Categoría: Agosto: Mes del Inmaculado Corazón

Este Corazón es copia fiel y perfecta del Corazón de Jesús, riquísimo en sentimientos y afectos. En él hay hermosura, bondad, misericordia, dulzura, sacrificio, sabiduría, poder, humildad, constancia, pureza, compasión y amor: Amor de Madre.

Este Corazón amoroso de María lo ha creado Dios no sólo para ÉL; nos lo ha dado en la cruz antes de morir.

Ha sido el regalo más hermoso, más rico y dichoso que nos dejó, después de la Eucaristía. En este Corazón debemos poner todas nuestras esperanzas y a Él debemos acudir para pedirle el triunfo de la Iglesia Católica.

La Virgen ha dicho -en Fátima- que su Hijo ha puesto en esta devoción el medio para lograrlo.

Encomendemos todas las necesidades de la Iglesia, de la Patria, de la familia y las nuestras personales a esa fuente de generosidad, para que interceda por nosotros ante el Señor, que no puede negarle nada que convenga a nuestras almas.

Inmaculado Corazón de María, en Ti esperamos, y en tu seguro refugio nos cobijamos, mientras atribulados, esperamos la segunda venida de Vuestro Hijo y Nuestro Señor.