¿Dónde están los clavos de la Cruz de Jesús?


¿Dónde están los clavos de la Cruz de Jesús?

Los clavos de la Cruz de Jesús (junto a las astillas y fragmentos de la Vera Cruz) se encuentran entre las reliquias más preciadas del mundo cristiano. De acuerdo con la  tradición, estos fueron hallados por la emperatriz Santa Elena, en el mismo lugar que se descubrió la Verdadera Cruz. También se sabe gracias a la tradición, que los habría llevado consigo junto con otras reliquias encontradas en el Monte del Calvario.

Siempre siguiendo esta tradición, en la travesía de regreso de Jerusalén a Roma, gracias a uno de los clavos que fue sumergido en las turbulentas aguas, la emperatriz pudo aplacar la gran tempestad. Posteriormente, habiendo ya llegado a Roma, uno de éstos fue presentado como obsequio y mandado a engarzar en el bocado del caballo de Constantino y otro fue engarzado en su yelmo. Según otra tradición, habría llevado consigo los clavos a Constantinopla, donde al menos uno de los clavos de Jesús fue mandado incorporar en la corona imperial. El otro, se habría quedado muy probablemente en Roma.

¿Dónde están los clavos de la Cruz de Jesús?

¿Dónde están los clavos de la Cruz de Jesús?: Relicario del Santo Clavo en el tesoro de la Catedral de Tréveris. Wikimedia.

En el año 1870, el arquitecto francés Charles Rohault de Fleury catalogó, luego de un exhaustivo inventario, no solamente los clavos de Jesús, sino también todos los fragmentos conocidos de la Vera Cruz. De acuerdo con su trabajo, existen un total de 33 clavos distribuidos en un total de 29 ciudades. Este resultado habría arrancado en más de un protestantes, la «poco feliz» exclamación ¡lo sabía… otra mentira de los católicos!, pero no se deje engañar el lector, pues este inventario incluye los clavos empleados en el ensamblaje de la cruz e incluso el Titulus Crucis y otros que pasamos a explicar mejor.

Este aparente «exceso» en cuanto al número de los clavos de la Cruz de Jesús inventariados, hace necesario recalcar que existe además un discreto número de «copias auténticas» que se hacían utilizando un poco de limadura de los que se consideraban originales, siendo así asimilados a los auténticos. Incluso esta ‘asimilación’ podría hacerse cogiendo otros clavos y poniéndolos en contacto con uno considerado auténtico. También es siempre posible la existencia de «copias de seguridad»  por así llamarlas, que eran exhibidas en lugar de las legitimas, sólo como medida precautoria.

En la basílica de Santa Cruz en Jerusalén de Roma, en la capilla de las reliquias, desde tiempos muy antiguos se venera un santo clavo que siempre se ha considerado como uno de los que trajo la emperatriz Santo Elena, y por lo tanto auténtico. Por este motivo se hicieron numerosas copias, como demuestran las evidentes señales de rascado para obtener partículas del mismo.

El tamaño de este clavo parece ser adecuado para soportar el peso de una persona. Actualmente tiene una longitud de 11,5 cms y un diámetro, en el punto más ancho, de 0,9, siendo la sección cuadrada. Falta la punta, por lo que debía tener unos 16 cms de longitud. La cabeza no es la original pues de rehízo posteriormente. Pero presenta las mismas características, tanto morfológicas como de tamaño, del que se descubrió en Giv’at ha-Mitvar.

¿Dónde están los clavos de la Cruz de Jesús?

¿Dónde están los clavos de la Cruz de Jesús?: Corona de Hierro de los Lombardos, en la capilla de Teodolinda de la catedral de Monza. Wikimedia.

También existe una corona, empleada durante las ceremonias de coronación de los nuevos reyes en Italia en la que se habría incorporado uno de los clavos de la cruz de Jesús, fundiéndolo para crear un soporte interior a manera de un anillo que tiene la función de mantener juntas las 6 placas doradas de la corona. Sigue custodiada en la catedral de Monza (Italia).

¿Cuantos fueron los clavos de la Cruz de Jesús?

Es comúnmente aceptado que los clavos utilizados para traspasar los carpos y los pies de Cristo fueron tres. Sin embargo, son muchos autores que en el pasado han sostenido que fueron cuatro, como también puede verificarse por medio de la abundante iconografía.

¿Dónde están los clavos de la Cruz de Jesús?

¿Dónde están los clavos de la Cruz de Jesús?: Los pies de Nuestro Señor son representados ya sea atravesados por uno o dos clavos.

Gracias a un importante hallazgo que se produjo en 1968, sabemos con exactitud cómo eran los clavos que se empleaban para las crucifixiones. Al norte de Jerusalén, en Giv’at ha-Mitvar, en un antiguo sepulcro fue hallado, junto con otros restos, un clavo dentro de un hueso de un calcáneo derecho, perteneciente a un hombre llamado Yehohanan ben Ha’Galqol, de unos 25 años, crucificado entre el 6 y el 65 d.C.

El tipo de estructura sepulcral en la que fue hallado se utilizaba en época pre-cristiana y hasta el 70 d.C.. El clavo tiene la punta rota, una longitud de 11,5 cms, que puede reportarse a un total de 16 cms, y una sección cuadrada con un diámetro máximo de 0,9 cms. La pieza permite deducir que los pies estaban sujetos a la cruz, y más precisamente los tobillos (y no los tarsos) con la ayuda de un trocito de madera interpuesto para mantenerlos firmes.

¿Dónde están los clavos de la Cruz de Jesús?

¿Dónde están los clavos de la Cruz de Jesús?: El hueso del tobillo perforado por un clavo de lado a lado encontrado en 1968, trajo a la luz nueva evidencia sobre el antiguo proceso de crucifixión.

El clavo entró por el lado derecho del tobillo y fue fijado en el lateral del palo de la cruz. Por lo tanto, según los últimos estudios, los pies habrían sido clavados por separado a ambos lados del palo obligando al condenado a estar con las piernas abiertas, modificando así las primeras conclusiones, formuladas después del hallazgo, que indicaban que los tobillos habían sido clavados juntos, porque el clavo no tiene la suficiente longitud.

En el clavo se han encontrado algunos fragmentos de madera, por lo que podemos saber que la cruz de esta persona era de madera de olivo. Sin embargo, entre la cabeza del clavo y el hueso también fueron hallados restos de madera de acacia, que es lo que ha permitido formular la hipótesis del trocito de madera interpuesto. El resto de los huesos nos indican también que los brazos de esta personas no fueron clavados.

¿Dónde se encuentran los clavos de la Cruz de Jesús?

Santa María della Scala era uno de los hospitales más antiguos de Europa y se convirtió en uno de los más famosos. Las múltiples donaciones que recibía de los ciudadanos ricos hicieron que llegara a ser uno de los edificios más importantes de la ciudad. En este lugar se conserva uno de los clavos de la Cruz de Jesús.

La que sigue a continuación es una breve lista, y algo incompleta, de los lugares que conservan algunos de los clavos mencionados en el cuerpo de texto del artículo:

  • Basílica de la Santa Cruz de Jerusalén (1).
  • Notre Dame de París (1).
  • Castillo de Wawel (Polonia) (1)
  • En el Palacio Real de Madrid (1).
  • Colle di Val d’Elsa, Siena (Italia) se conservaría el clavo del Titulus Crucis.
  • Santa Maria della Scala, Siena (Italia) (1).
  • Catedral de Toul (Francia) (1).
  • La Catedral de Colonia  (Alemania) (1).
  • Catedral de Bamberg (Alemania) (1).
  • Catedral de Essen  (Alemania) (1).
  • Santo Clavo de Tréveris  (Alemania) (1)
  • Catedral de Venecia (Italia) (3).
  • Corona de Hierro, la corona que se empleaba en las ceremonias de coronación de los reyes de Italia durante la Edad Media, y que actualmente se encuentra en la catedral de Monza.

Notas adicionales

La basílica de Santa Cruz en Jerusalén era anteriormente el palacio de Elena. A su vuelta de Jerusalén Elena colocó en uno de los salones de su palacio las santas reliquias, convirtiéndolo en una capilla privada en la que se esparció la tierra del Calvario. El palacio, a la muerte de Elena, fue donado por Constantino a la Iglesia que lo transformó en basílica.

En el 327 se consagró la basílica que ahora conocemos con el nombre de Santa Cruz en Jerusalén, llamada anteriormente Hierusalem romana, o Eleniana, o Sessoriana, por el nombre original del palacio, Sessorium, que a su vez se erigía al lado de las Termas Elenianas, del Circo Variano y del Anfiteatro Castrense, cuyas ruinas aun pueden visitarse.

No está claro el origen de todos los demás clavos en circulación, excepto el Sagrado Clavo de Siena venerado en el hospital de Santa Maria della Scala, porque procede de Constantinopla, y por este motivo se cree que puede ser uno de los que presumiblemente fueron hallados por la emperatriz Elena y vuelto a llevar a Constantinopla.

El clavo permaneció en el tesoro de la casa real bizantina hasta 1354, cuando el mercader veneciano Pietro di Giunta Torrigiani, lo compró junto con otras reliquias. El papa Inocencio VI mostró gran interés por la reliquia, pero fue disuadido por el rector del hospital de Santa Maria della Scala de Siena, Andrea di Grazia, que quería transformar Siena en un lugar de peregrinación, aprovechando que era una ciudad de paso para ir a Roma.  Pero para ello era necesaria una reliquia importante. Hizo pues, a su vez, una oferta muy generosa. Pero como la venta de reliquia estaba prohibida, el trato se concluyó con un certificado de ‘donación’ al hospital.

 

Los clavos de la Cruz de Jesús | Fuentes
https://reliquiosamente.com/2018/03/25/donde-estan-los-verdaderos-clavos-de-cristo/

Adaptado por Proyecto Emaús

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