5 de febrero: Santa Águeda de Catania


Santa Águeda

Santa Águeda de Catania fue martirizada en Sicilia, como consecuencia de la feroz persecución de Decio [249-251]. Su nombre significa “la buena, la virtuosa”, es una latinización del nombre griego Agathe, derivado de la palabra agathos “buena”.


Día celebración: 5 de febrero.
Lugar de origen: Catania (Italia).
Fecha de nacimiento: Año 231 dC.
Fecha de su muerte: Año 251 dC.
Santa Patrona de: Cáncer de seno, Sicilia, enfermeras
Venerado en: La Iglesia Católica. Catania, Sicilia, Madrid.


Contenido

– Breve Biografía
– La venganza de Quintiano
– La muerte de Santa Águeda
– Santa Águeda y el volcán Etna
– Oración a Santa Águeda
– Oración de las enfermas de cáncer de seno


Breve Biografía

Santa Águeda de Catania es una de las mártires vírgenes más veneradas de la antigüedad cristiana, Águeda fue ejecutada durante la persecución de Decio (250-253) en Catania, Sicilia, por su determinada profesión de fe.

Su historia escrita comprende relatos directos, interrogatorios y torturas, que constituyen parte de la literatura hagiográfica más antigua.

Según la Leyenda Dorada del siglo XIII (III.15) de Jacobo de la Voragine, Santa Águeda a los quince años de edad e hija de una familia rica y noble, dueña de una belleza extraordinaria, hizo un voto de virginidad y rechazó los avances amorosos del prefecto romano Quintiano. , quien pensó que podría obligarla a alejarse de su voto y casarse con él. Sus persistentes propuestas fueron rechazadas constantemente por Águeda.

Quintiano no se dio por vencido y la entregó en manos de Afrodisia, una mujer malvada, con la idea de que esta la sedujera con las tentaciones del mundo, más sin embargo la joven no cedía.  Por lo tanto, sabiendo Quintiano que ella era cristiana, durante la persecución de Decio, mandó arrestarla y la llevó ante el juez.

La venganza de Quintiano

Herido en su orgullo, y en venganza, la envió a prisión y luego de un tiempo la mandó llamar, aunque Ágata volvió a rechazarlo:

“Cada día que pasa me doy más cuenta de que estoy en la única verdad y que Jesucristo es el único que nos puede dar la vida eterna. Él es el único que nos puede hacer salvos”.

Desarmado ante tal fortaleza, Quintiano mandó que la sometieran al tormento de los azotes. Ágata se mantuvo firme en sus creencias, y ya despechado, y sabiendo que nunca sería suya, sin tener en cuenta los sentimientos más elementales de humanidad, ordenó que quemaran los pechos de la virgen, y se los cortasen después con unas tenazas. Es famosa la respuesta de la bella Ágata en esa terrible situación:

“Cruel tirano, ¿no te da vergüenza torturar en una mujer el mismo seno con el que de niño te alimentaste?”.

Santa Águeda de Catania

Santa Águeda de Catania es curada por San Pedro. Dominio Público.

Impasible, Quintiano la envió una vez más a prisión. Con enormes dolores fue arrojada al calabozo, donde a media noche se le apareció un anciano venerable, que le dijo dulcemente:

“El mismo Jesucristo me ha enviado para que te sane en su nombre. Yo soy Pedro, el apóstol del Señor”.

Ágata curó milagrosamente y dio gracias a Dios. Al encontrarla curada al día siguiente, Quintiano le preguntó:

“¿Quién se ha atrevido a curarte?”. A lo que ella respondió: “He sido curada por el poder de Jesucristo”. “¿Aún pronuncias el nombre de Cristo, si eso está prohibido?”. Y la joven respondió: “Yo no puedo dejar de hablar de Aquél a quien más fuertemente amo en mi corazón”.

 

La muerte de Santa Águeda

Entonces, enfurecido, la mandó echar sobre llamas y brasas ardientes, y mientras se quemaba nuestra protagonista, elevaba sus plegarias al cielo:

“Oh Señor, Creador mío: gracias porque desde la cuna me has protegido siempre. Gracias porque me has apartado del amor a lo mundano y de lo que es malo y dañoso. Gracias por el valor que me has concedido para sufrir. Recibe ahora en tus brazos mi alma para que pueda cantar para siempre contigo en la gloria…”.

Y diciendo esto expiró en Catania, blanca y pura como había vivido. Era el 5 de febrero del año 250, otros dicen que fue el 251.

 

Santa Águeda y el volcán Etna

Según la tradición, en una erupción del volcán Etna, ocurrida un año después del martirio de Santa Águeda, la lava se detuvo milagrosamente al pedir los pobladores del área la intercesión de la santa mártir. Por eso la ciudad de Catania la tiene como patrona y las regiones aledañas al Etna la invocan como patrona y protectora contra fuego, rayos y volcanes. Además de estos elementos, la iconografía de Santa Águeda suele presentar la palma (victoria del martirio), y algún símbolo o gesto que recuerde las torturas que padeció.

Tanto Catania como Palermo reclaman el honor de ser la cuna de Santa Águeda. En algunos lugares, el «pan de Santa Águeda» y agua son bendecidos durante la misa de su fiesta.

 

Oración a Santa Águeda

Oh Dios, que entre otras maravillas de tu poder, supiste dar fuerzas aún al sexo más frágil para conseguir la victoria del martirio, concédenos la gracia de que celebrando la victoria de tu virgen y mártir santa Águeda, caminemos hacia ti, por la imitación de sus ejemplos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén

Oración de las enfermas de cáncer de seno

Señor Jesús, que has querido que tu mártir santa Agueda sea invocada como especial abogada de aquellas mujeres que se ven aquejadas con enfermedades en sus senos y en tu clemencia y bondad, que supera toda razón humana, te has dignado escuchar los ruegos de tus siervos por mediación de tan gran santa.

Te doy gracias Señor por tu compasión y te pido que nos asista tu misericordia. Concede a cuantos se acercan a esta imagen de tu virgen santa Agueda, la paz que necesitan y el remedio que solo tú puedes dar y que libra al mal y al cuerpo de males y enfermedades.

Concédenos que los ruegos y méritos de santa Agueda ayuden a tantas almas que sufren afligidas en sus cuerpos el terrible mal del cáncer te encomiendo en especial a (nombrar a la persona que padece enfermedad).

Dígnate a escuchar nuestras súplicas, que son las que santa Agueda lleva en sus manos y te presenta. Concédeles el consuelo que necesitan y especialmente la curación que tanto anhelan, si es tu santa voluntad. Concédenos imitar a santa Agueda en la fortaleza, en la constancia y en la resignación, para que como ella podamos merecer una día la recompensa eterna de estar en la gloria, donde vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Santa Águeda de Catania | Fuentes

https://www.aciprensa.com/recursos/oracion-a-santa-agueda-para-pedir-por-el-cancer-de-seno-4103
https://corazones.org/santos/agueda.htm
https://en.wikipedia.org/wiki/Agatha_of_Sicily
https://hdnh.es/santa-agueda-patrona-de-las-mujeres-vida-y-martirio/