El Bautismo de emergencia, de urgencia o urgente

El Bautismo de emergencia, de urgencia o urgente
El Bautismo de emergencia, de urgencia o urgente: El bautismo es un sacramento absolutamente necesario para la salvación.

El Bautismo de emergencia, de urgencia o urgente: El bautismo es un sacramento absolutamente necesario para la salvación.

En nuestros días, en los que impera la mentira y la confusión, el enemigo de Dios y de la verdad, ha logrado inficionar las sanas prácticas de la Santa Iglesia Católica con una de sus tantas falacias: es conveniente dejar que nuestros hijos crezcan sin bautizarse, y que a su debido tiempo, escojan la religión que más les convenga, o «mejor aún», aquella hacia la que sientan mayor afinidad. Así, detrás de un aire de bondad, se ha logrado esconder la terrible consecuencia de semejante error: la condenación eterna de las almas.

¿Por qué es necesario el Bautismo de emergencia?

Dijo Jesús: «El que no nace del agua y del Espíritu Santo no puede entrar en el Reino de Dios» (Jn. 3, 5). También el apóstol Pablo en una carta a su amigo Tito escribió: «Cristo nos salvó por medio del Bautismo que significa que hemos nacido de nuevo, y por medio del Espíritu Santo que nos ha dado nueva vida. Por medio de nuestro Salvador Jesucristo, Dios nos ha dado el Espíritu Santo en abundancia» (Tit. 3, 5-6).

La responsabilidad de los padres en bautizar a sus hijos

Los niños deben ser bautizados lo antes posible. Esto una obligación muy grave de los padres. ¡Qué responsabilidad para ellos si por su culpa y negligencia el niño llega a morir sin el bautismo! Resulta lamentable el caso de aquellos padres que demoran el bautismo por muchas semanas -o lo que es peor, ¡hasta meses!- por descuido o por razones secundarias como realizar una fiesta suntuosa, conseguir los recursos para ésta (una fiesta puede celebrarse aunque no coincida exactamente con el día de la ceremonia), esperar mucho tiempo para la presencia de alguno de los padrinos, etc.

El Bautismo de emergencia, de urgencia o urgente
El Bautismo de emergencia, de urgencia o urgente: Los niños peque;os han de ser bautizados los antes posible.

Los casos más lamentables, son los de aquellos padres inconscientes, quienes contaminados por los errores del liberalismo esperan a que su hijo sea adulto y elija si desea bautizarse, siendo que no esperan a que sea adulto para que elija alimentarse materialmente.

Tanto el bien moral como el material debe siempre procurarse al infante sin esperar a que sea mayor de edad, siendo esto precisamente la principal responsabilidad de los padres que deben ver y decidir por ellos en tanto son menores. De otra manera, su hijo corre -durante años- el peligro de morir sin bautismo y no alcanzar la visión eterna de Dios. Además, si los padres no tienen la conciencia de lo importante que es este sacramento desde que el niño nace, menos la tendrá el hijo cuando crezca. Dice San Pío X en su Catecismo Mayor:

«Los padres y madres que por negligencia dejan morir a los hijos sin Bautismo pecan gravemente porque les privan de la vida eterna, y pecan también gravemente dilatando mucho el Bautismo, porque los exponen a morir sin haberlo recibido».

Quienes pueden llevar a cabo el Bautismo de emergencia?

En caso de necesidad grave, en peligro de muerte de quien no ha sido bautizado (menor o adulto**), cualquier católico puede y debe bautizar. Este es el motivo por el cual todos debemos saber bautizar.

¿Cómo se lleva a cabo el Bautismo de emergencia?

El Bautismo de emergencia, de urgencia o urgente:
El Bautismo de emergencia, de urgencia o urgente: Puede llevarlo a cabo cualquier católico sin embargo existen algunas restricciones.

Haciendo la señal de la Cruz, y si es posible, derramando agua natural sobre la cabeza de la persona, se dice: «Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo«.

No hay que pronunciar las palabras primero, y luego derramar el agua, ni derramar el agua primero, y luego pronunciar las palabras, sino que es necesario que las dos cosas se hagan al mismo tiempo.

El agua debe correr por la cabeza y tocar la piel del que se bautiza.

Si no se puede derramar el agua sobre la cabeza debe derramarse en otra parte principal del cuerpo; después, si la criatura vive, debe derramarse el agua sobre la cabeza, diciendo: Si no estás bautizado, yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Una vez realizado el bautismo de emergencia, el sacramento se ha realizado. El catecúmeno ha quedado bautizado y sin pecado original.

Si la persona por alguna razón sobrevive o pasa el peligro de muerte, deberá ser llevada a su parroquia para que un sacerdote complemente las demás ceremonias.

 

Algunas restricciones

El Bautismo de emergencia, de urgencia o urgente

Quedan excluidos de esta función, además de los acatólicos, aquellos a quienes se deben negar públicamente los sacramentos, como los concubinarios, los divorciados, casados por lo civil y demás pecadores públicos.

Recordemos también que nadie puede bautizarse a sí mismo válidamente, porque la persona del bautizante debe ser totalmente distinta de la persona bautizada; ya que Cristo, al instituir el Bautismo, manifiestamente distingue entre ministro y sujeto del Bautismo. El Bautismo es una regeneración espiritual; por lo tanto, como nadie puede engendrarse a sí mismo, así tampoco puede regenerarse a sí mismo.

Si una persona bautizara a otra empleando este método, y no hubiera peligro inminente de muerte, el Bautismo de emergencia sería válido pero ilícito.

Este Bautismo será válido si se utiliza la materia prescrita (derramando agua sobre la cabeza del que va a ser bautizado), la forma adecuada (Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo), y se hace con la intención que tiene la Iglesia al celebrar este sacramento.

El bautismo de adultos requiere el consentimiento de los mismos, pues no debe realizarse contra su voluntad. Antes del mismo -quien va a ser bautizado- realizará piadosamente un acto de contrición y propósito de enmienda (puede rezar para ello un «Señor mío Jesucristo»). Si el paciente está muy débil podrá ayudarlo o rezarlo por él (pidiendo que lo siga en su interior) quien lo va a bautizar u otra persona.

El Bautismo de emergencia y el derecho canónico

El Código de Derecho Canónico especifica: “Puede ser bautizado un adulto que se encuentre en peligro de muerte si, teniendo algún conocimiento sobre las verdades principales de la fe, manifiesta de cualquier modo su intención de recibir el Bautismo y promete que observará los mandamientos de la religión cristiana”. (CIC, c. 865 § 2).

Un tipo muy concreto de Bautismo de urgencia es en el caso de los fetos abortivos. El código de derecho canónico nos dice: “En la medida de lo posible se deben bautizar los fetos abortivos, si viven” (CIC, c. 871). Tal como nos dice Capellmann, el Bautismo se ha de hacer sobre el mismo feto y no sobre las membranas que lo envuelven.[1] En el caso de que muriese la madre estando embarazada y se supiese que el feto estaba vivo, practíquesele la cesárea para sacar al feto, y si este se encontrara en peligro de muerte, bautícesele cuanto antes.

En caso de urgencia, un neonato podría ser bautizado incluso contra la voluntad de los padres, pues el derecho del niño a la salvación es anterior al de los padres a elegir que el niño se bautice o no: “El niño de padres católicos, e incluso de no católicos, en peligro de muerte, puede lícitamente ser bautizado, aun contra la voluntad de sus padres.” (CIC, c. 868 § 2).

Si alguien -bebé, niño o adulto- está declarado clínicamente muerto (para la ciencia) y no había sido bautizado, como no se sabe el instante preciso de la separación del alma del cuerpo (a menos que el cuerpo ya esté en descomposición), puede ser bautizado condicionalmente (cuando se conoce que lo habría pedido o se sabe que no se va contra su voluntad en caso del adulto) de la siguiente manera: «Si vives, yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» vertiendo simultáneamente el agua sobre su cabeza, como ya se explicó arriba.

Fuentes

https://adelantelafe.com/bautismo-urgencia-deseo-sangre/
http://www.catolicidad.com/2011/01/bautismo-de-ninos-en-caso-de-necesidad.html
Adaptado por Proyecto Emaús