. Y casi todos, se dice que el 80%, “van a la búsqueda de socios sexuales”.

En efecto, la homosexualidad – declaran –, “es una realidad presente en los seminarios no sólo en el orden del ser, sino también en el orden del obrar”. Muchos la practican “como si fuera una cosa normal”. Escriben los autores de la investigación: “En la visión de los que participaron en la investigación, en el contexto actual de los seminarios una buena parte de los seminaristas está a favor de la homosexualidad. Y más todavía, sostiene que si hay amor en una relación homosexual no hay nada malo. Dicen: ‘¿Si hay amor, qué es lo que está mal?’”.

Los participantes en la investigación piden más que nada que “debe haber un diálogo entre los homosexuales y la Iglesia”. Pero justamente un diálogo para hacer que “la homosexualidad en el interior de los seminarios sea bien acompañada y bien orientada”. En otras palabras, los entrevistados lamentan que los superiores no hacen nada en materia de homosexualidad, pero ellos esperan ser aceptados y admitidos al Orden Sagrado en cuanto tales, con “una acogida que acepte humanamente a la persona tal como es”.

“Es claro – concluyen los autores de la investigación – que existe una discrepancia entre lo que la Iglesia propone sobre cómo orientar la homosexualidad en los seminarios y el modo en el que los seminarios y las casas de formación perciben y afrontan este fenómeno”.

¡Más que discrepancia! Entre la guía del 2005 y los comportamientos relevados en la investigación hay un abismo. Pero se advierte también que la guía del 2005 es cómo si ya no tuviera ningún valor, a juzgar por cómo se mueve hoy la cúpula de la Iglesia respecto a este argumento crucial.

Para romper el silencio sobre la homosexualidad en los seminarios y entre el clero se ha tenido que mover el Papa emérito Benedicto XVI, en los “Apuntes” sobre el escándalo de los abusos, publicados por él el pasado 11 de abril después que durante dos meses su sucesor Francisco los había tenido guardados en el cajón del escritorio. “Vox clamantis in deserto” [Voz que clama en el desierto].

Fuentes

http://magister.blogautore.espresso.repubblica.it/2019/05/13/homosexuales-en-seminarios-una-investigacion-clamorosa-en-brasil/