Argentina va por las dos vidas y renueva consagración a la Virgen de Luján

 

La iniciativa permite el aborto libre hasta la semana 14 de gestación; y hasta los nueve meses de embarazo bajo las causales de violación, riesgo de vida y salud de la madre e inviabilidad fetal. Asimismo, no contempla la objeción de conciencia.

En la Misa que este domingo presidió Mons. Oscar Ojea, Obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal de Argentina (CEA), participaron miles de jóvenes y familias, que comenzaron a llegar al Santuario Mariano de Luján desde el sábado por la noche.

Una “ola celeste” se formó alrededor de la basílica, donde muchos jóvenes portaron los pañuelos de ese color con la frase “Salvemos las dos vidas”, el lema con el que muchos argentinos defienden el derecho a vivir de los niños por hacer y sus madres.

Mons. Ojea en su homilía dijo:

“Convocados por nuestra Madre hemos venido desde muchos rincones del país para ponernos bajo su mirada en este momento tan delicado para nuestra Patria. Estamos perplejos y doloridos ante la posibilidad de que se sancione la ley de despenalización del aborto”.

“Sería la primera vez que se dictaría en la Argentina y en tiempos de democracia, una ley que legitime la eliminación de un ser humano por otro ser humano”.

 

El Obispo explicó luego que “la Virgen conoce este desamparo y esta tristeza, los conoce por experiencia propia al pie de la cruz”.

Allí, Jesús la hizo Madre de todos los hombres y ante esta querida imagen de Luján que ha sabido recibir las penas y las alegrías de todo el pueblo argentino a lo largo de su historia, queremos encontrar en su tierna mirada el calor de hogar, la serenidad del corazón, la luz de la sabiduría y las fortalezas necesarias para aportar lo mejor de nosotros en este momento”, agregó.

Tras destacar que la vida “es puro don de Dios, y por eso es sagrada”, el prelado precisó que “no somos sus dueños. Somos administradores de este gran bien. Ella es el bien primero y fundamental, un bien que está más allá de nosotros. Un bien que no ‘fabricamos’ aunque tengamos la maravillosa posibilidad de transmitirlo cooperando con el Creador”.

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