El rezo salvífico del Santo Rosario


«La Divina Providencia confió a una Mujer el encargo de vencer al demonio. En el primer día tan funesto en que el demonio se introdujo en el mundo, Dios habló en el Paraíso Terrenal a la serpiente para decirle: Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: éste te aplastará la cabeza, y tú le aplastarás el calcañar.

En otras palabras, que el Mal tendría descendientes y simiente, pero que también los tendría el Bien, y que el Mal sería derrotado a través de la Mujer».1

El Papa Pío IX, en la Epístola Apostólica Ineffabilis Deus con la que definió infaliblemente el dogma de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora dice:

Por lo cual, al glosar las palabras (el Protoevangelio: Gén 3, 15) con las que Dios, vaticinando en los principios del mundo los remedios de su piedad dispuestos para la reparación de los mortales, aplastó la osadía de la engañosa serpiente levantó maravillosamente la esperanza de nuestro linaje, diciendo: Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya; enseñaron que, con este divino oráculo, fue de antemano designado clara y patentemente el misericordioso Redentor del humano linaje, es decir, el unigénito Hijo de Dios Cristo Jesús, y designada la santísima Madre, la Virgen María, y al mismo tiempo brillantemente puestas de relieve las mismísimas enemistades de entrambos contra el diablo. Por lo cual, así como Cristo, mediador de Dios y de los hombres, asumida la naturaleza humana, borrando la escritura del decreto que nos era contrario, lo clavó triunfante en la cruz, así la santísima Virgen, unida a Él con apretadísimo e indisoluble vínculo hostigando con Él y por Él eternamente a la venenosa serpiente, y de la misma triunfando en toda la línea, trituró su cabeza con el pie inmaculado.

El Corazón Inmaculado de María Santísima está atravesado de espinas, ¿por qué? Porque muchas almas siguen rechazando obcecadamente a Dios.

Hoy por hoy, los enemigos de Dios con sólo escuchar la palabra Iglesia reaccionan rabiosa y odiosamente, y continúan pecando, hay tantos que justifican públicamente sus pecados, y ya no acuden al Sacramento de la Confesión.

Tenemos que recordar que cuando miramos al hombre y su actuar de manera más profunda y en todos sus matices, todo indica que la causa de todos los males radica en que Dios ha sido expulsado de los corazones de las personas, y que por lo tanto ha sido erradicado también de la familia y de la sociedad.

La oscuridad, el apartarse de la fe en Dios, el rencor, el odio, la división en las familias, y en las naciones, la guerra, la lujuria y la impureza de cuerpo y alma, singuen siendo habituales.

Como explica Santo Tomás de Aquino, el primer fruto del error es la injusticia. Con el error Dios y los derechos de Dios están excluidos de nuestras leyes y de las otras instituciones sociales – tales como nuestros hospitales, luego los falsos derechos del hombre y de la mujer proclaman, «mi cuerpo es mío y yo no debo ningún servicio a Dios». Hoy las madres proclaman como un suyo «derecho» el asesinar legalmente a su propio hijo en sus entrañas. Un derecho verdadero viene de Dios, y Dios no nos da el derecho de matar a nuestro prójimo.2

Arrojar a Dios de la vida humana, significa quitarle completamente el sentido del mundo espiritual y material, donde no está Dios, está el infierno, porque lo bueno sólo puede crecer del bien, y sólo Dios es Bueno.

En la iglesia de Prouille del año 1208:

«Nuestra Señora dio a conocer a Santo Domingo una clase de predicación hasta entonces desconocida, que dijo que sería una de las armas más poderosas contra los errores futuros y en las futuras dificultades».3

Santo Domingo de Guzmán fue de pueblo en pueblo predicando los misterios de salvación a los albigenses, logrando por ese poderoso medio la conversión de los herejes.

La Santísima Virgen reveló al Beato Alano que, tan pronto como Santo Domingo predicó el Rosario, los pecadores empedernidos se convirtieron y lloraron amargamente sus crímenes, los mismos niños hicieron penitencias increíbles y el fervor fue tan grande, por doquiera que se predicó el Rosario, que los pecadores cambiaron de vida y edificaron a todos con sus penitencias y su enmienda de vida.4

Durante una centuria, la Cofradía del Santo Rosario instituida por Santo Domingo tuvo una época de oro y gran fervor para quedar luego en el olvido, pero la Divina Providencia durante el siglo XV operó la restauración del Salterio de María mediante Alano de la Roche un eminente teólogo francés de la Orden de Santo Domingo y extraordinario predicador, quien hizo que el Rosario recobrara su antigua vitalidad.

El deísmo del siglo XVIII engendró el racionalismo del siglo XIX, y el racionalismo del siglo XIX produjo el humanismo secular del siglo XX en los Estados Unidos, y el comunismo en Rusia. El anarquista ruso Kropotkin, no en vano llamó a la Revolución Francesa:

«La fuente y el origen de todas las concepciones actuales comunistas, anarquistas y socialistas».

En una palabra los males morales y los errores de nuestros días tienen su origen de las ideologías que se originaron en Francia en el siglo XVIII, será por eso que las apariciones de Nuestra Señora se dieron en Francia: la Rui du Bac con la Medalla Milagrosa, La Salette, Pontmain, Lourdes.

En Lourdes Nuestra Señora se apareció particularmente para recomendarnos la recitación del Rosario, ella misma sostenía una hermosa camándula mientras Bernardette recitaba las avemarías.

Nuestra Señora comenzó a aparecerse entre esos fatídicos meses de abril y noviembre de 1917 en Fátima, Portugal, comenzando sus apariciones en el mes mariano de mayo y concluyendo después de 6 apariciones, en el mes mariano de octubre de 1917, siempre el día 13.

En Fátima, en todas las apariciones pero especialmente durante la última, la Virgen Santísima reclamó la recitación del Santo Rosario, cuando se presentó como la Señora del Rosario.

13 de mayo: Rezad el Rosario todos los días, para alcanzar la paz para el mundo, y el fin de la guerra.

13 de junio: Que recéis el Rosario todos los días.

13 de julio: Quiero que vengáis aquí el día 13 del mes que viene; que continuéis rezando el Rosario todos los días, en honor de Nuestra Señora del Rosario, para obtener la paz del mundo y el fin de la guerra, porque solo Ella lo puede conseguir.

19 de agosto: Quiero que sigáis yendo a la Cova da Iria el día 13; que continuéis rezando el Rosario todos los días.

13 de setiembre: Continuad rezando el Rosario, para alcanzar el fin de la guerra.

13 de octubre: …soy la Señora del Rosario. …que continuéis rezando el Rosario todos los días.

Dijo la hermana Lucía:

«No hay problema, repito, por más difícil que sea, que no podamos resolver ahora con el rezo del Santo Rosario».

¿Quién está exento hoy de una abundancia de problemas?, aun la Iglesia está siendo atacada y destrozada no solamente desde afuera, también desde dentro. El mundo cambiará, cuando cambiemos nosotros y nosotros no podemos cambiar sin oración, y, a este efecto el poder del Rosario es incomparable.

San Luis Grignion de Montfort en su precioso libro Secreto admirable del Santísimo Rosario, enseña que rezado el Rosario con la meditación de los misterios:

Nos eleva sin darnos cuenta al perfecto conocimiento de Jesucristo;
Purifica nuestras almas del pecado.
Nos permite vencer a los enemigos de nuestra alma.
Nos facilita la práctica de las virtudes.
Nos abrasa de amor por Jesucristo.
Nos enriquece de gracias y de méritos.
Nos proporciona con qué pagar todas las deudas que tenemos con Dios y con los hombres.
Por último, nos obtiene de Dios toda especie de gracias.

Nuestra Señora en Fátima nos pidió el rezo diario del Santo Rosario, la práctica de los 5 Primeros Sábados de Reparación, la consagración a su Corazón Inmaculado, pero Ella aclaró sobre cualquiera duda que lo más importante es la «metanoia», la conversión del corazón, el arrepentimiento.5

Y en este punto,

«Si buscamos la conversión de alguien, hemos de enseñarle a rezar el Santo Rosario. Acaecerá una de estas dos cosas: o dejará de rezarlo, u obtendrá el don de la fe».6

El Papa Pío IX nos dejó el Rosario como su testamento:

«Si desean la paz en el corazón, en el hogar, en el país, reúnanse a rezar el Rosario cada noche… Estas son mis últimas palabras para ustedes y son mi memoria».7

Germán Mazuelo-Leytón

1 GÉNESIS, 3, 15.
2 GRUNER, P. NICHOLAS, Fatima Crusader nº 72.
3 GARRIGOU LAGRANGE O.P., P. REGINALD.
4 MONTFORT, SAN LUIS Mª de, El secreto admirable del Santísimo Rosario, nº 83.
5 GRUNER, P. NICOLÁS, Esclavización del mundo o paz.
6 SHEEN, Mons. FULTON J., La Virgen del Rosario.
7 PAPA PÍO IX.

Fuentes

https://adelantelafe.com/rezo-salvifico-del-santo-rosario/