La devoción a la Santa Muerte no es católica

la Santa Muerte no es católica
Diversas imágenes que representan a la Santa Muerte. Crédito: Alejandro Hernández Osuna

La devoción a la Santa Muerte no es católica, sino es una perversión de la verdadera devoción a los santos.

Muy por el contrario de lo que muchos creen, la «Santa Muerte» representa en realidad a una figura femenina. El nombre de esta falsa devoción era originalmente conocido como «Nuestra Señora de la Santa Muerte», que por abreviado, ha devenido en «La Santa Muerte».

La imagen es una personificación de la muerte, pero sin embargo que se asocia más comúnmente con sanación, protección y «viaje seguro a la otra vida».

Muy a pesar de haber sido condenada múltiples veces por la Iglesia Católica, la devoción a la Santa Muerte se ha visto incrementada sobre todo desde inicios del siglo XXI.

Nombres

Aunque con el pasar del tiempo el nombre original «Nuestra Señora de la Santa Muerte» ha devenido simplemente en «Santa Muerte», durante los rituales, es bastante común oir que sus devotos la invocan como la «Santísima Muerte».

El investigador R. Andrew Chesnut en su libro «Devoted to death» [1] ha recopilado además algunos algunos otros nombres bajo los que La Santa Muerte es también conocida.Entre ellos tenemos «la flaquita», «la huesuda», «la niña blanca», «la hermana blanca», «la niña bonita», «la madrina», «la poderosa», «niña santa» entre otros.

Breve Historia

Aunque el origen de la devoción a la Santa Muerte está en debate se considera bastante probable su origen como fruto del sincretismo, entre las culturas precolombinas mesoamericanas y la cultura española.

Entre los pobladores de mesoamérica es bastante común encontrar cierta reverencia y respeto por la muerte, algo que es también posible encontrar entre los antiguos mexicanos, incluida la religión Azteca.

A la muerte se le solía representar bajo la forma de una figura humana, caracterizada por la falta de carne en algunas partes de su cuerpo, simbolizando la dualidad vida/muerte.

En la antigua tradición cristiana europea, también es posible encontrar muchas pinturas en las que se emplean esqueletos a manera de representar ya sea a la muerte o a la mortalidad humana.

Luego de la conquista Española del Imperio Azteca, el culto a la muerte fue reducido pero nunca erradicado.

John Thompson de la Universidad de Arizona ha encontrado referencias que datan del siglo XVIII en las que indígenas de la parte central de México amarraban con sogas una figura esquelética a la que llamaban «Santa Muerte», dándole de latigazos si no concedía favores o hacia milagros.

Otra muestra del sincretismo entre las culturas precolombinas y el Cristianismo, se puede apreciar en las celebraciones del día de los Santos Difuntos, en las que miles de mexicanos viajan a los cementerios para orar por sus seres queridos. Los niños toman parte en las celebraciones comiendo dulces con forma de calaveras.

Desde el 2001, se ha registrado un rápido y meteórico ascenso en la popularidad de esta devoción, mayormente debido a su reputación de conceder favores.

A finales de la década del 2000, el fundador de la primera iglesia de la Santa Muerte en la ciudad de México, estimó el número de seguidores en unos 5 millones, cifra que representa aproximadamente un 5% de la población total de México.

Según Chesnut, en su trabajo investigativo “Devoted to death” [2], la devoción a la Santa Muerte se ha convertido en la segunda más importante en México, solamente superada por San Judas Tadeo. Incluso habría llegado a convertirse en rival inesperado de la Patrona Nacional de México, la Santísima Virgen de Guadalupe[3].

 

 

Atributos e iconografía

La Santa Muerte es la personificación de la muerte y a diferencia de otros «santos» que se originaron en la religión popular mexicana, la Santa Muerte no es vista, como ella misma, como un ser humano muerto.

Está asociada con la curación, la protección, el bienestar financiero y la seguridad de un camino hacia la vida eterna.

Los dos objetos más comunes que Santa Muerte tiene en sus manos son un globo terráqueo y una guadaña. La guadaña puede simbolizar el corte de energías o influencias negativas. Como herramienta de recolección, una guadaña también puede simbolizar la esperanza y la prosperidad[4].

Su guadaña refleja sus orígenes como la Parca («Parca» de la España medieval, controlaban el metafórico hilo de la vida de cada mortal e inmortal desde el nacimiento hasta la muerte), y puede representar el momento de la muerte, cuando se dice que corta un hilo de plata.

La guadaña tiene un mango largo, lo que indica que puede llegar a cualquier parte. El globo representa el vasto poder y dominio de la muerte sobre la tierra.

Otros objetos que se asocian con la Santa Muerte pueden ser las balanzas, relojes de arena, un búho o una lampara de aceite.
Las balanzas simbolizan la equidad, justicia e imparcialidad así como voluntad divina. El reloj de arena representa la relación de Santa Muerte con el tiempo, así como con los mundos superiores e inferiores. También simboliza la paciencia. El búho simboliza su capacidad para navegar en la oscuridad y su sabiduría. También se dice que el búho actúa como un mensajero. La lámpara simboliza la inteligencia y el espíritu, para iluminar el camino a través de la oscuridad de la ignorancia y la duda.

Muchos seguidores de Santa Muerte creen que ella es muy celosa  y que su imagen no debe colocarse junto a la de santos o deidades, o podrían haber consecuencias. [5]

 

 

Veneración

Los ritos asociados con la Santa Muerte, incluyen procesiones y oraciones que tienen como objeto el poder obtener algún favor. Se dan en manera bastante similar a las procesiones de la Iglesia Católica, en las que los presentes entonan además cantos religiosos.

Muchos seguidores de la Santa Muerte, participan en estas celebraciones, sin siquiera sospechar su incompatibilidad con la religión Católica, aunque millones estén abandonando la verdadera fe para formar sus propias iglesias de la Santa Muerte[4].

En sus altares, es común encontrar imágenes que la representan, cigarrillos, flores, fruta, incienso, agua, bebidas alcohólicas, monedas, dulces y velas.

La imagen es vestida con diferentes prendas, que pueden variar de color según la ocasión y la necesidad, por ejemplo, aquellas buscando esposo suelen vestirla de novia.

Los colores de las prendas tienen diversos significados esotéricos, como por ejemplo el blanco (el más popular de todos) que puede significar limpieza de las influencias negativas o el rojo, que sugiere amor y pasión.

La devoción a la Santa Muerte ha incorporado elementos de la Santería cubana, (llevada por inmigrantes) tales como la vela de los siete colores[6] .

la Santa Muerte no es católica
Seguidores de la Santa Muerte celebrando el 1ro de Noviembre. La confusión de muchos católicos es tal (se puede apreciar una de las imágenes llevando un Santo Rosario) que creen esta devoción es compatible con la fe católica. Crédito: Thelmadatter.

 

 

La Santa Muerte y la Iglesia Católica

El Vaticano ha condenado el culto a «La Santa Muerte» y ha señalado en múltiples oportunidades que la devoción a la Santa Muerte no es católica, que muy por el contrario, es blasfema y satánica.

La Iglesia Católica de México ha acusado a los devotos de Santa Muerte, muchos de los cuales se bautizaron en la religión católica a pesar de la diferencia de creencia y el hecho de que las iglesias y templos de Santa Muerte han instituido una práctica de bautismo por separado, de haberse convertido en adoración al demonio.

El arzobispo de Santa Fe dijo recientemente que las personas que rezan a la «Santa Muerte» no encontraran respuesta a lo que con sus oraciones están buscando.

El arzobispo John Wester dijo recientemente a The Associated Press que los católicos que rezan a esta figura de un esqueleto encapuchado, que dicho sea de paso es bastante popular en Centroamérica, son tristemente engañados al pensar que «La Santa Muerte» es una práctica devocional aprobada en la Iglesia: La devoción a la Santa Muerte no es católica.

Pero la práctica de rezar a “Santa Muerte” no es consistente con la enseñanza católica y está realmente mal. Nuestra devoción es para el Dios de la vida.

En 2013, un funcionario del Vaticano condenó la devoción a «Santa Muerte», comparándola con «la celebración de la devastación y del infierno».

«No todos los días se condena a un santo popular en los niveles más altos del Vaticano», dijo a la CNA Andrew Chesnut, un experto en Santa Muerte, en 2016.

A pesar de su condena desde lo alto, Santa Muerte sigue siendo cada vez más popular entre los delincuentes, los narcotraficantes y los que están al margen de la sociedad, así como entre los católicos culturales que quizás no saben (o no les importa) que la Iglesia la condena.

Según estimaciones, Santa Muerte es el movimiento religioso de más rápido crecimiento en las Américas, y todo esto sucedió en los últimos 10 a 15 años. Ahora se estima que hay unos 10-12 millones de devotos, principalmente en México, pero también una cantidad significativa en los Estados Unidos y América Central.

Parte de la atracción hacia Santa Muerte, como explicaron varias fuentes familiarizadas con la devoción, es que se la ve como una santa sin prejuicios que puede invocarse para algunas peticiones no tan santas y que tampoco requiere que los devotos lleven vidas santas.

Los devotos acuden a esta devoción por favores de venganza, algo que nunca le pedirían a Dios o a un santo canonizado de la Santa Iglesia Católica.

Expertos explican que el catolicismo cultural de México y las guerras de drogas de la última década también contribuyeron expansión de esta devoción. Incluso los mexicanos que no crecieron yendo a misa todos los domingos todavía tienen una idea básica de lo que implica el catolicismo: misa, santos y oraciones como el rosario, todas cosas que han sido secuestradas y adaptadas por el movimiento Santa Muerte. Así,  casi se puede ver en parte como una forma herética extrema del catolicismo popular.

El padre Gary Thomas, un exorcista entrenado en el Vaticano para la Diócesis de San José, le dijo a CNA en 2016 que también ha orado con personas que han tenido problemas de poseion y asedio después de orar a la Santa Muerte.

«He tenido un número de personas que han acudido a mí como usuarios de esta práctica y se encuentran atados a un demonio».

Además de sus lazos demoníacos, «Santa Muerte» es también una perversión de lo que se trata la práctica de orar a los santos, el Padre. Ryan Kaup, un sacerdote de Nebraska activo en el ministerio hispano, le dijo a CNA en 2016.

«Lo que veneramos como santos son personas reales que han elegido esta vida para seguir la voluntad de nuestro Señor y han hecho grandes cosas con sus vidas, y ahora están en el cielo para siempre, y por eso pedimos su intercesión» dijo.

 

 

Razones por las que la devoción a la Santa Muerte no es católica

La devoción a la Santa Muerte no es católica: Para absolver las dudas, el P. Jil Portilla, exorcista para la II Vicaría de la Arquidiócesis de México y especialista en el tema, compartió con ACI Prensa 8 claves para comprender el real significado de este peligroso “culto a la muerte” y sus consecuencias.

1. La “Santa Muerte” no es una persona o un ser

La “Santa Muerte” no tiene absolutamente nada de santa. La muerte no es un ser, sino un acontecimiento. Significa la ausencia de vida, es decir, que una persona se ha quedado sin vida.

Desde pequeños nos enseñaron a imaginar la muerte como un esqueleto humano con vida, que lleva una guadaña y que quita la vida a las personas para llevárselas de este mundo. Pero esto no es real, sino que es una fantasía. Es una forma alegórica o caricaturizada para expresar el fin de la vida, porque la muerte no es un personaje real.

2. La muerte es en realidad la consecuencia del pecado

La muerte llegó a la humanidad como consecuencia del pecado y así lo revelan las Sagradas Escrituras en: Génesis 2, 15-17; Romanos 5, 12 y Deuteronomio 30, 15-20.

Algunas personas creen que Dios es el autor de la muerte, y que por lo tanto es bueno darle culto. Sin embargo, tal premisa es errónea y puede ser constatada en: Sabiduría 1, 12-13.

Quien sí es el autor de la muerte es el demonio, quien es culpable de que el hombre peque y experimente la muerte. Las Escrituras revelan esta información con toda claridad en: Sabiduría 2, 23-24; Génesis 3, 1-6; y Hebreos 2, 14-15.

3. El culto a la “Santa Muerte” es satánico

Las imágenes de la muerte representan las obras del demonio. Por lo tanto el que adora a la muerte, adora al demonio y sus obras.

4. La calavera no es más que una burda imagen

Algunas personas le piden a Dios que les conceda una santa muerte, es decir, que desean morir santamente. Sin embargo, en ningún caso piensa que la muerte sea un ser santo. Sabiendo que la muerte no es un ser, entonces, cada imagen de la “Santa Muerte”, no tiene nada de santa y no es más que una burda y fea imagen.

5. La Iglesia Católica nunca ha aprobado su culto

La Iglesia no ha aprobado nunca el culto a la “Santa Muerte”. Se debe tener cuidado porque existen falsos sacerdotes en algunos lugares que se hacen pasar por iglesias católicas y que dan culto a la muerte.

“Adorar a la muerte es idolatría, pero sobre todo que muchas personas lo hacen por ignorancia”, dijo en una ocasión el P. José de Jesús Aguilar, encargado del área de Radio y Televisión de la Arquidiócesis de México.

6. La muerte no hace favores

Muchas personas le piden a la muerte que les conceda algún favor: dinero, trabajo, poder, protección, curación, seducción, etc. Es verdad que en algunos casos les ha concedido lo que pedían, pero a un precio muy alto, sufriendo graves consecuencias.

Aquí algunos sufrimientos que padecen los adoradores de la muerte:

1. Si son casados, se resquebraja el matrimonio
2. Si se les concedió tener dinero, pierden la paz y alegría
3. En algunas ocasiones sufren la miseria y no progresan
4. Les suceden accidentes mortales
5. Padecen depresión (mucho miedo y tristeza)
6. Escuchan ruidos, ven fantasmas
7. Se alejan de la fe
8. Toda la familia se ve afectada con muchos problemas

7. Las personas son engañadas y se alejan de Dios

A quienes rinden y extienden su culto, colocándole un altar, flores, alimento o llevándole en el pecho, se les suele amenazar con que si no cumplen o se arrepienten de adorar a la “Santa Muerte”, entonces ésta tomará venganza de ellos. Es el Maligno quien finalmente comienza a atormentar con muchos sufrimientos.

Sin embargo, no debe dar temor el escapar de sus garras. Si se invoca a Jesús, Él te defenderá de todas las obras del demonio. Así se puede constatar en las Sagradas Escrituras en: 1 Juan 3,8; Romanos 10, 13; Santiago 4, 7; y 1 Pedro 5, 8-9.

8. La muerte es el peor enemigo de Dios y de los hombres

Algunas veces se mencionan las obras para referirse al autor de ellas. Por ejemplo, se dice que se combate el crimen cuando en realidad se combate a los criminales. De igual manera, cuando la Biblia hablar de aniquilar a la muerte, en realidad hablar de aniquilar a su autor, es decir, al demonio.

Jesucristo será quien acabé con él para siempre, junto con sus obras. Así lo establecen las Escrituras en: Isaías 25, 6-8; y 1 Corintios 15, 21-26.

 

 


Referencias

[1]Chesnut 2012, «Devoted to death» pp. 6–7.
[2]Chesnut 2012, «Devoted to death» pp. 6.
[3]Chesnut 2012, «Devoted to death» pp. 8.
[4]Velazquez, Oriana (2007). El libro de la Santa Muerte. Mexico: Editores Mexicanos
[5]Ramirez, Margaret. «‘Saint Death’ comes to Chicago«. Chicago Tribune. 2009-10-07.
[6]Chesnut 2012, pp. 19–20, 26.
https://www.aciprensa.com/noticias/8-razones-por-las-que-el-culto-a-la-santa-muerte-es-incompatible-con-la-fe-catolica-44194