Francisco invita a los líderes religiosos y políticos a firmar el «Pacto Global» por un «nuevo humanismo»

ROMA, 13 de septiembre de 2019 (LifeSiteNews) – En un renovado y entusiasta respaldo al globalismo, el Papa Francisco anunció que está organizando una iniciativa para un «Pacto Global» para crear un «cambio global de mentalidad a través de la educación».

El evento, que tendrá lugar en el Vaticano el 14 de mayo de 2020, tiene el tema Reinventar la Alianza Educativa Global. Según una declaración emitida por el Vaticano el jueves, el Papa está invitando a representantes de las principales religiones, organizaciones internacionales y diversas instituciones humanitarias, así como a figuras clave del mundo de la política, la economía y la academia, y destacados atletas, científicos y sociólogos. firmar el «Pacto Mundial sobre Educación» para «transmitir a las generaciones más jóvenes un hogar común unido y fraterno«.

«Se necesita un pacto educativo global para educarnos en solidaridad universal y un nuevo humanismo», dijo Francisco en un mensaje de video para lanzar la iniciativa.

El mensaje del Papa sobre el «Pacto Global»

En un mensaje sorprendentemente secular que contiene una sola referencia al Señor, el Papa Francisco hizo un llamado a las personas a «capitalizar nuestras mejores energías» y a ser «proactivos» en «abrir la educación a una visión a largo plazo sin restricciones del statu quo».

«Esto dará como resultado hombres y mujeres que sean abiertos, responsables, preparados para escuchar, dialogar y reflexionar con los demás, y capaces de tejer relaciones con las familias, entre generaciones y con la sociedad civil, y así crear un nuevo humanismo».

Citando el aforismo favorito de Hillary Clinton, «Se necesita una aldea para criar a un niño», el Papa Francisco afirmó la necesidad de crear una «aldea educativa», en la que «todas las personas, de acuerdo con sus respectivos roles, compartan la tarea de formar una red de relaciones abiertas y humanas».

En un momento en que el derecho a la educación en el hogar y el derecho a una libre elección de escuela están amenazados, y cuando los países de todo el mundo imponen impuestos para proporcionar una educación pública a la que ningún padre católico podría enviar a sus hijos de manera segura, el Papa Francisco omitió cualquier referencia a la prerrogativas de los padres como educadores primarios de sus hijos.

Al hacer referencia al «Documento sobre la fraternidad humana y la paz mundial para vivir juntos«, que firmó con el Gran Imam de Al-Azhar en Abu Dhabi en febrero pasado, Francisco explicó que, en esta nueva aldea global, «el terreno debe estar libre de discriminación y se debe permitir que florezca la fraternidad «.

Los lectores recordarán que el documento de Abu Dhabi suscitó controversia por afirmar que la «diversidad de religiones» es «deseada por Dios».

«En este tipo de aldea», el Papa también dijo que se debe forjar una «alianza» entre los habitantes de la tierra y nuestro «hogar común», que debemos cuidar y respetar. Una alianza que genera paz, justicia y hospitalidad entre todos los pueblos de la familia humana, así como el diálogo entre religiones».

Sin embargo, no todos están convencidos de que se pueda lograr la paz promoviendo el documento de Abu Dhabi. El obispo Athanasius Schneider observó recientemente que «por muy nobles que sean los objetivos como la fraternidad humana y la paz mundial, no pueden promoverse a costa de relativizar la verdad de la unicidad de Jesucristo y su Iglesia».

En su mensaje, el Papa dijo que para alcanzar estos «objetivos globales«, como una «aldea educativa» debemos «tener el coraje de colocar a la persona humana en el centro» y «capacitar a las personas que están dispuestas a ofrecerse a sí mismas». al servicio de la comunidad «.

Terminó su mensaje invitando a «todos a trabajar para esta alianza y a comprometerse, individualmente y dentro de nuestras comunidades, a cultivar el sueño de un humanismo enraizado en la solidaridad y que responda tanto a las aspiraciones de la humanidad como al plan de Dios».

Sanando el planeta

El Papa Francisco ha encargado a la Congregación del Vaticano para la Educación Católica organizar la iniciativa. Según un sitio web dedicado al pacto mundial, la Congregación supervisa «216 mil escuelas católicas, a las que asisten más de 60 millones de alumnos y 1.750 universidades católicas, con más de 11 millones de estudiantes».

En una nota explicativa que acompaña el mensaje del Papa, la Congregación dijo que la iniciativa del pacto global del 14 de mayo busca involucrar a las «organizaciones internacionales» y los «grandes de la tierra» para ayudar a «sanar la fractura entre el hombre y lo Absoluto» y la separación entre «la realidad y lo trascendente«.

También tiene como objetivo curar la «fractura horizontal» entre hombres de culturas, religiones y antecedentes difíciles. Y tiene la intención de sanar la «fractura entre el hombre, la sociedad, la naturaleza y el medio ambiente» frente a una «necesidad urgente» de crear una «ciudadanía ecológica» basada en la sostenibilidad y una «responsabilidad austera».

«Los objetivos establecidos para las próximas décadas apuntan a establecer modelos de capacitación que tengan en cuenta el aumento constante de la población, la disminución de los recursos y el hecho de que el cambio climático coloca a todos ante una seria responsabilidad: la de desarrollar nuestro planeta de manera sostenible, con un ojo a las necesidades de las generaciones futuras».

«La elección de la educación como base sobre la cual hacer un pacto global es un tema prioritario en el horizonte de los escenarios actuales y futuros», agregó.

Conferencias y eventos se llevarán a cabo durante el próximo año para prepararse para la firma del «Pacto Global» del 14 de mayo sobre educación.

En mayo de 2019, el Papa Francisco dio fuerte impulso al globalismo, pidiendo un órgano supranacional y legalmente constituido para hacer cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas e implementar políticas de «cambio climático».

Más recientemente, durante una conferencia de prensa durante su regreso de una visita apostólica de siete días a África, Francisco dijo que nuestro «deber» es «obedecer a las instituciones internacionales», como las Naciones Unidas y la Unión Europea.