3 de Febrero: San Blas de Sebaste

San Blas

San Blas, es también conocido como San Blas de Sebaste o San Blasius. Su nombre significa «el que es tartamudo» o «cojea».


Día celebración: 3 de febrero.
Lugar de origen: Sebaste (Turquía).
Fecha de nacimiento: Se desconoce.
Fecha de su muerte: Año 316 dC.
Santo Patrono de: Santo de las enfermedades de garganta y laringólogos.
Venerado en: Localidades de España, Cuba, Croacia, Paraguay y Costa Rica.


Contenido

– Breve Biografía
– Las Velas de San Blas
– Las bendiciones de San Blas
– Oración a San Blas


Breve Biografía

De sanar dolencias corporales, San Blas se convirtió en médico de almas, luego se retiró por un tiempo a una caverna donde permaneció en oración. Como obispo de Sebaste, San Blas instruyó a su pueblo tanto con su ejemplo como con sus palabras. Las grandes virtudes y la santidad del siervo de Dios fueron atestiguadas por muchos milagros. De todas partes, la gente acudió en masa a él para curar sus enfermedades corporales y espirituales. Incluso se dice que curó animales (que acudieron al santo por sus propios medios).

En el año 316, el gobernador de Capadocia y Armenia Menor, Agrícola comenzó una persecución por orden del emperador Licinio y fue capturado San Blas. Después de su interrogatorio y de haber sido sometido a una flagelación severa, fue llevado rápidamente a prisión y posteriormente decapitado.

Las Velas de San Blas

Cuando los cazadores del gobernador llevaron a San Blas de vuelta a Sebaste, en el camino, según cuenta la historia, se encontraron con una pobre mujer cuyo cerdo había sido capturado por un lobo. A las órdenes del Santo, el lobo devolvió al cerdo a su dueño, vivo e ileso. Cuando llegó a la capital y estaba en prisión esperando su ejecución, la anciana cuyo cerdo había salvado fue a verlo, trayendo dos finas velas de cera para disipar la penumbra de su celda oscura.

Las bendiciones de San Blas

Según las Actas de la vida de San Blas, mientras este se encontraba bajo custodia, una madre angustiada, cuyo único hijo se estaba ahogando con una espina de pescado, se arrojó a sus pies e imploró su intercesión. Tocado por su dolor, él ofreció sus oraciones, y el niño se curó. Es debido a esto que se invoca a Saint Blas para protegerse  o sanar de las lesiones y enfermedades de la garganta.

En muchos lugares el día de su fiesta se da la bendición de San Blas: dos velas (a veces encendidas), bendecidas en la fiesta de la Presentación del Señor (La Candelaria – Bendición de las Candelas), en posición cruzada, son colocadas por un sacerdote sobre el las cabezas de los fieles o  en la garganta. Al mismo tiempo, se da la siguiente bendición:

«Por la intercesión de San Blas, obispo y mártir, que Dios te libere de todas las enfermedades de la garganta y de cualquier otra enfermedad».

Entonces el sacerdote hace la señal de la cruz sobre los fieles.

San Blas

Oración a San Blas

Glorioso san Blas, Tú que te retiraste a una cueva alejándote del mundo para mejor hablar con Dios, haz que encontremos nuestra propia plática con Él.

Tú que confiaste en la fuerza de Dios, y en su infalible capacidad y poder, y que por medio de obras y milagros conseguiste convertir a los que no creían, transforma nuestra desesperanza en fe,
cambia nuestros lamentos por gozo y convierte nuestra escasez en abundancia.

Glorioso San Blas de Sebaste que a la llamada del Señor respondiste ofreciendo el cáliz del martirio y fuiste perseguido y cruelmente torturado otórganos tu santa intercesión.

San Blas médico y mártir, portento de bondad y compasión que tanto consuelo, amor y milagros diste, que incluso en el largo camino a prisión la gente imploraba tu bendición, el remedio de sus males y la curación de sus dolencias, te rogamos nos favorezcas en estos momentos de gran pesar:

(hacer la petición)

¡Oh san Blas, obispo de Sebaste! os suplicamos vuestra mediación para que llevéis ante el trono del Altísimo esta necesidad que hoy nos aflige, que nuestras suplicas sean oídas y atendidas,
y que no nos falte nunca la voz para cantar contigo las alabanzas del Señor, buscar su voluntad, implorar su perdón y misericordia Divina y pedirle fuerzas para servirle mejor.

Amén.

Rezar tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias.