El diablo en la ciudad de los Ángeles: Las experiencias de un ex oficial, cara a cara con lo demoníaco


Quizás, en este momento cuando gran parte de la Iglesia ha abdicado de su responsabilidad en la guerra espiritual, corresponde a los laicos dar un paso adelante, y si es así, que personajes como Jesse Romero nos muestran el camino.

Jesse, es un miembro retirado del departamento de sheriff de la ciudad de Los Ángeles, y en su libro titulado «El diablo en la ciudad de los ángeles«, que recomendamos encarecidamente (y no es publicidad dicho sea de paso), narra situaciones increíbles y encuentros cercanos y reales con el demonio.

Como dijera alguna vez el Arzobispo Fulton Sheen, el verdadero problema de la Iglesia es que «nuestros teólogos han descuidado lo demoníaco y lo demoníaco siempre es más poderoso cuando se le niega … Hoy es casi imposible encontrar un teólogo que escriba sobre lo demoníaco, a menos que sea para negarlo«.

Como muestra del lamentable estado de las cosas, podemos referirnos a cuando el jefe de la Orden de los Jesuitas declara públicamente, como sucedió recientemente, que «el diablo es una mera realidad simbólica«.

Uno de cada tres teólogos no cree en la existencia de Satanás”, escribió el famoso exorcista de Roma, el padre Gabriele Amorth. “Casi dos de cada tres creen en su existencia pero no en las acciones prácticas y se niegan a tenerlo en cuenta en la actividad pastoral. Las pocas excepciones se ven obligadas a actuar contra la corriente, y a menudo son ridiculizadas y condenadas al ostracismo por el resto del clero”. ¡No es de extrañar que el diablo haya podido ingresar a nuestros seminarios!

Al ex oficial del departamento del Sheriff Jesse Romero, le ha tocado  responder a un llamado por disturbio familiar en el este de Los Ángeles. Al llegar al lugar, a él y su compañero les tocó encontrarse con una escena en la que cuatro hombres luchaban por retener a un adolescente que había destrozado el apartamento familiar con una fuerza preternatural. Jesse Romero es un oficial que ha tenido muchos encuentros con posesiones extraordinarias, verdaderamente asombrosas.

 

«La abuela nos invitó a entrar, y lo que vi me hizo frotarme los ojos», escribe el ex oficial. «Había un joven adolescente boca arriba. Estaba siendo retenido por cuatro hombres adultos, cada uno de los cuales sostenía un brazo y una pierna. El muchacho gruñía como un perro, enseñando los dientes. Su cuerpo convulsionaba violentamente, escupía, se rascaba y mordía, no tenía pupila ni iris, y sus ojos estaban completamente blancos».

En otros casos, los iris desaparecen y los ojos son todo lo contrario: completamente negros.

«Hablaba una lengua que no entendía; No era español. En español les dije a los hombres que sostenían a este adolescente, «Departamento del Sheriff, suéltenlo«. Lo dejaron ir y su cuerpo permaneció en posición supina elevado a unas doce pulgadas del suelo. Mi compañero y yo nos tiramos para ver qué era lo que lo sostenía, y él simplemente estaba levitando en el aire durante unos segundos antes de que los hombres lo empujaran de nuevo. La abuela me dijo en español: «Oficial, él habla con el diablo en su habitación todas las noches».

El ex oficial Romero, cuenta como anécdota además, que en cierta ocasión ofreció a un delincuente envuelto en un caso de satanismo, ocultismo y pornografía, una «buena cena» a cambio de pronunciar las siguientes palabras: «Jesús es el Señor». El recluso lo intentó con todas sus fuerzas, pero no pudo. Estaba en las garras del demonio al punto de que su boca, pareciera estar llena de cemento.

Seamos realistas: mientras Cristo comandó a los apóstoles a expulsar demonios, nuestra Iglesia en la actualidad, está en el punto en que se le presta tan poca atención a este tema, que una reciente encuesta a un grupo de 1,500 católicos, reveló que solo el 17 por ciento de ellos creían en el demonio.

Recuerde: Este es primer Sábado de mes:Devoción de los 5 primeros Sábados de mes
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