Cristianos perseguidos: ¡Mira mi Fe!

Esta familia es víctima de la ley antiblasfemia que rige en Pakistán. Han sufrido persecución y cárcel tras haber sido acusados sin pruebas de ofender a Mahoma. Les separaron de sus hijos y les enviaron a prisión. Consiguieron la libertad bajo fianza 2 veces y les fue negada. Apenas comían estando presos y sufrían las burlas y abusos de los guardias de modo sistemático. Durante los años de encarcelamiento les dejaron ver a sus hijos en una ocasión tan solo unos minutos. Aun así no perdieron la fe.

El «delito» de esta familia: son cristianos.