4 de Febrero: San Andrés Corsini


San Andrés Corsini

San Andrés Corsini, también llamado San Andrés Corsino, fue un obispo italiano, conocido como «el lobo que se convirtió en cordero». Fue canonizado en el año 1629 por el Papa Urbano VIII. Su nombre significa «varonil».


Día celebración: 4 de febrero.
Lugar de origen: Florencia (Italia).
Fecha de nacimiento: Año 1301 dC.
Fecha de su muerte: Año 1374 dC.
Santo Patrono de: Contra los desordenes públicos, revueltas y motines
Venerado en: La Iglesia Católica.


Contenido

– Breve Biografía de San Andrés Corsini
– De lobo a cordero
– San Andrés Corsini inicia la vida religiosa
– Asoma la Santidad
– De regreso a París
– Muerte
– Oración a San Andrés Corsini


Breve Biografía de San Andrés Corsini

Recibió el nombre de Andrés por haber nacido el día de San Andrés Apóstol en el seno de una familia noble e ilustre: La casa Corsini. Fue uno de los doce hijos de Nicolás Corsini y Peregrina Stracciabende.  Antes de su nacimiento, sus padres lo consagraron a Dios, bajo la protección de la Santísima Virgen.

San Andrés Corsini fue bastante desordenado durante su juventud; la extravagancia y el vicio eran normales para él, su vida era motivo de gran dolor para su devota madre.

Antes de nacer, su madre dijo que había vista en sueños a su hijo en figura de un lobo que se transformó luego en cordero…

 

De lobo a cordero

Envanecido de sí mismo llegó a la adolescencia y la juventud, donde se sumaron las malas compañías. Abandonó la práctica religiosa, comenzó a frecuentar tabernas, juegos, cacerías. Aunque la historia se apresura en añadir que jamás perdió la virginidad, por protección especialísima de la Santísima Virgen.

Y con tantas malas acciones, a los quince años llegó a una de las peores que hay: levantó la voz a su madre, además de proferirle insultos y darle la espalda mientras esta le reconvenía. Ante este desaire, Peregina clamó:

«¡Ah, mal hijo! Verdaderamente tú eres aquel lobo infame y carnicero que en sueños vi salir de mis entrañas. Y no me ha engañado el pronóstico».

Ante aquellas palabras, Andrés se calmó y preguntó a su madre sobre el sueño. Esta le contó lo que había visto y añadió:

«Quien hayas sido hasta ahora, bien lo sabes, y te lo han dicho mis lágrimas. Cual has de ser en adelante, no lo sé, pues tus desconciertos no me aseguran tu enmienda. Abre ya los ojos y advierte que aunque por la generación eres hijo de Nicolás y Peregrina, por el voto que hicimos lo eres de la Virgen del Carmen».

Estas palabras, y otras, fueron suficientes para que Andrés dejara su mala conducta y esforzándose y con la ayuda de Dios, se convirtiera en un jovencito modelo. Al otro día pidió a la Virgen María le diese la gracia de la conversión, para pasar de lobo a cordero.

 

San Andrés Corsini inicia la vida religiosa

Estas palabras impresionaron profundamente al joven Andrés. Lleno de vergüenza y arrepentimiento se fue a la iglesia de los Padres Carmelitas y de rodillas ante la imagen de Nuestra Señora del Carmen prometió que su vida cambiaría totalmente.

Preguntó a un santo sacerdote qué debería hacer para enmendar su mala vida pasada y él le aconsejó que entrara de religioso. Y así lo hizo. Se fue de fraile carmelita, y aunque sus antiguos amigotes y un tío materialista hicieron todo lo posible por convencerlo de que se quedara en el mundo en su vida de pecado y vicio, pudo más la gracia de Dios que los atractivos del mal, y se fue de religioso.

Así, se resolvió a enmendar sus costumbres y tratar de cumplir con sus expectativas. Fue al monasterio carmelita en la iglesia de Santa María del Carmine para considerar qué curso tomar y, a pesar de la insistencia y de los malos consejos de sus desordenados amigos de fiesta, decidió convertirse en fraile.

Habiendo ingresado en la Orden del Carmen, se propuso observar la más estricta observancia de la su Regla y se distinguió por su caridad fraterna, austeridad y rigor en las penitencias. Se unió a los carmelitas en Florencia en 1318 para su noviciado y comenzó una vida de gran mortificación. Fue ordenado sacerdote en 1328, comenzó a predicar en Florencia antes de ser enviado a estudiar en la Universidad de París y más tarde en Aviñón, donde residió con su primo el cardenal Pietro Corsini.

 

Asoma la Santidad

Pocos años después de su ordenación sacerdotal, empezó Dios a premiarle su vida de santidad y de grandes sacrificios, concediéndole el don de obrar milagros. Profetizaba lo que iba a suceder, y sus profecías se cumplían exactamente. Bendecía enfermos y estos se curaban. Pero sobre todo lograba la conversión de grandes pecadores, como su materialista tío Juan Corsini, que ante su predicación dejó la vida mundana de pecado y empezó a dedicarse a orar y a obrar el bien.

De regreso a París

Regresó de París robustecido no sólo culturalmente, sino también en el espíritu. Sus biógrafos narran que durante el viaje de regreso hizo algunas curaciones prodigiosas.

Cuando llegó a Florencia, la ciudad estaba invadida por la epidemia de peste descrita por Boccaccio. Fue elegido superior provincial de la Orden en 1348, y a los dos años fue elegido obispo de Fiesole, pues el anterior había muerto de peste. Trató de rehuir al cargo, porque se consideraba indigno, y por eso se escondió en un yermo lejano, pero allí fue descubierto por un niño.

Fue obispo por 24 años y ejerció su oficio con la mansedumbre de un cordero.

Aunque vivía en el palacio episcopal, su vida era la de un penitente. Totalmente dedicado a servir y a ayudar a su pueblo y a colaborar con cuanta obra fuera posible en favor de los pobres y de los pecadores, su vida individual parecía la de un monje del desierto. Dormía en el suelo sobre una estera. Dedicaba varias horas al día a la oración. Ayunaba y guardaba abstinencia continuamente. Su meditación preferida era el pensar en la Pasión y Muerte de Jesucristo.

En la dirección espiritual y confesión de las mujeres jamás las miraba al rostro y prácticamente no sabía cómo era el rostro de ninguna de ellas. No le agradaba nada que lo vivieran felicitando o llamándolo santo, pues se creía un pobre y miserable pecador. En cambio aceptaba con mucho gusto las humillaciones que le hacían.

Todo lo que el obispo Andrés conseguía lo repartía entre los pobres e iba de puerta en puerta pidiendo para ellos.

Iba personalmente a buscar a los pobres «vergonzantes», o sea a aquellos que en un tiempo tuvieron buena posición económica pero que habían caído en la miseria y les daba pena pedir, y él en persona les llevaba las ayudas que necesitaban. La gente decía: «Monseñor Andrés jamás niega un favor al que lo necesita, si en su mano está el poder hacerlo».

Pero en lo que más sobresalía San Andrés Corsini era en su capacidad de poner paz entre los que estaban peleados. El Sumo Pontífice lo envió a poner paz en Bolonia, donde la gente estaba dividida en dos partidos: pobres y ricos, y se odiaban espantosamente. Después de soportar muchas humillaciones y hasta cárceles, el santo logró apaciguar los ánimos. Se hicieron las paces y por muchos años aquellos dos grupos no volvieron a pelear.

Muerte

Se sabe que en 1373, cuando celebraba la Misa de medianoche en la víspera de Navidad, la Santísima Virgen se le apareció y le dijo que dejaría este mundo en la fiesta de los Reyes Magos. Sucedió que cayó enfermo la noche de Navidad y murió como se predijo, el 6 de enero de 1374. Sus restos fueron trasladados a Florencia en la noche del 2 de febrero de 1374 y luego se descubrió que eran incorruptos tras la exhumación en 1385. La ubicación de su entierro fue dañado en 1771 pero sus restos quedaron intactos.

Inmediatamente el pueblo lo declaró santo y empezó a pedirle favores y a obtenerlos por montones. Después el Sumo Pontífice Urbano Octavo lo canonizó en 1629.

 

Oración a San Andrés Corsini

San Andrés Corsini

Señor, Tú dijiste que cuantos trabajan por la paz serán llamados hijos de Dios; por intercesión de San Andrés Corsini, admirable artífice de la concordia, concédenos entregarnos sin descanso a instaurar en el mundo la justicia que puede garantizar a los hombres una paz firme y verdadera Amén.

Fuentes
https://www.ewtn.com/spanish/Saints/Andr%C3%A9s_Corsini.htm

http://carmelnet.org/chas/santos/andrew.htm

https://www.religionenlibertad.com/santo_de_hoy/47017/san-andres-corsini-obispo-carmelita.html