Corte francesa ordena desconexión de Vincent Lambert


El tribunal de Casación, máxima instancia judicial francesa ha anulado la orden del tribunal de Apelación de reanudar el tratamiento a Vincent Lambert. Crédito: Facebook

(CNA).- El tribunal civil más importante de Francia ha ordenado la desconexión de un hombre severamente discapacitado, que ha sido alimentado e hidratado artificialmente en un hospital de aquel país por más de 10 años.

El Tribunal de Casación dictaminó este viernes que Vincent Lambert, de 42 años, debe ser retirado del soporte vital. Esta es la decisión final, y no puede haber apelación, informó la BBC.

Esto significa que los padres de Lambert han agotado todas sus opciones legales en su lucha de años para mantener con vida a su hijo. Sin embargo, los padres dijeron el viernes que presentarán cargos por asesinato si Lambert es desconectado  según AFP.

Un tribunal francés falló a favor de la eutanasia a Lambert el mes pasado. Lo habían retirado brevemente de los tubos de alimentación e hidratación el 20 de mayo, es entonces cuando  la corte de apelaciones de París, ordenó al hospital que volviese a conectarlo al soporte vital.

«En cualquier otro contexto, matar por inanición y deshidratación se considera un crimen de lesa humanidad«, dijo Alexandra Snyder, directora ejecutiva de Life Legal, un grupo que aboga por los vulnerables, en una declaración hecha el 28 de junio.

«Sin embargo, en Francia, como en los Estados Unidos, habitualmente imponemos este tipo de muerte por tortura a personas discapacitadas. Esto tiene que parar. La discapacidad no debe ser una sentencia de muerte «.

Lambert, de 42 años, ha estado tetrapléjico y severamente discapacitado por más de 10 años, luego de sufrir graves lesiones en la cabeza tras un accidente de motocicleta en el 2008.

Desde entonces, Lambert ha estado en el centro de una prolongada batalla judicial. La esposa de Lambert y seis de sus ocho hermanos han apoyado que se le sea retirado el soporte vital, mientras que sus padres han luchado frenéticamente contra esta decisión.

Funcionarios del Vaticano condenaron el mes pasado la eliminación de alimentos e hidratación de Lambert.

En una declaración conjunta el 21 de mayo, el cardenal Kevin Farrell, prefecto del Dicasterio para Laicos, Familia y Vida, y el arzobispo Vincenzo Paglia, presidente de la Academia Pontificia para la Vida, dijeron que la interrupción de los alimentos e hidratación conlleva una «grave violación de la Dignidad de la persona«.

Lambert ha sido descrito por algunos profesionales de la medicina como en «estado vegetativo«. Farrell y Paglia afirmaron que aunque esta es una «condición patológica grave, no compromete la dignidad de las personas que se encuentran en esta condición ni sus derechos fundamentales a la vida y al cuidado, entendidos como continuidad de la asistencia humana básica «.

Los alimentos y el agua, son una forma de atención esencial y no constituyen «obstinación terapéutica irrazonable».

La Iglesia Católica no requiere el uso de medios extraordinarios para preservar la vida, pero considera que la provisión de alimentos e hidratación es un estándar de cuidado común.

“La suspensión de alimentos e hidratación representa, más bien, una forma de abandono del paciente, basada en un juicio despiadado sobre su calidad de vida, expresión de una cultura de descarte que selecciona a las personas más frágiles e indefensas, sin reconocer su singularidad e inmenso valor «, escribieron Farrell y Paglia.

También expresaron la esperanza de que se pudiera encontrar una solución efectiva para preservar la vida de Lambert, y prometieron las oraciones del Papa Francisco y de la Iglesia por esa intención.

El año 2015, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, aprobó la eliminación del soporte vital de Lambert, argumentando en una decisión de 12 contra 5, que la decisión de interrumpir su alimentación intravenosa, no violaba las leyes europeas de derechos.

Un tribunal francés inferior había dictaminado previamente que Lambert debería continuar recibiendo alimentos e hidratación. En enero del 2014, un panel de nueve jueces en Chalons-en-Champagne, dijo que eliminar la comida y la hidratación es «un ataque grave y claramente ilegal contra el derecho fundamental a la vida«. El panel agregó que Lambert no está «ni enfermo ni al final de su vida».

El Papa Francisco abordó el caso de Lambert durante un discurso de Regina Coeli en abril del 2018. Pidió oraciones por personas como Lambert, «quienes viven, a veces durante un largo período, en un estado grave de enfermedad, con asistencia médica para sus necesidades básicas«.