Funcionarios del Vaticano se pronuncian sobre el caso de Vicent Lambert

Vincent Lambert, fue desconectado el día lunes del soporte vital que recibía, pero fue restaurado el día de ayer por orden de un juez. Crédito: Facebook.

Piden atención continua a Vincent Lambert

Una declaración conjunta, firmada por el cardenal Kevin Farrell, prefecto del Dicasterio para laicos, familia y vida, y por el arzobispo Vincenzo Paglia, presidente de la Academia Pontificia para la Vida, ha pedido que se continúen los cuidados que permiten permanecer con vida al francés Vincent Lambert.

Lambert, de 42 años, ha estado hospitalizado en Reims desde el 2008 luego de un accidente de motocicleta, a consecuencia del cual, sufrió daño cerebral grave que lo dejó cuadrapléjico. Mientras que algunos médicos describen su condición actual de estado de «mínima conciencia», otros afirman que se encuentra en un estado «vegetativo crónico».

El caso ha acaparado además la atención de los medios debido a las divisiones que este ha acarreado entre su esposa, que ha hecho público su deseo de que Vincent sea desconectado del suministro vital de agua y comida (lo que le condenaría a una lenta muerte  por deshidatración y hambre) y sus padres y otros familiares que están pidiendo que se mantenga con vida.

Los médicos decidieron a principios de este mes retirar la atención médica para Vincent Lambert. El lunes dejaron de suministrar alimentos y agua a través de un tubo gástrico y comenzaron a administrarle sedantes. Doce horas más tarde, el Tribunal de Apelación de París dictaminó que los médicos deben respetar una solicitud del 3 de mayo hecha por el Comité de los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU al gobierno francés que impide la «eutanasia» de  Lambert mientras se examina su caso.

Si bien es cierto la eutanasia es ilegal en Francia,  en el 2016 se introdujo una ley que otorga a los pacientes con enfermedades terminales el derecho a ser sometidos a sedación profunda continua (CDS) hasta su muerte.

Este es el texto completo de la declaración del Vaticano:

En total acuerdo con las afirmaciones del Arzobispo de Reims, Mons. Éric de Moulins-Beaufort, y el obispo auxiliar, Mons. Bruno Feillet, en relación con el triste caso del Sr. Vincent Lambert, deseamos reiterar la grave violación de la dignidad de la persona que constituiría el retiro de nutrición e hidratación. De hecho, el «estado vegetativo» es ciertamente un estado patológico gravoso, que sin embargo no compromete de ninguna manera la dignidad de las personas que se encuentran en esta condición, ni compromete sus derechos fundamentales a la vida y al cuidado, entendidos como la continuidad de la asistencia humana básica.

La nutrición y la hidratación constituyen una forma de cuidado esencial, siempre proporcional al soporte vital: por lo que alimentar a una persona enferma nunca constituye una forma de obstinación terapéutica irrazonable, siempre que la persona pueda recibir nutrición e hidratación, siempre que esto no cause un sufrimiento intolerable o resulte  perjudicial para el paciente.

La suspensión de tales cuidados representa, más bien, una forma de abandono del paciente, basada en un juicio despiadado de la calidad de vida, expresión de una cultura desechable que selecciona a las personas más frágiles e indefensas, sin reconocer su singularidad y su inmenso valor. La continuidad de la asistencia es un deber ineludible.

Por lo tanto, esperamos que se puedan encontrar soluciones lo antes posible para proteger la vida del Sr. Lambert. Para ello, aseguramos la oración del Santo Padre y de toda la Iglesia.