Alumnos del Instituto Juan Pablo II crean un blog para expresar sus objeciones

(LifeSiteNews) – Los estudiantes del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II han creado un blog para expresar sus objeciones a los cambios que están afectando en su querida escuela. El Pontificio Instituto de Estudios sobre el Matrimonio y la Familia fue recientemente  «rediseñado» por el Papa Francisco. Los cambios incluyen nuevas estatuas, el despido de profesores clave y la eliminación de cursos que están fuertemente vinculados al legado de Juan Pablo II.

El sitio web se llama «Gli studenti GP 2 informano» («Los estudiantes de Juan Pablo 2 informarán») y contiene tanto su carta de protesta como una invitación para que los lectores la firmen. Hasta ahora, los estudiantes han recogido 647 firmas, 434 de ellas de estudiantes o ex alumnos del Instituto.

Los estudiantes lanzaron el blog como respuesta al comunicado de prensa del Instituto del 29 de julio, que creen,  no respondió a sus preocupaciones. El instituto minimizó en gran medida las preocupaciones de los estudiantes en el comunicado de prensa.

 

El propósito de este blog es, en primer lugar, difundir y hacer pública la carta enviada el 25 de julio (con fecha 24 de julio) al decano del Instituto, Mons. Pierangelo Sequeri, dado que el «Comunicado de prensa» publicado en el sitio web oficial del Instituto el lunes 29 de julio, no solo no […] responde a nuestras preguntas y  bien fundados temores, sino que ignora por completo las solicitudes que nosotros hiciéramos explícitamente y que buscan salvaguardar nuestros derechos como estudiantes: la continuidad de nuestros estudios para aquellos de nosotros que hemos ingresado con la antigua Ordenanza .

 

En segundo lugar, queremos informar y mantener actualizados a los estudiantes y ex alumnos del Instituto Teológico Pontificio Giovanni Paolo II sobre los eventos que están ocurriendo (y su desarrollo) en el Instituto después de la publicación inesperada de los nuevos Estatutos y la nueva Ordenación de Estudios el martes 22 de julio de 2019 .

 

También está dirigido a todos aquellos que, conscientes de la riqueza que las enseñanzas del Instituto [Juan Pablo II] significan para la Iglesia y el mundo, quieren ayudar a protegerla».

Entre los cambios al Instituto se encontraba la suspensión temporal de toda la facultad y el despido de siete profesores clave, incluido el ex presidente del Instituto, Monseñor Livio Melina. Los nuevos estatutos le otorgan al Gran Canciller del Instituto, actualmente Arzobispo Vincenzo Paglia, el derecho de despedir y contratar profesores.

Docente emérito también expresa su malestar públicamente

 “No puedo ocultar mi dolor, provocado por el hecho que el Instituto fundado por Juan Pablo II fue abolido hace dos años”, dijo el 1 de agosto en el sitio web AldoMariaValli.it el profesor Stanisław Grygiel.

Para él, el reciente despido de los profesores católicos del Instituto representa un acto coherente con esta decisión. Si bien en todos estos despidos se trata de docentes de gran relevancia, a los que el papa Juan Pablo II había dado mucha importancia, o que constituyen un proseguimiento de la enseñanza de Juan Pablo II, el despido del profesor Stanislaw Grygiel, docente emérito de Antropología filosófica, es especialmente simbólico. Grygiel fue llamado a Roma a finales de los años 70 precisamente por Juan Pablo II. Primero desarrolló su trabajo en el Instituto de cultura polaco y, más tarde, el papa le quiso en la fundación del Instituto Juan Pablo II, del que ha sido un pilar durante todos estos años. En 2003 le fue confiada, como profesor emérito, la recién creada Cátedra Wojtyla, que se convirtió, también, en un área de investigación sobre el pensamiento polaco. Cátedra que ahora, obviamente, será eliminada.

Grygiel relata que Juan Pablo II invitó a su departamento a los los primeros profesores unos meses antes del comienzo de las actividades del Instituto, “para meditar junto con nosotros sobre la situación en la que se encontraba no sólo la Iglesia sino también el mundo mismo”.

Califica como incomprensible que los que ejecutaron la decisión papal de abolir el Instituto, hablen de “profundización”, “difusión” y “ampliación” de las enseñanzas de Juan Pablo II.

Grygiel reafirma que “no se renueva una casa destruyéndola hasta en sus cimientos”, porque “toda revolución parte desde cero y llega al punto desde el cual parte”.