Estas son las 7 Iglesias del Apocalipsis y su significado


Las 7 Iglesias del Apocalipsis y su significado

Las 7 Iglesias del Apocalipsis y su significado: San Juan recibe la revelación mientras se hallaba exiliado en Patmos

Entre los hebreos, el siete quiere decir “pacto” y si es cierto que este mensaje puede relacionarse a las Iglesias que están en el Nuevo Pacto de Dios con el hombre y de Jesús con Pedro.

Las 7 iglesias del Apocalipsis descritas en aquel libro, más precisamente en los capítulos 2-3, son literalmente, siete iglesias que existían en los días en que San Juan el apóstol  escribía las páginas de este libros. Estas siete iglesias tienen además un significado espiritual tanto para los creyentes como para la iglesia de la actualidad. Las siete iglesias representan simbólicamente y a la luz profética las siete épocas históricas de la iglesia universal. Los mensajes a las siete Iglesias representan la pintura simbólica de las siete épocas distintas de la vida de la Iglesia. La primera es la Iglesia apostólica y la séptima es la Iglesia escatológica.

El primer objetivo de las cartas que podemos leer en la Biblia, era el de establecer contacto y comunicación con las iglesias existentes,  para poder de esta manera, suplir sus necesidades y señalar los errores que eran cometidos,  para darles fraternal corrección. El segundo propósito era el de revelar los diferentes tipos de individuos e iglesias a través de la historia e instruirlos en la verdad de Dios.

También es posible asignarles un tercer propósito: usar las siete iglesias para visualizar siete diferentes períodos en la historia de la Iglesia. El problema con esta opinión, es que cada una de las siete iglesias, describe situaciones que pueden encontrarse en la Iglesia en cualquier tiempo de la historia. Así que, aunque puede haber algo de verdad en que las siete iglesias representen siete eras, hay demasiada especulación a este respecto. Nuestro enfoque debe centrarse en el mensaje que Dios nos da a través de las siete iglesias.

¿Cuáles son las 7 iglesias del Apocalipsis?

Ellas son Éfeso, Esmirna, Pergamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea. (Interpretar la palabra «Iglesia» como la Iglesia local como una diócesis.)

San Juan comienza su revelación con las palabras:

«Juan, a las siete Iglesias de Asia. Gracia y paz a vosotros de parte de «Aquel que es, que era y que va a venir», de parte de los siete Espíritus que están ante su trono,  y de parte de Jesucristo, el Testigo fiel, el Primogénito de entre los muertos, el Príncipe de los reyes de la tierra».

Apocalipsis,1:4-5

En cada Iglesia se promete un premio a los de ella que vencieren, a los victoriosos del reproche que, superándolo, irán a constituir la edad que sigue: es decir, se promete en realidad a la Iglesia siguiente, a los que han de constituir la comunidad religiosa de la nueva época y no a los de la ya deficiente y caduca.

Por lo tanto, resulta que a las tres primeras Iglesias, incluyendo a la de Éfeso, se les promete el premio después de decirles que «escuchen», es decir, que escudriñen. Lo que se les promete son premios eternos. A las cuatro últimas Iglesias, se les promete premios temporales y después se les dice que «escuchen».

 

1.- La Iglesia de Éfeso

«Conozco tu conducta: tus fatigas y paciencia; y que no puedes soportar a los malvados y que pusiste a prueba a los que se llaman apóstoles sin serlo y descubriste su engaño.  Tienes paciencia: y has sufrido por mi nombre sin desfallecer. Pero tengo contra ti que has perdido tu amor de antes.  Date cuenta, pues, de dónde has caído, arrepiéntete y vuelve a tu conducta primera. Si no, iré donde ti y cambiaré de su lugar tu candelero, si no te arrepientes.

Tienes en cambio a tu favor que detestas el proceder de los nicolaítas, que yo también detesto. El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias: al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el Paraíso de Dios.»

Apocalipsis, 2

Esta es la etapa que corresponde a la Iglesia que nace impetuosa, la Iglesia apostólica. Eso es lo que significa Éfeso (Ímpetu). Todo el mundo romano y el griego y el bárbaro se enteró de la persona de Cristo.Ya el apóstol Pablo en el año 57 escribía a los Romanos: «¿Cómo, no han oído la predicación de la palabra de Cristo? ¡Cierto que sí! Por toda al tierra se difundió».

 

2.- La Iglesia de Esmirna

Smyrna en griego significa mirra; substancia usada en la antigüedad como restaurativo en las heridas y para preservar de la corrupción; substancia amarga, símbolo en la Escritura de dolores corporales y de embalsamiento. Alusión a la Muerte y al triunfo sobre la Muerte: «Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el Paraíso de Dios».

«Esto dice el Primero y el Ultimo, el que estuvo muerto y revivió. Conozco tu tribulación y tu pobreza – aunque eres rico – y las calumnias de los que se llaman judíos sin serlo y son en realidad una sinagoga de Satanás. No temas por lo que vas a sufrir: el Diablo va a meter a algunos de vosotros en la cárcel para que seáis tentados, y sufriréis una tribulación de diez días. Manténte fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida. El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias: el vencedor no sufrirá daño de la muerte segunda.»

Apocalipsis 2:8

Esmirna, es el período de los mártires, de la Iglesia perseguida tenazmente por los paganos: “Per Smyrno, signatur status Ecclesiæ in tempore martyrum, quando lætantes et cantantes ibant ad supplicium” (En Esmirna, que señala directamente a la época de los mártires, cuando alegres y cantando van al suplicio). La edad de las persecuciones, desde Nerón a Diocleciano [hasta Constantino]). Los “diez días de tribulación” significan las diez persecuciones.

 

3.- La Iglesia de Pérgamo

Pérgamo significa libros y señala la Iglesia de los Doctores y de las herejías, hasta Carlomagno. Es la ciudad que, si no inventó el “pergamino”, por lo menos se hizo el emporio de su fabricación e industria, dándole su nombre.

La Iglesia de Pérgamo es el período de los herejes: “Per Pergamum, signatur status Ecclesiæ en tempore hoereticorum”.

 

«Esto dice el que tiene la espada aguda de dos filos. Sé dónde vives: donde está el trono de Satanás. Eres fiel a mi nombre y no has renegado de mi fe, ni siquiera en los días de Antipas, mi testigo fiel, que fue muerto entre vosotros, ahí donde habita Satanás. Pero tengo alguna cosa contra ti: mantienes ahí algunos que sostienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balaq a poner tropiezos a los hijos de Israel para que comieran carnes inmoladas a los ídolos y fornicaran.

Así tú también mantienes algunos que sostienen la doctrina de los nicolaítas. Arrepiéntete, pues; si no, iré pronto donde ti y lucharé contra ésos con la espada de mi boca. El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias: al vencedor le daré maná escondido; y le daré también una piedrecita blanca, y, grabado en la piedrecita, un nombre nuevo que nadie conoce, sino el que lo recibe.»

Apocalipsis, 2:12

Estas herejías son innumerables y tocan puntos de más en más sutiles de la doctrina trinitaria y cristológica. Mas el fondo de todas ellas es la racionalización del Cristianismo, y el intento de podar y suprimir el misterio, lo cual muestra la influencia del paganismo: reducir los misterios de Dios a la medida del hombre. A esto añadía el Arrianismo una intensa actividad política: aprovechamiento de la religión para las ambiciones personales.

 

4.- La Iglesia de Tiatira

Tiatira significa flaqueza vuelta fuerza, es la Iglesia del dominio, desde Carlomagno hasta el Emperador de la Contrarreforma, Carlos (V de Alemania y I de España).

«Esto dice el Hijo de Dios, cuyos ojos son como llama de fuego y cuyos pies parecen de metal precioso. Conozco tu conducta: tu caridad, tu fe, tu espíritu de servicio, tu paciencia; tus obras últimas sobrepujan a las primeras. Pero tengo contra ti que toleras a Jezabel, esa mujer que se llama profetisa y está enseñando y engañando a mis siervos para que forniquen y coman carne inmolada a los ídolos. Le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación.

Mira, a ella voy a arrojarla al lecho del dolor, y a los que adulteran con ella, a una gran tribulación, si no se arrepienten de sus obras. Y a sus hijos, los voy a herir de muerte: así sabrán todas las Iglesias que yo soy el que sondea los riñones y los corazones, y yo os daré a cada uno según vuestras obras.

Pero a vosotros, a los demás de Tiatira, que no compartís esa doctrina, que no conocéis «las profundidades de Satanás», como ellos dicen, os digo: No os impongo ninguna otra carga;  sólo que mantengáis firmemente hasta mi vuelta lo que ya tenéis. Al vencedor, al que se mantenga fiel a mis obras hasta el fin, le daré poder sobre las naciones: las regirá con cetro de hierro, como se quebrantan las piezas de arcilla. Yo también lo he recibido de mi Padre. Y le daré el Lucero del alba. El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.»

Apocalipsis, 2:19

Jezabel simboliza las herejías de la Edad Media, principalmente la intromisión del gobierno feudal en la Iglesia, y la intromisión de los hombres de Iglesia en la política: el cesaropapismo y el papocesarismo. Es el tipo de la mujer proterva, cruel y lasciva en el Antiguo Testamento; y esa jurisprudencia de la Edad Media se le parece mucho, pues pervertía a los monarcas, justificándoles sus caprichos.

Realmente la Iglesia desde Carlomagno se engrandece y sus obras se magnifican. Los santos, doctores, misioneros, reyes cristianos y caballería fundan la Cristiandad Europea, detienen al Islam, crean las modernas naciones católicas, fijan la doctrina y el culto y al fin difunden la fe en el Nuevo Mundo y la hacen arribar a Asia y África. En este tiempo se escribe la Suma Teológica y la Divina Comedia, surgen las grandes universidades y Cristiandad se confunde con Civilización.

 

5.- La Iglesia de Sardes

La Iglesia Sardes corresponde al tiempo del Renacimiento, de la Reforma y de la disgregación de la Cristiandad; del estilo barroco y de la ciencia moderna; de la basílica de San Pedro, el Escorial y el Louvre; de Suárez y Descartes, que según algunos autores, correspondería al periodo desde Carlos V hasta la Revolución Francesa.

Esto dice el que tiene los siete Espíritus de Dios y las siete estrellas. Conozco tus obras: se te tiene por viviente, pero estás muerto. Ponte alerta y consolida lo restante que está a punto de morir. Pues no he encontrado tus obras cumplidas a los ojos de mi Dios. Acuérdate, por tanto, tal como recibiste y oíste mi Palabra: guárdala y arrepiéntete. Porque, si no estás en vela, vendré como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.

Tienes no obstante en Sardes unos pocos que no han manchado sus vestidos. Ellos andarán conmigo vestidos de blanco; porque son dignos. El vencedor será así revestido de blancas vestiduras y no borraré su nombre del libro de la vida, sino que confesaré su nombre delante de mi Padre y de sus Ángeles. Quien tiene oídos, escuche lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

Apocalipsis 3:1

El llamado Renacimiento no fue un nuevo nacimiento de la civilización, como se ilusionó el mundo; ni una nueva creación, ni una resurrección de la cultura; todo eso es un engaño de los historiadores protestantes y liberales, que crearon esa burda ilusión de que el Renacimiento y la Reforma marcan el fin de la Época Oscura y el alba de los gloriosos y refulgentes tiempos en que vivimos.

La Contrarreforma terminó en la Revolución Francesa, que fue un acontecimiento capital, una Trompeta (las trompetas en el libro de Apocalipsis son interpretadas como grandes herejías) que cambió la faz de la historia. Con la Revolución acabó formalmente en el mundo el Imperio Romano, que la tradición patrística pone como el misterioso Katejón de San Pablo.

 

6.- La Iglesia de Filadelfia

Según Straubinger, la de Filadelfia precede a la última iglesia, en la cual se consumará el misterio del mal con el Anticristo. Este período es semejante al nuestro y a él se refieren las grandes promesas hechas a los que guardan la Palabra de Dios en medio del olvido general de ella: «El vencedor será así revestido de blancas vestiduras y no borraré su nombre del libro de la vida, sino que confesaré su nombre delante de mi Padre y de sus Ángeles»

Según San Victorino de Pettau, Filadelfia representa “la humildad de la Iglesia en el siglo y firme fe en las Escrituras”; según San Alberto Magno, “la abierta maldad de los cristianos”, “el tiempo del Anticristo” y “la conversión de los judíos”; para el Padre Castellani, “la Iglesia de la Parusía; quizás esta misma época de la «era atómica»”.

Esto dice el Santo, el Veraz, el que tiene la llave de David: el que abre y nadie puede cerrar; que cierra y nadie puede abrir. Conozco tus obras. He aquí que he abierto ante ti una puerta abierta que nadie puede cerrar, porque, no obstante tu debilidad, has guardado mi Palabra y no has negado mi Nombre.

He aquí que te voy a entregar algunos de la Sinagoga de Satanás, de los que se proclaman judíos y no lo son, sino que mienten; yo haré que vayan a postrarse delante de tus pies, para que sepan que yo te he amado. Por cuanto has guardado la palabra de la paciencia mía [mi consigna de paciencia; la paciente esperanza en la venida de Cristo; la consigna de mi paciencia], también Yo te guardaré de la hora de la prueba, esa hora que ha de venir sobre el mundo entero para probar a los habitantes de la tierra.

Vengo pronto; guarda con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate la corona. Del vencedor haré una columna en el templo de mi Dios, del cual no saldrá jamás; y sobre él escribiré el nombre de mi Dios y el nombre de la Ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, que baja del cielo enviada por mi Dios, y mi nombre nuevo. Quien tiene oídos, escuche lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

Apocalipsis 3:7

San Pablo usa la expresión puerta abierta para indicar el apostolado y la posibilidad de conversiones (I Cor. 16:9; II Cor. 2:12; Col. 4:3 = “se me ha abierto una puerta grande y eficaz”, “y habiéndoseme abierto una puerta en el Señor”, “para que Dios nos abra una puerta para la palabra, a fin de anunciar el misterio de Cristo”).

La promesa de que nadie podrá cerrarla es tanto más preciosa cuanto que se trata de un tiempo de apostasía muy avanzada, pues se anuncia ya la gran persecución.

La debilidad nos muestra la humildad de los apóstoles de los últimos tiempos que, como San Pablo, estarán reducidos a ser “basura de este mundo” (I Cor. 4:13) y que sin espíritu de suficiencia propia, contarán solamente con la gracia.

 

7.- La Iglesia de Laodicea

Laodicea significa Juicio de los Pueblos, que puede referirse al Juicio Final. Pero también puede tener el sentido del juicio dado a los pueblos, o sea el gobierno “democrático”. San Hipólito mártir dice en su comentario que en los últimos tiempos los Reinos serán “democracias”: gobiernos sedicentes “del pueblo”.

Esto dice el Amén, el Testigo fiel y veraz, el Principio de la creación de Dios. Conozco tus obras: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Ahora bien, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, comenzaré a vomitarte de mi boca. Pues tú dices: “Soy rico; me he enriquecido; de nada tengo necesidad”. Y no sabes que eres un desdichado y miserable y mendigo y ciego y desnudo.

Te aconsejo que para enriquecerte compres de mi oro acrisolado al fuego, y vestidos blancos para que te cubras y no quede al descubierto la vergüenza de tu desnudez, y colirio para ungir tus ojos a fin de que veas. Yo a los que amo, los reprendo y castigo. Ten, pues, ardor y conviértete. Mira que estoy a la puerta y golpeo; si alguno oyere mi voz y me abriere la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo.

Al vencedor le concederé sentarse conmigo en mi trono, así como Yo también vencí y me senté con mi Padre en su trono. Quien tiene oídos, escuche lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

Apocalipsis 3:14

Algunos ven en la tibieza una alusión a las aguas de las termas de Laodicea, que son imagen de ese estado espiritual falto de amor e ideal en que esa Iglesia se arrastra en una mediocridad contenta de sí misma, y que es peligrosísimo para el alma y termina por conducirla al abismo de todos los excesos. Pero en los últimos tiempos “se resfriará la caridad de muchos”, dejándoles convertidos en esa cosa nauseante que hoy vemos: el neopaganismo con barniz de cristianismo, cosa de asco.

El neopaganismo es apostasía larvada, es haber rechazado a Dios y lo sobrenatural, conservando el ropaje de la fe católica, convertido en estética, convención, rutina y mitología. De este caldo surgirá el Anticristo; que será la violenta expulsión de la boca de Dios de todas esas aguas muertas. Esta amenaza corresponde a la Gran Apostasía anunciada por San Pablo y por el mismo Jesucristo.

Vomitarlo Dios a uno de su boca es la peor amenaza; menos mal que no dice “te vomitaré”, lo cual sería la condenación total, sino “comenzaré a vomitarte”. Por suerte, el vómito no se consumará; los que hagan penitencia serán salvos a través de terribles dolores.

El mundo de hoy, orgulloso del progreso de la ciencia, de la técnica, del confort, de las comunicaciones, de la cultura, promete a sus ciegos adoradores la inmortalidad y el paraíso en la tierra. Y es un mendigo de los dones del Príncipe de este mundo; y un miserable envuelto en guerras atroces; y desnudo y lleno de lacras y vergüenzas; y pobre de vida, de vitalidad y de alegría; y ciego a la luz del cielo e incluso a la luz de la razón.

Fuentes

https://radiocristiandad.wordpress.com/2012/03/26/audios-de-los-especiales-con-el-p-ceriani-marzo-2012-y-grafico-del-apocalipsis/

https://apologeticasiloe.net/temas-de-apologetica-2/las-7-iglesias-del-apocalipsis/

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