Cristo, ¿de nuevo crucificado?


El Padre Santiago Marín nos habla sobre la «iniciativa» alemana que ofrece (y ha venido haciéndolo de manera no oficial ya por algunos años) dar la Sagrada Comunión a los no católicos, basándose en las circunstancias especificas de cada pareja. Tengamos presente sin embargo, que el objetivo de esta práctica sería el de «salirse de control», convirtiendo a la Sagrada Comunión en un verdadero coladero.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *