Ave María (Avemaría)


Ave María Avemaría

El «Ave María» (Avemaría) es una oración mariana, a la que también se le conoce como «la Salutación Angélica«, o «Salutación del Ángel«, pues el texto que la conforma, ha sido extraído del pasaje bíblico Lucas 1, 28, en el que el Arcángel San Gabriel anuncia a la Virgen María que está predestinada a ser la Madre de Dios:

En el sexto mes fue enviado el ángel Gabriel de parte de Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazareth, a una virgen desposada con un varón de nombre José, de la casa de David, y el nombre de la virgen era María. Y habiendo entrado el ángel donde ella estaba, le dijo: Dios te salve, llena de gracia, el Señor es contigo, bendita tú entre las mujeres.

 

Ella se turbó al oír estas palabras, y consideraba qué significaría esta salutación. Y el ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios: concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande y será llamado Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará eternamente sobre la casa de Jacob, y su reino no tendrá fin.

Cuando decimos en oración: «Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres», rendimos a Dios la más alta alabanza y le agradecemos, porque acumuló todos sus dones celestiales en la persona de la Santísima Virgen; y a la Virgen misma, pues de esta manera presentamos nuestras respetuosas y fervientes congratulaciones.

«A esta forma de acción de gracias, la iglesia de Dios ha sabiamente añadido oraciones y una invocación a la Santísima Madre de Dios, con la cual volamos piadosa y humildemente bajo su patrocinio, para que intercediendo por nosotros, pueda reconciliarnos con Dios, y así, nosotros miserables pecadores, podamos obtener las bendiciones que necesitamos en esta vida y en la venidera».

Los desterrados hijos de Eva, que moramos en este valle de lágrimas, ¿no debemos rogar sinceramente a la Madre de la misericordia, abogada de los fieles, que ruegue por nosotros? ¿No deberíamos implorar sinceramente su ayuda y asistencia?

El Avemaría es hoy en día, un pilar central de la devoción católica. Expresa nuestro amor por la Santísima Virgen María empleando palabras de la Sagrada Escritura y luego imploramos su ayuda en nuestra hora de necesidad. Es una hermosa oración, cuya historia se remonta al menos mil años.

Es además, la oración principal de otras devociones marianas fuertemente arraigadas en el pueblo católico como lo son el Rezo del Santo Rosario, El Angelus y La devoción de las tres Avemarías.

La oración del Ave María (Avemaría)

Ave María Avemaría

Dios te salve María
llena eres de gracia
el Señor es contigo;
bendita tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la ahora
de nuestra muerte.
Amén.

 

EL Ave María (Avemaría) en Latín

Ave Maria, gratia plena,
Dominus tecum.
Benedicta tu in mulieribus,
et benedictus fructus ventris tui, Iesus.
Sancta Maria, Mater Dei,
ora pro nobis peccatoribus,
nunc et in hora mortis nostrae.
Amen.

 

El Ave María (Avemaría) en su forma antigua

Ave María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo, así como el Espíritu Santo.
Los sacerdotes se revestirán de justicia,
y tus devotos exultarán de gozo.
A causa de David, tu siervo, Señor,
salva a tu pueblo, Señor, y bendice tu heredad.
A la gloriosa Virgen, salve, llena de gracia.
El Señor es contigo y bendita eres entre las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre:
tú has concebido a Cristo, Hijo de Dios,
el redentor de nuestras almas.

 

El Ave María (Avemaría) de Schubert

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