Fracasa estudio que intentaba desacreditar la autenticidad de la Sábana Santa

SINDONE

Ha cobrado reciente popularidad en los diversos medios y en las redes sociales, un supuesto estudio que pondría en tela de juicio la autenticiad de las manchas de sangre en el Santo Sudario de Turin, y por ende, la autenticidad del mismo.

Esta áspera tesis, es un tanto extraña por decir lo menos, pues carece de todo conocimiento y fundamento científico. Más extraña aún cuando nos enteramos, que sus propugnadores, Borrini y Garlaschelli, nunca han sido parte del equipo de científicos que estudió la sábana.
Los investigadores Matteo Borrini, de la Liverpool John Moores University,y Luigi Garlaschelli, del Comité para el Control de las Afirmaciones sobre las Pseudociencias (CICAP) realizaron un “estudio” sobre la síndone y llevaron a cabo un experimento utilizando un maniquí… sí, así como lo leyó.

Los resultados del mismo han “rebotado” fuera de control en todos los medios y por eso necesario recordar y establecer de inmediato, que estos científicos nunca han visto de cerca la sindone y quizás, nunca la hayan visto ni siquiera desde la distancia.

El trabajo no es nuevo, ya que data del año 2014: los propios autores escriben una nota en la primera página. Comienzan por referirse a los estudios, también experimentales, de otros investigadores que antes de ellos han tratado de interpretar las marcas de sangre en la Sábana Santa. Estos investigadores son Mons. G. Ricci y los médicos P. Barbet, F. T. Zugibe, M. Bevilacqua (y otros), G. Lavoie, N. Svensson.

 Antes que nada hay que distinguir la investigación ahora publicada en el Journal of Forensic Sciences de ciertas simplificaciones periodísticas. Los autores del estudio no ponen en duda que se trate de sangre, pero dicen que las manchas de sangre no son completamente compatibles con la posición de una persona crucificada y después acostada. Dejaron que la sangre corriera con catéter de la muñeca y observaron las trayectorias y las manchas según diferentes angulaciones del brazo, con el objetivo de verificar cuál era la que más se acercaba a las manchas presentes en la Síndone de Turín. Según los resultados de este experimento, para obtener manchas semejantes los brazos habrían debido encontrarse en una posición casi vertical. Y esto vuelve a dar pie, según los autores, a la hipótesis del hábil falsificador medieval, que habría llevado a cabo una imagen corpórea que todavía no logramos reproducir, pero que se habría equivocado al “dibujar” con la sangre las manchas de los brazos. También hay que decir que esta investigación no es para nada nueva. Lleva la fecha de 2014 y fue presentada, sin ser publicada, en un congreso de medicina forense en Estados Unidos. En esa época surgieron notables perplejidades entre los médicos sobre la validez de los resultados. Ahora, ese mismo estudio, con los resultados de algunos nuevos experimentos, fue publicado.

Los autores de este artículo, sin embargo, olvidan proporcionar al lector información no secundaria: estos estudiosos, en la mayoría  médicos, incluso están de acuerdo en que la Sábana Santa es la verdadera sábana funeraria de Jesús, pero por el contrario, Borrini y Garlaschelli están convencidos de que es falsa, por lo que deben intentar demoler de alguna manera el trabajo de otros para validar así su hipótesis.

En el 2014 se indicó un primer problema, relacionado con el uso de una bolsa de sangre con anticoagulante. Se puede ver bien en el vídeo que acompaña la investigación: la sangre sale de la cánula y fluye sobre el brazo de manera muy fluida, parece casi agua colorada. Esto se debe a la presencia del anticoagulante, indispensable para mantener fluido la sangre en la bolsa. Pero esta fluidez de la sangre utilizada para el experimento no tiene nada que ver con la situación del hombre crucificado de la Síndone. El hombre de la Síndone fue torturado (como demuestran los signos en todo el cuerpo y las heridas provocadas por la corona de espinas) y estaba deshidratado: no comía ni bebía por lo menos desde el día anterior. Fue sometido a estrés, llevó el “patibulum”, el brazo horizontal de la cruz, hasta el Calvario. Como consecuencia, la sangre de esta persona debía ser más viscosa de lo normal, por lo que los recorridos de la sangre al salir de las heridas pueden haber tomado direcciones muy diferentes de las que tomó la sangre fluidificada que se utilizó en este experimento. Otro de los parámetros que influye en el recorrido de la sangre es la velocidad a la que sale de las heridas del hombre de la Síndone, que no conocemos, por lo que no es posible reproducirla en un experimento como el de Borrini y Garlaschelli.

 

Fuentes

http://www.lanuovabq.it/it/bufale-sulla-sindone-eccome-sono-tutte-nel-falso-studio
Catholic.net
Traducido y adaptado por Proyecto Emaús

One Comment on “Fracasa estudio que intentaba desacreditar la autenticidad de la Sábana Santa”

  1. Muchas gracias por esta aclaración, que, como trae claridad, nadie la pondrá en primera plana como la vergonzosa mentira de estos supuestos investigadores. Un científico busca la verdad y, por lo tanto, no tiene ninguna posición previa. Estos impresentables (como muchos otros anteriores y venideros) solo buscan, con el apoyo de muchos, dar por tierra no solo lo investigado sobre la Sabana Santa, sino su propia veneración. Y eso, los creyentes lo identificamos muy claramente. Solo existe “uno” esta siempre desesperado por desacreditar todo lo referente a nuestra fe o -como en este caso- nuestra devoción…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *