Exaltación de la Santa Cruz

Exaltación de la Santa Cruz
Exaltación de la Santa Cruz

Según la tradición cristiana, la Santa Cruz fue descubierta el año 326 por santa Helena, la madre del emperador romano Constantino el Grande, durante una peregrinación que hizo a Jerusalén. La Iglesia del Santo Sepulcro fue construida en el lugar del descubrimiento por orden de Helena y Constantino. La iglesia fue dedicada nueve años más tarde, con una porción de la cruz. Un tercio permaneció en Jerusalén, un tercio fue llevado a Roma y depositado en la basílica de Santa Cruz en Jerusalén, y un tercio fue llevado a Constantinopla para hacer la ciudad inexpugnable.

La fecha de la fiesta marca la dedicación de la Iglesia del Santo Sepulcro en 335. Este fue un festival de dos días: aunque la consagración real de la iglesia fue el 13 de septiembre, la cruz misma fue llevada fuera de la iglesia el 14 de septiembre para que el clero y los fieles pudieran rezar ante la Verdadera Cruz y todos pudieran venerarla.

Cosroes, rey de Persia, se llevó de Jerusalén la Cruz de Jesucristo, y Heraclio, emperador de Oriente, le declaró la guerra. Después de tres victorias debidas a la Santísima Virgen, Heraclio volvió a Jerusalén con la verdadera Cruz. Quiso llevarla en triunfo sobre sus hombros, pero una fuerza invisible lo detuvo a las puertas de la ciudad. El patriarca Zacarías le observó que sus suntuosas vestiduras contrastaban con la pobreza y humildad de Jesucristo. El emperador entonces se quitó su púrpura, su corona y su calzado, para vestir hábito de penitente. Así pudo entrar en la ciudad y llevar la Cruz hasta la cumbre del Calvario, era el año 629.

la Exaltación de la Santa Cruz
Detalle del cuadro que decora el altar principal de la Iglesia de la Exaltación de la Santa Cruz en Zaragoza.

Posteriormente, el único fragmento confirmado restante de la Verdadera Cruz, permaneció en Constantinopla. Se trataba de la misma pieza llevada originalmente por Santa Helena. En el año 1204 d.C., los restos a partir de la Cuarta Cruzada, fueron divididos en pedazos y dispersados ​​por los caballeros, quienes los donaron a iglesias y monasterios de todo el mundo.

Exaltación de la Santa Cruz: Anécdota

Cuando Nuestra Señora se le apareció por primera vez a Santa Bernardita en Lourdes (Año 1859), la niña al ver a la Virgen quiso hacerse la señal de la cruz. Pero cuando llegó con los dedos frente a la cara, se le quedó paralizada la mano.

La Virgen entonces hizo Ella la señal de la cruz muy despacio desde la frente hasta el pecho, y desde el hombro izquierdo hasta el derecho. Y tan pronto como la Madre de Dios terminó de hacerse la señal de la cruz, a la niña se le soltó la mano y ya pudo hacerla ella también. Y con esto entendió que Nuestra Señora le había querido dar una lección: que es necesario santiguarnos más despacio y con más devoción.

Meditación para el día de la Exaltación de la Santa Cruz

El que ama la Cruz se asemeja a Jesús crucificado; lo contempla, y se alegra viendo que los sufrimientos lo hacen fiel imagen del Salvador. Está crucificado para el mundo, y muerto para sí mismo. Sujétame a la cruz, oh Jesús mío, sin tener en cuenta las repugnancias de mi carne; porque os debo mi alma y mi cuerpo, como a mi Redentor. ¡Que mi cuerpo sea, pues, crucificado, coronado de espinas y semejante a ese Cuerpo adorable que Vos ofrecéis al eterno Padre por mí! Si debes tu cuerpo a Jesús dáselo, si puedes, tal como Él te ha dado el suyo. (Tertuliano)

Oración para el día  de la Exaltación de la Santa Cruz

Oh Dios, que todos los años nos proporcionáis un nuevo motivo de gozo con la solemnidad de la Exaltación de la Santa Cruz, haced, os lo suplicamos, que después de haber conocido su misterio en la tierra, merezcamos ir al cielo a gustar los frutos de su Redención. Por Jesucristo Nuestro Señor

Amén.

 

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